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Aventura en familia: en busca de TIGRES salvajes en la India

Tigre India

Obviamente, los TIGRES están en la lista des de siempre, esa belleza había que apreciarla en directo, por lo menos, una vez en la vida. Admirar esa enorme bestia majestuosa y estéticamente preciosa, nos ha dejado recuerdos inolvidables.

Somos amantes de los grandes felinos y después de ver leones o leopardos en África, estábamos deseando ver al más grande de la familia.

Ver tigres en libertad, en su hábitat natural, no es tarea sencilla. Ya se sabe que los avistamientos en la naturaleza tienen un punto importante de incertidumbre, y quizá por eso, conseguir el objetivo es todavía más satisfactorio. En el caso de los tigres, es aún más complicado porque son animales solitarios, hay muy pocos ejemplares, el terreno que ocupan es muy grande y además solo está abierto un 20% al público.

Aun sabiendo todo esto, elegimos los TIGRES de Bengala como los protagonistas de nuestra siguiente aventura. Sabíamos que sería muy complicado, pero no por eso dejaríamos de intentarlo.

La mejor época para avistarlos va de marzo a mayo, después ya hace demasiado calor. En nuestro verano, des de julio hasta octubre, los parques están cerrados por el monzón y no es posible visitarlos.

Tigres - Bandhavgarth India

Hay varias opciones en India para probar suerte. El famoso Ranthambore en el norte y Bandhavgarth y Kanha en el centro del país. La mayoría de turismo que reciben los parques naturales de India a diferencia de los africanos, son de turismo interno. Los turistas extranjeros, si eligen la opción norte lo añaden al triángulo de oro que incluye Delhi, Jaipur i Agra (Taj Mahal). Los que eligen la zona centro, normalmente hacen un combinado y visitan mínimo 2 parques, con la consiguiente inversión en traslados, nada más y nada menos que mínimo 7 horas de taxi.

Nosotros preferimos elegir solo 1 parque y explorarlo a fondo evitando perder tiempos en desplazamientos.

Como os decía, organizamos el viaje con el único objetivo de conseguir ver tigres en libertad, sopesamos la posibilidad de acercarnos al Taj Mahal y ver otra de las maravillas del mundo, pero al final lo descartamos. El peque quedó harto de templos en Bangkok y había que invertir más días si lo incluíamos, así que nos centramos solamente en tener un encuentro con Shere Khan y vivir por fin, en el Libro de la Selva.

La primera vez que lo intentamos fue en 2016 durante nuestro viaje a Nepal. Allí hay un parque, Chitwan, donde en contadas ocasiones el gran felino rayado se deja ver. No fue nuestra suerte. A pesar de que pudimos apreciar sus huellas, no conseguimos avistarlo. Y desde entonces, las ganas de encontrarlo no han parado de crecer.

En honor a la verdad, tenemos que decir que es un viaje muy especial, no apto para cualquiera. Te tienen que gustar mucho los animales y ser muy paciente, ya que pasas la mayor parte del día en un jeep en silencio, pendiente de cualquier ruido o señal que te acerque a tu objetivo. En este sentido, no todos los niños están preparados para un viaje así. Hay que valorarlo bien, antes. El nuestro, afortunadamente está muy acostumbrado a estar muchas horas conduciendo en la furgo y además adora los animales, tiene experiencia previa en otros safaris y se suele adaptar bien a todos los viajes, puesto que las horas invertidas en llegar, tampoco son fáciles de digerir para ell@s.

https://www.instagram.com/p/B9lR9TTIqJ0/

A parte de todo esto, no suele ser un destino turístico muy explotado y hay poca información en internet para organizar un viaje por libre de este tipo, así que aquí os dejamos lo que a nosotros nos ha servido:

PREPARATIVOS

Safaris

Lo que va a marcar los tempos en este viaje son las reservas en los parques naturales. En el caso de Bandhavgarth las reservas se abren 4 meses antes de la fecha de visita. Así que hay que estar muy pendiente para hacer la reserva justo 120 días antes porque hay muy pocas plazas y se agotan enseguida.

En Bandhavgarth hay 3 puertas de entrada que te permiten visitar 3 zonas distintas y en cada una de ellas entran unos 20 jeeps por la mañana y otros 20 jeeps por la tarde, así que las oportunidades son muy pocas.

Lo primero que hay que elegir es qué quieres, si un jeep para ti solo o compartido y elegir la zona y por lo tanto la puerta por la que entrarás. Nuestra recomendación es que puedas hacer mínimo 2 safaris por puerta dentro de la Core Zone, para multiplicar tus posibilidades de avistamiento. Cuantos más safaris hagas, más probabilidades tienes y ya que vas hasta ahí, hay que intentarlo el máximo de veces posible. Hay días que todas las zonas consiguen ver al gran felino, hay días que ninguna y hay días que solo algunas. Así que como siempre es cuestión de suerte.

Tigres - Bandhavgarth India

Prever 4 meses antes donde estarán los tigres es imposible, por lo tanto, es mejor repartir los safaris entre las 3 zonas core para asegurarse algún avistamiento. La zona 1, Tala, es la que más buena fama tiene, y la que agota antes sus plazas, pero eso no es garantía de nada. Nosotros cuando volvamos, repartiremos los safaris entre las 3 zonas, Tala, Magadhi y Khitauli.

En nuestro caso elegimos un jeep privado para nosotros 3 solos e hicimos un total de 8 safaris.

Cabe destacar que no están ni la mitad de preparados que en África para los avistamientos, no hay un rastreo profesional, ni comparten los éxitos, ni nada parecido. Lo máximo que hacen es llamarse entre guías para ver si el otro ha tenido suerte ya. No hay un mapa como en el Kruger por ejemplo, donde puedes ver donde se han visto los últimos avistamientos de los animales más preciados.

Para hacer las reservas hace falta cargarse de paciencia, porque la forma de trabajar allí no tiene nada que ver con la que tenemos por aquí. He mandado mails que todavía no me han contestado, mails que he tenido que reenviar a toda la cadena hotelera para que se dignaran a contestarme al cabo de 15 días, etc. Así que, ponte con tiempo e insiste.

Tigres - Bandhavgarth India

Los safaris se pueden reservar directamente con el gobierno indio a través de esta web, donde puedes ver cuándo se abren las reservas y el número de jeeps que hay disponibles. En principio habría que tener un móvil indio para hacer la reserva, pero por mail te la hacen sin necesidad de disponer de una SIM india, solo hay que rellenar este formulario.

Si lo prefieres, por un poquito más, puedes reservar un pack de alojamiento + safaris en cualquiera de los resorts que rodean el parque. Hay muchos para elegir con una amplia gama de precios.

En cualquier caso, los safaris siempre hay que pagarlos por adelantado.

Por lo que, por este motivo, recomendamos contratar un seguro de viaje con cancelación porque si finalmente no se puede viajar, el seguro te devolvería el importe de los vuelos, el hotel y los safaris. Hay que leer bien la letra pequeña porque no entran todos los supuestos que te impidan viajar. Pero si te rompes una pierna la semana antes o te quedas sin trabajo, podrás recuperar todo el dinero que avanzaste 4 meses antes.

Tigres - Comida India

Los safaris empiezan a las 6 de la mañana, y ahí sí hay una puntualidad alemana, a las 6 se abre la puerta y la hilera de 20 jeeps entra en dos minutos. Lo que supone que hay que llegar a las 5:45h para tramitar cada día todo el papeleo que supone la entrada, de lo que se encarga el guía. Al que puntualmente teníamos todos los días a las 5:30h en la entrada de nuestro hotel, revisando que el desayuno estaba listo y esperándonos para partir.

De 6h a 11:30h hacíamos el primer safari del día, volvíamos al hotel, nos quedábamos un rato en el hall, que es el único sitio donde había wifi, íbamos a darnos un bañito en la piscina y sobre las 13h nos dirigíamos al restaurante para comer. A las 14:30h nos esperaba de nuevo el jeep en la puerta para hacer el safari de tarde. Volvíamos sobre las 18:30h ya de noche, nos poníamos al día con el wifi, nos duchábamos y nos íbamos a cenar sobre las 20h.

Y, por último, hay que tener en cuenta que Bandhavgarth cierra todos los miércoles por la tarde y algunos días al año. Por ejemplo, el día del Holi Festival (en marzo).

Por cierto, a parte del precioso tigre de bengala, hay posibilidades de ver otros animales, abundan los ciervos y los monos y, excepcionalmente también se pueden divisar leopardos y osos asiáticos. Nosotros tuvimos la enorme suerte de poder ver un ejemplar de estos últimos. Un precioso y peludo oso asiático se dejó ver uno de los días, fue otro de los momentos mágicos del viaje.

Tigres en total vimos 6, la primera vez que los vimos, vimos 1 madre con 3 cachorros que tenían solo 1 año pero eran casi tan grandes como ella. Menuda estampa familiar. Se quedará para siempre en nuestra retina. Las fotos no le hacen justicia, solo llevamos el móvil, no llevamos reflex ni teleobjetivo, así que la calidad es la que es.

Después vimos un gran macho solitario durmiendo cerca de una de las pistas.

Otra hembra que se cruzó delante nuestro y se paseó un buen rato por nuestro lado. Fue uno de los días que más rato estuvimos junto a ella, porque normalmente, los encuentros son muy fugaces, sin embrago, este día, estuvo bastante rato donde alcanzaban nuestros ojos.

Y por último, otra hembra que tuvimos el placer de seguir un buen rato en la zona 3 donde solo estabamos nuestro jeep y otro. Fue curioso porque el guía dijo, vamos a parar aquí un momento para ir al servicio. Bajó del coche y cuando empezamos a bajar nosotros, alguien gritó TIGER TIGER y nos quedamos blancos.

Subió todo el mundo al coche enseguida e intentamos divisar hacia donde había ido, sin éxito. Pero sabíamos que estábamos cerca. Pudimos apreciar sus huellas por toda la pista, por unos minutos, casi conseguimos verle. Pero esperamos y al fin apareció. Pudimos observarla un buen rato al lado izquierdo del jeep, hasta que decidió cruzar delante nuestro, no sin antes marcar el territorio. Fue un momento mágico.

Es dificil explicarlo con palabras, pero era ese momento el que habíamos estado soñando durante tanto tiempo y por fin, podíamos vivirlo en primera persona. Nos miró un par de veces y siguió su camino. Después pudimos observarla durante un rato por el lado derecho del jeep hasta que le perdimos la huella. Fue el día que más rato pudimos gozar de su presencia. En silencio, para no ahuyentarla y emocionados al máximo de la suerte que estábamos teniendo en ese momento. Fue súblime y solo por ese rato, de compartir esos momentos con esa hermosa tigresa, ya había merecido la pena cada quilómetro y cada euro invertido. Ojalá logremos conservar esas sensaciones para siempre en nuestra memoria.

https://www.instagram.com/p/B9Ygkg3qs6W/

En todos los safaris, te acompaña el conductor que también es guía y un funcionario del parque, que en teoría también es guía. En nuestro caso, al llevar el mismo conductor durante una semana, paree que se esforzaba más que los guías que iban cambiando cada día.

Como curiosidad, en la salida del parque, hay un cartel que pone “quizá tu no has visto al tigre, pero él seguro que te ha visto a ti”.

¿Cómo llegar?

Hay distintas opciones para llegar a Delhi desde España. Solo hay vuelo directo desde Madrid con Air India, así que, si como nosotros, sales desde otro lugar, tendrás que ver qué opciones se ajustan más a tus necesidades.

También existe la posibilidad de volar a otras ciudades como Mumbai o Jaipur, pero luego no hay vuelos internos directos a Jabalpur, así que por ese motivo, descartamos volar a otra ciudad que no fuera Delhi.

Nosotros, volando con el peque, priorizamos vuelos nocturnos y llegar con luz al destino. Lo de llegar de noche, empeora tu percepción exponencialmente y preferimos pagar un poquito más, pero asegurarnos que la primera impresión sea la mejor posible.

Tigres - India

Nos habían contado muchas historias sobre la llegada al aeropuerto de Nueva Delhi y nada más lejos de la realidad. Fue todo como la seda sin ninguna incidencia ni nada destacable. Llegamos on time, preguntamos cómo cambiar de terminal para nuestro siguiente vuelo interno, cogimos el bus gratuito que nos indicaron y que conecta todas las terminales y poco más. La wifi gratis en el aeropuerto hizo más llevaderas las 2 horas de retraso que llevaba el siguiente avión. Cambiamos algo de dinero y poco más.

Llegar a las 7h de la mañana supuso hacer escala en Helsinki, pero para nosotros era mejor que hacer escala en Roma, por ejemplo, a pesar de ser más barato el vuelo, pero no llegar a las 2h de la madrugada con Alitalia y saliendo también a las 3h de la madrugada.

Para los vuelos internos no hay tantas posibilidades, el primer vuelo desde Delhi a Jabalpur es a las 10h y lo opera SpiceJet. La vuelta por la tarde es a las 20h des de Jabalpur y lo opera Air India. El primero parecía de juguete, llevaba 2 horas de retraso y al subir al avión aún estaban con el motor abierto y algunos operarios trabajando. No nos dió mucha confianza, pero volamos sin incidencias. El avión de vuelta de Air India era igual de pequeño, pero no parecía tan de broma.

Alojamiento

Puedes empezar por ver las opciones que ofrece Booking en Tala, aunque no son muchas; después puedes ponerte también en google maps y te aparecen más y puedes ir viendo su web. Vale la pena escribirles directamente porque es posible conseguir mejor precio que en booking si contratas el pack de alojamiento + safaris. La mayoría exigen el pago por adelantado y es imprescindible coger pensión completa porque no hay ninguna opción de comer fuera del hotel.

A veces las webs no están muy actualizadas o las fotos parecen muy antiguas, así que la elección no se hace fácil. No tienes claro si lo que muestran será lo que realmente encuentres al llegar.

Tigres - Lemon Tree Bandhavgarth India

Finalmente, nuestra elección fue el Lemon Tree Wildlife Resort, y no podemos estar más contentos con la decisión. El hotel en sí está muy bien, está a 5 minutos de la entrada 1 del parque (Tala), tiene zonas comunes con billar y wifi, piscina, y una atención exquisita. También cuenta con un restaurante delicioso donde Rajesh se esforzó en deleitarnos con comida sin picante todos los días. Además, las habitaciones son súper amplias, así que el poco tiempo que pasas en ellas, son realmente cómodas.

Eso sí, paciencia de nuevo, lo de contestar mails de un día para otro, allí es ciencia ficción, así que, insistid 🙂

Para la última noche en Delhi, queríamos un hotel cerca del aeropuerto, puesto que en principio llegábamos a las 22h de la noche y a las 10 a.m. teníamos el siguiente vuelo. Aunque solo fuera para dormir, queríamos irnos con un buen sabor de boca y la elección tampoco fue fácil. Las fotos en booking y los comentarios no eran alentadores, y aunque 50€ en India parecían suficiente para un hotel decente, al final nos decantamos por un hotelazo para aseguarnos de tener una despedida a la altura del sueño que íbamos a cumplir.

Elegimos el Hotel Trident Gurgaon y no pudimos estar más encantados con la decisión. Fue una pena estar tan poquitas horas porque nos hubiera gustado poder disfrutarlo como se merecía. Es un hotel de lujo en toda regla. Una atención exquisita, una decoración preciosa, una piscina de infarto y una habitación de ensueño.

Hotel Trident Gurgaon India

El vuelo interno también se retrasó un poco y acabamos llegando casi a medianoche, aún y así, pudimos pedir unas pizzas que nos trajeron a la habitación y nos trataron con la misma delicadeza que si fueran las 11h de la mañana.

El bufet libre del desayuno era una auténtica locura, había centenares de opciones para elegir y era literalmente imposible probarlo todo. Así que nos conformamos con engullir algo dulce y salir pitando para el aeropuerto.

Hotel Trident Gurgaon India

Visado

El visado hay que solicitarlo por adelantado (dentro de los 30 días anteriores a la llegada al país) por vía telemática. Se requiere una foto de carnet en jpeg y los pasaportes escaneados en pdf con más de 6 meses de validez. Es recomendable también tener billete de avión de salida del país. Se tramita a través de esta web, ojo porque hay muchas webs no oficiales que te cobran más y no te envían el visado. Hay que hacer el pago on line de 25 € por persona en nuestro caso y al día siguiente teníamos el visado en nuestro mail.

La web está en inglés y no es demasiado complicada, pero aquí tenéis los pasos a seguir para que os sea más sencillo. Hay varias opciones, visados de 1 mes, de 1 año, múltiples entradas etc.

Como toda la documentación, recomendamos llevar una copia impresa en papel y otra copia en formato digital.

Tigres - Desayuno Jeep Bandhavgarth India

Salud

Antes de cualquier viaje, nuestra recomendación es que os acerquéis a Sanidad Exterior, donde os asesorarán los médicos expertos en medicina tropical. En el caso de Inda hay algunas recomendaciones, pero en nuestro caso, ninguna vacuna nueva que no tengamos ya puesta de otros viajes.

En cuanto a la profilaxis de la malaria, siempre es un tema muy personal, pero nosotros esta vez hemos optado por tomar de nuevo malarone como nos sugirió la doctora dado que estaríamos en una zona de riesgo todos los días del viaje.

El tratamiento es un poco pesado porque hay que tomarlo 1 día antes de llegar a la zona y 7 días después, pero tras la última experiencia en el sudeste asiático, donde uno de nosotros volvió con fiebre durante varias semanas y no supieron encontrar el motivo, preferimos reducir los motivos.

Tigres India

En cuanto al botiquín, siempre hay que llevar unos mínimos por si fueran necesarios, es tan fácil como escribir un mail a nuestr@ doctor@ de cabecera contándole nuestro viaje y nos harán la receta de los medicamentos que podamos necesitar. Cabe destacar que, en esta ocasión, estaremos bastante aislados de todo, por lo tanto, hay que procurar llevar lo imprescindible que podamos necesitar para evitar males mayores en destino. Básicamente, en nuestro caso, el botiquín incluía: paracetamol, ibuprofeno, flumil, termómetro, cristalmina, gasas, tiorfan, amoxicilina, suero oral, antihistamínico, gaviscon, nolotin, arnidol, bálsamo de tigres y malarone y malarone pediátrico.

Como en cualquier viaje, también es recomendable inscribirse en el registro de viajeros del Ministerio de Exteriores para estar localizable en caso de emergencia. Ahora ya se puede hacer mediante una APP de manera cómoda y sencilla, son solo 5 minutos y puede ser muy útil en caso de necesidad.

Y, por último, pero no por eso menos importante ¡el seguro de viaje! Nosotros siempre viajamos con IATI Seguros, tanto a Nepal, como a Sudáfrica, como al Sudeste Asiático, como a Jordania. Así que esta vez, volvimos a repetir con ellos. Por suerte, esta vez, no lo hemos tenido que utilizar. Aunque casi nos pilla toda la crisis del coronavirus.

En este sentido, a pesar de contratar el seguro de anulación, nuestro viaje empezaba el 1 de marzo y para ese entonces, India no había prohibido todavía la entrada de españoles en sus fronteras. Así que no había “motivos” para la cancelación y por lo tanto, para la devolución del dinero.

Tigres Bandhavgarth India

Para el inicio de nuestro viaje, ya había varios contagiados en Barcelona, así que las posibilidades de pillarlo en cualquier aeropuerto de los que íbamos a pisar o pillarlo en nuestra propia ciudad, eran casi las mismas. Así que elegimos viajar. Tomamos las precauciones necesarias durante los traslados y poco más. Afortunadamente, ya han pasado 15 días desde nuestra vuelta y no tenemos síntomas, así que descartamos habernos contagiado durante el viaje.

Los últimos días en el parque nos hicieron rellenar cuestionarios de salud y casi todos los trabajadores llevaban mascarilla. Lo mismo en el hotel, los últimos días todos los empleados iban con mascarilla, así como todas las azafatas de los vuelos que cogimos.

En el hotel de la última noche nos tomaron la temperatura en el checkin y también el cuestionario de salud. A diferencia de la llegada a Europa, vía Helsinki nada, lo mismo que al llegar a Barcelona, cero controles.

Lamentablemente, el viernes siguiente a nuestra llegada, se cerraron los colegios en Catalunya y el resto de la historia ya lo sabéis.

Movilidad

Llegar a los parques naturales de Madhya Pradesh no es tarea fácil, aunque si dispones de tiempo, seguro que es una buena aventura intentarlo. Hay opción de hacer algún tramo en tren (con una duración de 15 horas aprox), pero nosotros preferimos coger un vuelo interno des de Delhi hasta Jabalpur y contratar los traslados en el mismo hotel. Fueron 2 horas de vuelo (con sus consiguientes horas de retraso) + 4 horas de taxi, después de los vuelos internacionales.

Visto así parece una paliza, pero os garantizamos que cada quilómetro vale la pena si la recompensa es observar al felino rayado más grande del planeta.

Las 4 horas por carretera son para cubrir los 180 km que hay desde Jabalpur hasta Bandhavgarth, que aunque el asfalto está bastante bien, la conducción allí es un tanto alocada y las motos van por el medio, las vacas cruzan por doquier y no es posible ir demasiado deprisa. Vale la pena solicitar, a la hora de contratar los traslados, que el coche tenga cinturones de seguridad. Para nosotros es una obviedad, pero no en todos los países tienen el mismo sentido de la seguridad. Y ya tuvimos suficiente con la experiencia sin ellos en los traslados desde Medan hasta la selva de Sumatra para ver orangutanes.

Para los traslados dentro de Delhi, por primera vez contratamos los servicios de taxi de Booking. Solicitamos el servicio en el hotel pero nos dieron un precio desorbitado. Entiendo que es un hotel de lujo, pero es demasiado multiplicar los precios de esta manera. Nos pidieron 42 € más tasas para que nos recogiera un Toyota o 54 € más tasas, para que nos recogiera un BMW. Nos pareció un auténtico despropóstio contando que el hotel está a 6 km del aeropuerto.

Total, que provamos este servicio a través de Booking y fue un gran acierto. 100% recomendable. Nos mandaron un mensaje con el coche, la matricula, el nombre del conductor y su móvil. Nosotros facilitamos el número de vuelo para que ellos puedan controlar los posibles retrasos que puedan haber y ajustar así la hora de su llegada. Al aterrizar, recibimos un whatsapp del conductor, informándonos de la puerta de salida donde nos esperaba, con una foto de la puerta y al salir ahí estaba con nuestro nombre. Y todo por 17 €.

Hotel Trident Gurgaon India

Al día siguiente, lo mismo, el conductor nos vino a recoger al hotel y nos llevó de vuelta al aeropuerto por 17 €.

Equipaje

Para variar, esta vez tampoco queríamos facturar, así que metimos todo lo necesario en dos maletas que no llegaban a 7 kgs. Era solo una semana, así que no era tan difícil. Aunque a diferencia de la ropa de verano para el sudeste asiático, aquí llevábamos la ropa de invierno.

Hay que tener en cuenta que en el jeep descubierto a las 6 de la mañana hace mucho frío. Así que es imprescindible llevar la chaqueta de invierno para las primeras y últimas horas del día. Luego hay ratos que con una sudadera es suficiente y a mediodía, se puede ir en manga corta.

Tigres Bandhavgarth India

Hubo tiempo de darse algún bañito en la piscina, así que no olvidéis el bañador en vuestro equipaje.

Durante los safaris, ropa cómoda, a poder ser, con colores poco estridentes. Aún recuerdo la primera vez que intentamos ver tigres en Chitwan, Nepal, que el guía no me dejó poner la sudadera porque decía que esos colores ahuyentarían al tigre.

Clima

India es enorme, así que, en consecuencia, el clima es muy variado según la zona. En el caso de Madhya Pradesh, hay básicamente dos temporadas, verano, que va desde mayo a octubre y se caracteriza por el calor extremo y las lluvias monzónicas e invierno, que va des de noviembre a febrero donde las temperaturas se estabilizan un poco, llegando a los 20 grados durante el día pero con noches bastante frías.

Bandhavgarth cierra des de julio hasta mitad de octubre porque las pistas se vuelven inconducibles incluso para los jeeps debido a las monzones.

En consecuencia, los mejores meses para los avistamientos, como en cualquier lado, es con la escasez de agua, puesto que los animales se ven obligados a ir a los pocos sitios donde queda un poco de este preciado líquido imprescindible para la supervivencia.

Tigres Bandhavgarth India

Presupuesto

A diferencia de lo que pueda parecer, no es un viaje especialmente caro. Básicamente los gastos para 2 adultos + un niño, han sido:

Vuelos internacionales: 1.400 €

Vuelos internos: 383 €

Traslados: 230 €

Hotel con pensión completa: 550 €

Safaris: 600 €

TOTAL: 3.163 €

Los precios son aproximados, ya que depende de cómo esté el cambio de las rupias en el momento del viaje y los importes que te cobre tu banco por la transferencia internacional.

RUTA

Día 1

Barcelona – Helsinki

Helsinki – Delhi

Día 2

Delhi – Jabalpur

Traslado Jabalpur – Bandhavgarth

Noche en el Lemon Tree Wildlife Resort

Día 3 a 6

Safari de mañana

Safari de tarde

Noche en el Lemon Tree Wildlife Resort

Día 7

Safari de mañana

Traslados Bandhavgarth – Jabalpur

Vuelo interno Jabalpur – Delhi

Noche en Delhi, Hotel Trident Gurgaon

Día 8

Vuelo Delhi – Helsinki

Helsinki – Barcelona

Jordania en familia: Petra, el Mar Muerto y Wadi Rum

Jordania es uno de esos destinos que estaba en la lista des de siempre. ¿Quién no sueña con ver El Tesoro en primera persona? Aunque hayas oído hablar de él cientos de veces y visto miles de imágenes, el deseo de estar ahí sigue intacto.

Ryanair en este sentido facilita mucho las cosas con vuelos muy baratos para este tipo de destinos. Agunas combinaciones horarias y económicas hacen posibles volar al país por menos de 100 €/persona, algo inimaginable antes de que la compañía irlandesa abriera dichas rutas.

Jordania en familia - monasterio

Jordania es un país famoso como destino vacacional pero aún y así, la cantidad de turistas que recibe está muy lejos de los que pueda recibir Barcelona. Este año 2019 han batido su récord y han llegado al millón de visitantes, mientras que una ciudad como Barcelona, recibe al cabo del año más de 8 millones. Así que hay gente, pero no es agobiante ni nada parecido. Hay muchos rincones que podrás disfrutar en solitario y es algo que se agradece.

A Jordania la mayoría de gente viene con viaje organizado, así que por las carreteras apenas hay tráfico. Nos ha parecido un país caro, no es como Marruecos por ejemplo.

Nosotros hemos estado 1 semana y creo que es tiempo suficiente para conocer lo más representativo del país. Todo lo que hemos visto nos ha encantado pero también es verdad que es un destino que se presta poco a hacer más de una visita, una vez lo has visto, no sé si volveríamos. A diferencia de Marruecos donde hemos ido 3 veces y seguro que habrá más. Obviamente también influye que Fes está a 2 horas, el vuelo vale 20 € y todo es más barato…

https://www.instagram.com/p/B5ZgdvvoVHc/

PREPARATIVOS

Alojamiento

Elegir alojamiento no fue tarea fácil. En algunos puntos, es importante reservar con la mayor antelación posible para tener una relación calidad precio decente. Pero no hay mucho donde elegir y los precios suelen ser caros para lo que ofrecen.

Al alquilar coche, la ubicación de los hoteles no nos limitaba demasiado porque teníamos liberad para movernos.

Esta vez teníamos claro que queríamos darnos un caprichito con el alojamiento y en Petra elegimos dormir en una burbuja con jacuzzi.

jordania en familia - bubble petra

En el mar muerto elegimos el único alojamiento que hay en Wadi Mujib y, en el desierto no tuvimos suerte con la opción elegida y al llegar no cumplía para nada con nuestras expectativas. Así que pagamos una penalización por la cancelación en el último momento y nos fuimos a otro que resultó ser un gran acierto.

Jordan Pass y Visado

Para visitar Petra es imprescindible comprar previamente el Jordan Pass aquí. No es barato pero es el precio que vale entrar a semejante maravilla. Hay opción de 1, 2 o 3 días. E incluye el visado de entrada al país. Nosotros elegimos la opción de 3 jornadas (105 €/persona) para poder ir tranquilos y exprimir al máximo la ciudad de piedra. Menos de 2 es un pecado porque no da tiempo de ver lo mínimo y 2 está bien para ver lo básico sin distraerse demasiado.

En principio habíamos leído que los niños debían pagar el visado al llegar porque no hay Jordan Pass para ellos porque no pagan entrada a Petra hasta los 12 años. Pero en nuestro caso, no tuvimos que pagar nada.

Hay que tener en cuenta que en el Jordan Pass se incluye la entrada a distintos atractivos turísticos del país pero no al Petra by night. Así que hay que pagarlo a parte el mismo día que quieras ir. También hay que contar que en principio no se hace todos los días, solo los lunes, miércoles y jueves. Así que hay que organizar las fechas del viaje en función de esto si es que no quieres perdertelo. Siempre mejor cuadrarlo para tener 2 posibilidades de ir por si se anulara la primera. No seriais los primeros que se vuelven de Jordania sin poder verlo por anulación a última hora. Cuando estuvimos nosotros, hacían 2 sesiones por noche, una a las 18:30h y otra a las 20h.

jordania en familia - petra by night

Es caro para lo que es, porque 17€ más por un te, 4 canciones y 2 minutos de luces sobre la fachada, no es barato. Pero ya que has ido hasta Petra, tienes que recorrer el siq entre farolillos y verla de noche, iluminada solo con las velas.

Salud

Antes de cualquier viaje, nuestra recomendación es que os acerquéis a Sanidad Exterior, donde os asesorarán los médicos expertos en medicina tropical. Aunque en el caso de Jordania, no es necesaria ninguna vacuna.

En cuanto al botiquín, siempre hay que llevar unos mínimos por si fueran necesarios, es tan fácil como escribir un mail a vuestr@ doctor@ de cabecera contándole vuestro viaje y os harán la receta de los medicamentos que podáis necesitar. Básicamente, en nuestro caso, el botiquín incluía: paracetamol, ibuprofeno, cristalmina, gasas, tiorfan, amoxicilina, suero oral, antihistamínico, flumil, termómetro, gaviscon, nolotin, arnidol y bálsamo de tigre.

Y por último, pero no por eso menos importante ¡el seguro de viaje! Nosotros tanto a Nepal, como a Sudáfrica, como al Sudeste Asiático, viajamos con IATI Seguros, así que esta vez, volvimos a repetir con ellos. Por suerte, en Jordania no lo hemos tenido que utilizar y esa es la mejor noticia.

jordania en familia - petra

Documentación imprescindible

En cuanto a documentación, solamente hay que llevar el pasaporte en vigor con mínimo 6 meses de caducidad.

En referencia al dinero, hemos gastado bastante efectivo ya que en muchos sitios no se puede pagar con tarjeta.

La app XE es una maravilla para hacer el cambio de divisa.

Movilidad

Nosotros hemos elegido alquilar un coche y movernos por Jordania por nuestra cuenta con total libertad. La gasolina no es cara y los trayectos no son tantos ni tan largos. Si no te da apuro conducir en otros países, sin duda, es la mejor opción. Si no, existe la posibilidad de alquilar taxis para todos los trayectos. Eso sí, hay que regatear.

jordania en familia - wadi rum desert

Las carreteras están bien, apenas hay tráfico y la conducción es fácil. Llevando una app como Google Maps no hay el mínimo problema para llegar a ningún sitio. Como dato curioso, solo añadir que hay muchos badenes y que hay controles policiales. A nosotros nos pararon una de las veces por superar la velocidad de la vía pero solo nos advirtieron, por suerte, no hubo multa.

Equipaje

Para variar, esta vez tampoco queríamos facturar. El reto era aún mayor que los 7kg que llevamos los 2 adultos para el sudeste asiático. Esta vez, teníamos que meter todo en un par de mochilas para no tener que pagar el suplemento de Ryanair. Para una semana en Jordania tampoco había que llevar mucha ropa. Y evidentemente, lo conseguimos.

Jordania en familia - monasterio

Clima

En las fechas en las que hemos estado nosotros en Jordania, noviembre, a primera hora de la mañana y por las noches hacía fresco como para ir con el plumas. Durante el día, con manga corta.

La mejor época para ir sería otoño y principio de primavera. En verano hace demasiado calor para poder disfrutar al 100% y en invierno la temperatura es ideal pero el día se hace muy corto y tampoco puedes aprovecharlo al máximo.

Hay que tener en cuenta que ahora ya anochecía muy pronto, así que había que madrugar bastante para ir con la luz solar. Sobre las 16h ya empezaba a oscurecer por lo que si te despiertas tarde, casi pierdes el día. Hay que tenerlo en cuenta según la época del año en que quieras ir a Jordania.

jordania en familia - petra

¿Cómo llegar?

Hay varias opciones para llegar a Jordania. Se puede aterrizar en la capital, Aman, en el norte del país o en Aqaba, en el sur del país bañada por las aguas del mar rojo. Quizá la mejor combinación sería entrar por una y salir por la otra.

En nuestro caso elegimos entrar y salir por Aqaba y obviar la capital.

También existe la posibilidad de volar a países vecinos como Egipto o Israel, la ciudad israelí de Eilat hace frontera con Aqaba, así que también es una opción si se quieren combinar ambos países.

jordania en familia - petra garden

RUTA

Día 1 del viaje a Jordania en familia

Vuelo Barcelona – Milan

Milan – Aqaba

El primer día en Jordania lo dedicamos a pasear tranquilamente por Aqaba. Cambiar dinero, comer bien y empezar a ambientarnos. La primera impresión fue muy buena. Nos pareció una ciudad segura incluso para pasear por la noche. No percibimos nada fuera de lo común que nos hiciera saltar ninguna alarma. No sé por qué extraña razón nos sentimos bastante cómodos en países musulmanes.

Nos alojamos en este hotel: Karam House. La relación calidad precio es de lo mejor del viaje. La ubicación es correcta y las personas de recepción muy amables. La habitación muy amplia y limpia.

Día 2 del viaje a Jordania en familia

Aqaba – Wadi Musa , 1h 45 min, 125 km

Ya con el coche de alquiler nos dirigimos hacia Petra. Empezamos con uno de los platos más fuertes de Jordania. Google Maps nos guía sin problema y no hay apenas coches por la carretera, así que estamos pendientes del paisaje y el trayecto no se hace nada largo.

Llegamos a mediodía a Petra y el ansia de entrar nos puede, así que nos acercamos al bar que hay en la plaza de la entrada y le pedimos que nos prepare algo rápido que nos podamos llevar. La primera en la frente. Nos ponen 3 shawarmas para llevar y nos clavan la friolera de 60 €. Un timo en toda regla.

jordania en familia - petra siq

Ahora sí, enseñamos el Jordan Pass y para dentro. En la primera parte del trayecto hay que ir rechazando a cada paso la oferta de animales para llevarte. No sé si eran más insistentes con nosotros porque íbamos con el peque y pensaban que se cansaría, pero realmente se hacen cansinos. Lo que no saben es que seguramente es capaz de andar más que la mayoría de ellos. Afortunadamente es solo el primer kilometro.

Una vez te adentras en el siq desaparecen y puedes disfrutar del trayecto sin ninguna distracción. El desfiladero es realmente impresionante, hay tramos altísimos y otros muy estrechos. Además vas con la adrenalina de saber que El Tesoro está al final, esperándote.

Y como reza el tópico, aunque hayas visto miles de imágenes antes, la primera vez que lo ves frente a ti, te deja boquiabiert@. Resulta increíble imaginar cómo pudieron construir semejante maravilla hace 2.000 años…

Después de deleitarnos un buen rato con El Tesoro, subimos a uno de los miradores y caminamos hacia las tumbas reales. Para nosotros este es el mejor mirador con la mejor perspectiva. Así que apuntadlo porque es otro de los imprescindibles. Enseguida se nos hizo la hora de cerrar, así que aprovechamos más bien poco. Pero como teníamos entrada para 3 días, podíamos ir relajados.

https://www.instagram.com/p/B5mZG3coCMR/

Salimos pero volvimos a entrar a las dos horas, Petra by night nos esperaba. Recorrimos el siq a oscuras solo con la luz de las velas y llegamos finalmente ante El Tesoro. Había gente pero no demasiada, así que pudimos estar cómodos y disfrutando del espectáculo en primera fila sin problema. Cuando terminó, dejaron un rato para que todos hiciéramos las fotos de rigor y después empezaron a desalojar porque venía el siguiente grupo. No olvidéis el trípode, es imprescindible para sacar fotos nocturnas decentes.

Ya de vuelta, nos cruzamos con muchísima gente que iba a la sesión de las 20h, así que fue un acierto total entrar en la primera sesión.

Al llegar al hotel, la curiosidad nos pudo y nos metimos en YouTube a mirar un documental que nos ilustrara todo lo que se sabe a día de hoy sobre todas las construcciones de Petra. Sin duda fue lo mejor que pudimos hacer, hasta el peque estuvo hipnotizado con el documental escuchando todas las explicaciones como si de una visita guiada se tratara. Descubrimos cosas que se nos hubieran pasado por alto y entendimos otras de las que nos habíamos quedado con la duda. Así que si no queréis pagar los 60 € más que valen las visitas guiadas, os recomendamos encarecidamente ver un documental in situ para entender mejor la grandeza de Petra.

Día 3 del viaje a Jordania en familia

El día de hoy lo íbamos a dedicar a subir al Monasterio, el otro gran protagonista de Petra. Nos levantamos a una hora razonable y sobre las 9h estábamos entrando por la puerta. Volvimos a recorrer el Siq, a admirar El Tesoro y seguimos el camino. Pasamos de nuevo por delante del teatro, por la avenida de las columnas y nos adentramos en la subida propiamente. Más de 800 escalones nos separaban del Monasterio pero después de subir miles en Nepal, casi se nos antojan asequibles.

Jordania en familia - monastry

Esquivando burros y cabras, finalmente llegamos a la segunda fachada más famosa de la ciudad roja. Y no es para menos, es realmente impresionante.

Nos tomamos algo en el bar de enfrente con las mejores vistas del mundo y admiramos cada detalle. Finalmente emprendimos el camino de vuelta, paramos en las puertas de león y seguimos por detrás del templo para hacer la ruta de xxx que pasa por el jardín. Esta parte es 100% recomendable, de verdad, no os la perdáis, vale la pena hacer el circuito circular y ver esta zona que está completamente vacía de turistas.

jordan petra garden

Llegamos hasta el altar de los sacrificios y bajamos de nuevo hacia El Tesoro. Es imposible pasar por delante y no fotografiarlo cada vez. Según la luz del sol toma distintas tonalidades y todas te parecen las más bonitas.

Salimos pasadas las 16h del recinto, después de estar todo el día pateando.

En la calle principal hay distintas opciones para comer. Provamos 3 de ellas y las 3 correctas y sin precios abusivos. Eso sí, la velocidad no es su fuerte, así que si hay mucha gente, mejor elegid otro porque sino tardareis el triple en comer.

Pues eso, llenamos el buche y nos fuimos al hotel a descansar.

Día 4 del viaje a Jordania en familia

El tercer día madrugamos un poquito más y entramos sobre las 7:30h. En El Tesoro todavía no había casi gente, eso sí, lamentablemente presenciamos un accidente que nos puso los pelos de punta. Mientras estábamos admirando la famosa fachada se escuchó un grito tremendo. Nos giramos asustados y una persona se había caído des de uno de los miradores. La policía empezó a correr hacia la zona, llamaron a una ambulancia y no tardó en aparecer. Todavía no me explico como pudo sobrevivir, porque se abrió la cabeza des de una altura más que considerable, pero afortunadamente no terminó en tragedia.

Así que ya sabeis, hay que extremar las precauciones, el terreno no es fácil ni llano, hay que llevar calzado adecuado y hay que tener cierta forma física para hacer según qué rutas o meterse en según qué miradores para no tener que lamentar daños mayores.

Se nos quedó mal cuerpo pero teníamos que continuar con la visita. Elegimos subir hacia las tumbas reales y continar por las fachadas. Desde lejos ya impresionaban pero de cerca, son la ostia. Desconozco porque no tienen el reconocimiento de las otras fachadas pero sin duda se merecen la calificación de imprescindibles en cualquier visita a Petra.

jordania en familia - petra

Era pronto y no había nadie por aquí, así que estuvimos admirando la belleza de la piedra tranquilamente y después continuamos hacia el mirador. El trayecto no es corto, requiere también su tiempo, pero al llegar tienes una perspectiva difícil de olvidar. A pesar de ello, quizá me quedo con el primer mirador. ¿Qué decís vosotr@s, preferís el primero o este último?

jordania en familia - petra

Además en este es obligatorio consumir algo en el bar para que te dejen entrar para admirar las privilegiadas vistas…

Y ya solo quedaba el camino de vuelta. Íbamos lentos porque sabíamos que era la última vez que veríamos esa maravilla con nuestros propios ojos. Queríamos retener cada detalle, observarlos todos por última vez.

Nos despedimos del Tesoro, también del Siq y recorrimos los últimos metros convencidos de lo afortunados que somos de haber vivido semejante experiencia en familia.

Comimos algo en la calle principal y nos fuimos hasta el hotel a exprimirlo como se merece.

Fue un capricho de hotel pero de vez en cuando, es una delicia poder disfrutar de tal lujo.

jordania en familia - bubble petra

A la burbuja no le falta detalle, el techo transparente te permite observar las estrellas toda la noche que sin contaminación lumínica, es de por si, todo un espectáculo. El jacuzzi es la guinda del pastel, estuvimos toda la tarde en remojo. ¿Podéis creeros que el agua está a 39°? Parece una locura pero se está de lujo.

Dentro de la burbuja hay 2 aparatos de aire acondicionado, durante el día hay que tener el aire frío y cuando se va el sol, hay que ponerlo en modo calefacción porque hace frío. La peor parte se la lleva el baño que no consigue aclimatarse a la temperatura que marca el aparato.

jordania en familia - petra bubble

En booking la reserva incluye media pensión, así que pudimos deleitarnos con una comida exquisita. Tanto la cena como el desayuno es bufet libre y todo está delicioso. Creo recordar que la bebida no está incluida, algo que nos pareció ridículo porque con el dineral que pagas por estancia (300 €/noche), es ridículo que no te incluyan un refresco y tengas que pagar 2 JOD’s por una coca cola.

Imprescindible no perderse la puesta de sol que se esconde delante del jacuzzi tiñendo el cielo de colores indescriptibles.

https://www.instagram.com/p/B5cE4-ao_hm/

 Día 5 del viaje a Jordania en familia

Petra – Mar Muerto, 2h 30 min, 170 km

Muy a nuestro pesar tuvimos que despedirnos del hotelazo y seguir con nuestra ruta.

Pusimos de nuevo Google Maps y nos dirigimos hacia el norte dirección al mar muerto.

https://www.instagram.com/p/B5o83QWIrCG/

Elegimos el Mujib Chalets como alojamiento, la ubicación es ideal pero la relación calidad precio deja mucho que desear. Las vistas des de la habitación son inmejorables (incluso des de la ducha) y al tener la habitación triple, nos tocó la del fondo y no tienes nadie delante, un auténtico lujo. Pero la habitación en sí no es nada del otro mundo. El desayuno incluido es más bien escaso y con poca variedad. Está completamente aislado de todo, queda a 20km del último pueblo al sur y a 30km del resto de hoteles al norte. Así que si necesitas comprar algo, como comida, lo tienes complicado, sé previsor/a.

Lo mejor, es que tiene una zona con muchísima sal acumulada en la orilla a 5 minutos y es el lugar ideal para ver la puesta de sol que se esconde por detrás de las montañas israelitas.

jordania en familia - dead sea

Pasamos la tarde flotando en las aguas del mar muerto completamente solos mientras el sol se iba escondiendo. La sensación es muy extraña, difícil de describir. Lo que os garantizo es que mola y que las risas están aseguradas. Eso sí, ojo si tenéis alguna pequeña herida porque escuece bastante, sobretodo a los niñ@s.

En esta misma zona está el cañón de Wadi Mujib que tiene una pintaza espectacular como ruta acuática pero es solo para mayores de 18 años, así que con el peque, descartado. Además, cierra durante el invierno, así que si queréis ir sí o sí, cuadrad las fechas en qué esté abierto.

jordania en familia - mar muerto

 Día 6 del viaje a Jordania en familia

Mar Muerto – Desierto de Wadi Rum, 3h 30 min, 300 km

Salimos del Mar Muerto dirección al desierto, aunque finalmente paramos de nuevo en Aqaba a comer y con la barriga llena, fuimos al punto de encuentro que nos había facilitado el hotel vía whatsapp.

Hay que pasar el centro de visitantes de Wadi Rum donde nos preguntaron si teníamos el Jordan Pass y a qué hotel íbamos, y seguir hasta la entrada del pueblo donde hay un parquing a la derecha donde se estacionan los coches de alquiler a la espera de que el 4×4 del hotel te venga a recoger.

jordania en familia - wadi rum

Al ver a nuestro conductor ya se nos cayó el alma a los pies ¡era un niño! pero bueno, montamos emocionados en el 4×4, cruzamos el pueblo y nos adentramos en el desierto. Vale la pena decir que no es un desierto de dunas como puede ser el de Marruecos, arena hay poca pero a cambio hay unas formaciones rocosas increíbles. El paisaje tiene un aire lunático y es realmente bonito, disfrutamos el trayecto al máximo.

Al llegar al campamento, habíamos reservado una habitación con ventana panorámica para 2 noches (por 270 €) para poder ver las estrellas des de la cama y poder admirar la belleza del lugar el máximo de tiempo posible.

Pero la experiencia no empezó demasiado bien… El chico nos dió una habitación donde las vistas eran nulas, tenías una gran duna de arena encima que no te permitía ver absolutamente nada. Le pedí por favor que nos la cambiara y cedió en concedernos una en el lado opuesto que sí tenía unas buenas vistas. Pero al entrar dentro… ¡menudo bajón! No cumplía para nada nuestras expectativas. La habitación olía mal, la ventana panorámica estaba sucia y hacía un calor terrible. El lavabo daba casi miedo y el frío que tenía que hacer por la noche a juzgar por el tamaño de las mantas, debía ser importante, además de los colchones de espuma que no parecían precisamente cómodos.

Le preguntamos al chico por las excursiones en 4×4 y demás actividades que ofrecían pero no hablaba apenas inglés, llamó al jefe y este nos dijo que nos acomodáramos que él vendría por la noche y podríamos hablar de todo.

Salimos fuera a ver la puesta de sol y realmente fue espectacular. Pero no habíamos venido al desierto a estar incómodos, a pagar 135 €/noche por esa mierda de habitación. Así que empezamos a buscar la manera de huir de allí.

https://www.instagram.com/p/B510GcvoBaQ/

Finalmente apareció el jefe, nos invitó a un té y se dió cuenta de que no estábamos a gusto, así que nos ofreció pagar una penalización de 50 JOD (64€) de gastos de cancelación y buscar una alternativa. Eran las 20h y no sabíamos si, si él nos devolvía al pueblo, otro hotel vendría a recogernos con su 4×4 pero al final le dijimos que sí, que preferíamos irnos.

Me conecté como pude a Booking e hice una reserva para esa misma noche y la siguiente en el Memories Aicha Luxury Camp y al final, como este otro hotel estaba antes del pueblo, casi le venía de camino, nos dijo que nos llevaría directamente.

Si no es el caso, des del Memories, rápidamente se pusieron en contacto conmigo por whatsapp para venir a recogernos, así que sea la hora que sea, el servicio de recogida está incluido.

https://www.instagram.com/p/B54Y5rfI2DR/

Llegamos pasadas las 20h al nuevo hotel y nada más poner un pie en el complejo supimos que habíamos acertado con el cambio. El trato fue exquisito, nos animaron a dejar las mochilas en la habitación y a acercarnos al restaurante a cenar algo a pesar de que ya estaba cerrado, ya habría tiempo para el chekin.

Degustamos la rica comida que ofrecían en la gran burbuja y después nos fuimos a tomar algo al bar-cueva donde también ofrecen shisha.

Día 7 del viaje a Jordania en familia

Descansamos de lujo en una cama enorme, nos duchamos con agua caliente y calefacción y fuimos a tomar el desayuno bufet.

Después nos acercamos a recepción para contratar las excursiones en 4×4. Queríamos ver todo, así que al final cogimos 3 horas por la mañana y 3 horas por la tarde, total 120 JOD (150 €). El tema de los jeeps es ajeno al hotel, lo gestionan directamente los del centro de visitantes que desplazan un responsable con quien contratarlo.

jordania en familia - wadi rum

Nos designaron un conductor, nos montamos en el 4×4 y empezamos a explorar el desierto. Yo llevaba apuntados los puntos que más nos interesaban y que no queríamos perdernos pero creo que está todo muy estipulado y todas las rutas son standard. No contemplan la posibilidad de hacer el recorrido siguiendo otro orden para no coincidir con el resto de jeeps, algo que le hace perder encanto.

En nuestro caso, el conductor insistía en cada parada con que nos sentáramos a tomar un te en la haima de turno, pero al precio que va la hora del 4×4, no queríamos perder ni un segundo. Para tomar te ya teníamos el hotel, que no era precisamente barato.

Nos llevó a los sitios que quiso sin tener demasiado en cuenta nuestras peticiones y cuando faltaban 45min nos dijo que ya habíamos terminado. Que ya lo habíamos visto todo y que si seguíamos, no nos quedaría nada para ver por la tarde. Menudo timo. Si lo sé contrato 2 horas en vez de 3. Le dije que siguiera dando vueltas por el desierto, que preferíamos ver arena que estar parados esperando que fuera la hora de volver.

jordania en familia - wadi rum

Básicamente la primera parada fue en un supuesto manantial, el Lawrence spring, abajo había unas pinturas rupestres nabateas y nos invitó a subir por las rocas para encontrar agua. Nada más lejos de la realidad, hay un pequeño charco y poco más. Lo único que valen la pena son las vistazas.

La segunda parada fue al cañón Khazali que sí teníamos en la lista. Vale la pena acercarse y ver las formaciones rocosas que se han dibujado aquí con el paso del tiempo, el viento y el agua. No se puede cruzar por dentro, solo te puedes adentrar unos metros, pero aún y así, es bonito de ver.

La última parada prevista de la mañana nos llevó al pequeño arco de roca. Y después de insistir, nos llevó a unas pinturas rupestres de camellos, a una duna gigante y ya se hizo la hora de comer.

Volvimos al hotel a reponer fuerzas, pedimos la comida, que resultó ser deliciosa y no especialmente cara antes de volver a encontrarnos con el conductor para hacer las siguientes 3 horas de jeep.

La tarde la reservó para llevarnos al siq trail de abu sashaba, otro desfiladero que sí es transitable; por lo que te dejan en un lado y te esperan en el otro. No tiene el encanto que tenía el de la mañana pero no está de más incluirlo.

Despues creo que nos paró en la roca con forma de champiñón que estaba llena de gente y no hicimos ni una misera foto. Sinceramente, carece de interes. Así que continuamos hacia el gran arco de roca y finalmente nos llevó a ver el atardecer.

jordania en familia - wadi rum

Llegamos al hotel casi de noche, sobre las 18h se sirve la cena y vale la pena reservar energías porque a las 20h hacen una salida nocturna a pie para ver las estrellas.

Día 8 del viaje a Jordania en familia

Wadi Rum Village – Aqaba, 1h, 70 km

Después de pasar la segunda noche en el desierto de Wadi Rum y la última en Jordania, teníamos todo el día disponible hasta las 20h que salía el vuelo de vuelta.

Lástima que en el desierto no hay mucho más que hacer y descartamos volver a contratar un jeep porque no quedaba nada más por ver. Así que nos olvidamos del despertador, dormimos hasta tarde, desayunamos tranquilamente, nos duchamos y nos despedimos de este oasis de hotel.

jordania en familia - wadi rum

Nos llevaron de vuelta al parquing del pueblo y allí seguía nuestro coche de alquiler. En una horita estábamos de nuevo en Aqaba donde pasamos las últimas horas del viaje paseando por la orilla del mar rojo, haciendo las últimas compras y degustando por última vez las delicias de la comida jordana.

El primer avión nos llevó directos a Milan donde llegamos a medianoce, por lo que elegimos hacer noche en el mismo Bérgamo para descansar.

Día 9 del viaje a Jordania en familia

Al día siguiente nos levantamos tarde y nos dió pereza acercarnos a Milan, así que nos quedamos a dar un paseo por Bérgamo hasta las 12h y volvimos al aeropuerto para coger el último avión hasta Barcelona.


Aventura en familia por el sudeste asiático: orangutanes, islas y templos

Este año elegimos los ORANGUTANES como protagonistas de nuestro gran viaje y para admirarlos, organizamos un viaje por libre al sudeste asiático en familia. Tenemos un listado de animales salvajes que nos encantaría ver en su hábitat y ell@s suelen ser el motivo de nuestros destinos.

Ya sabéis que tenemos predilección por los primates, uno de nuestros mejores recuerdos viajeros es en el Bosque Impenetrable de Bwindi cuando pudimos compartir 1 hora junto a una familia de gorilas de montaña. También hemos buscado chimpancés en el oeste de Tanzania y no desaprovechamos la oportunidad de volverlos ver en Uganda.

Cuando nos planteamos la opción de ver orangutanes, buscamos muchísima información al respeto para lograr encontrar el lugar donde verlos en libertad.

La gran mayoría de gente elige verlos en Borneo, hay varias opciones de avistarlos allí pero siempre en semilibertad. Parece ser que hay unas plataformas de madera donde les dejan comida y es allí donde los turistas pueden verlos si ese día los orangutanes tienen pocas ganas de buscar fruta en la selva y prefieren ir a lo fácil.

Esta opción no nos convencía, así que finalmente elegimos la selva del norte de Sumatra para poder vivir la experiencia de ver orangutanes en su hábitat.

Sumatra orangutan
Sudeste asiático en familia

Ya que viajábamos tan lejos para poder ver a estos primates, había que complementar el viaje con otros destinos que tuvieran algo que ofrecer suficientemente interesante dentro del sudeste asiático.

Estuvimos barajando varias islas donde poder ver también fauna en libertad y finalmente elegimos las Perhentian. Y menuda elección. Hemos vuelto completamente enamorados de estas islas malayas.

Además, teniendo Tailandia tan cerca, decidimos incluir Bangkok en la ruta y pisar al fin, una de las ciudades más famosas entre l@s mochiler@s.

La ruta pues, empezó en Kuala Lumpur, capital de Malasia, nos acercamos primero a las islas por un tema de climatología, pues hay que tener en cuenta el monzón en esta zona del planeta. Luego volamos a Sumatra para pasar 4 días en la selva y terminamos la aventura por el sudeste asiático en Bangkok.

Bangkok
Sudeste asiático en familia

Pisamos pues 3 países distintos: Malasia, Indonesia y Tailandia. Pero estuvimos tan poquitos días en cada uno de ellos que se hace difícil crearse una opinión al respeto. Obviamente solo podemos hablar por nuestra propia experiencia y teniendo en cuenta que fue muy breve. Los tres países nos parecieron seguros y fáciles a la hora de viajar. El sudeste asiático recibe millones de turistas cada año y está muy preparado para ello.

Para nosotros ha sido una ruta muy completa, con un poco de todo, ciudades, templos, playa, selva… así que la combinación ha sido ideal. Y lo más importante, nos ha permitido cumplir algunos de nuestros mejores sueños viajeros. No todos los días tienes un orangután frente a ti o puedes nadar con una tortuga en libertad. Sin duda, son momentos que no olvidaremos nunca.

PREPARATIVOS

Alojamiento

En cuanto a organización, hay que tener en cuenta que el alojamiento interesante se agota con antelación, sobre todo en las islas. Las Perhentian son un auténtico PARAÍSO y hay más demanda que oferta para algunas zonas, así que, si quieres dormir en una playa en concreto o con ciertas comodidades, reserva con bastante antelación. 6 meses por ejemplo.

Nosotros usamos Booking para buscar y reservar todos los alojamientos.

En Kuala Lumpur inicialmente tuvimos muy mala suerte, aún hoy desconocemos porqué, pero nos cancelaron 4 alojamientos distintos. Al final des de Booking nos ofrecieron el hotel donde conseguimos alojarnos y fue una maravilla. Diría que quizá el mejor de todo el viaje.

En la selva de Sumatra había muchísima menos demanda y había varias opciones para elegir. La idea inicial era hacer 2 noches en Bukit Lawang, el último pueblo antes de la selva y dos noche en un campamento dentro de la selva.

Sudeste asiático en familia

Y, en Bangkok, elegimos un hotel ubicado al lado de la famosa Kao San Road que es donde están la mayoría de templos y atractivos turísticos.

Visados

Ninguno de los 3 paises que hemos visitado exige pagar un visado para los turistas españoles. Algo que se agradece. Los trámites no son demasiado lentos, en la mayoría te hacen una foto, las huellas dactilares y poco más. 

Salud

Antes de cualquier viaje, nuestra recomendación es que os acerquéis a Sanidad Exterior, donde os asesorarán los médicos expertos en medicina tropical.

En nuestro caso, y debido a los viajes anteriores, no nos hizo falta ninguna nueva vacuna y nos recomendaron tomar el Malarone para los días de selva, aunque es una decisión muy personal. Esta vez, al ser tan pocos días, dudamos mucho si tomarlo o no.

En cuanto al botiquín, siempre hay que llevar unos mínimos por si fueran necesarios, es tan fácil como escribir un mail a vuestr@ doctor@ de cabecera contándole vuestro viaje y os harán la receta de los medicamentos que podáis necesitar. Básicamente, en nuestro caso, el botiquín incluía: Relec (3 botes), paracetamol, ibuprofeno, cristalmina, gasas, tiorfan, amoxicilina, suero oral, antihistamínico, flumil, termómetro, gaviscon, nolotin, biodramina, arnidol y bálsamo de tigre.

Sudeste asiático en familia

Y por último, pero no por eso menos importante ¡el seguro de viaje! Nosotros tanto a Nepal como a Sudáfrica viajamos con IATI Seguros, así que esta vez, volvimos a repetir con ellos y por primera vez, lo hemos tenido que utilizar.

Si nos seguís en Instagram, ya visteis todo el proceso a través de Stories.

En las islas, algún bicho hizo de las suyas con las picaduras. Al peque empezaron saliéndole en la cara, pero luego le salieron por todo el cuerpo. Como empalmamos las islas con la selva, y solo teníamos cristalmina para echarle y no le mejoraba, des de la selva llamamos a IATI para pedir que un médico le visitara.

Nos contactaron por WhatsApp des de la subcontrata de Tailandia para decirnos que donde estábamos no había médicos y que teníamos que desplazarnos a 5 horas para llegar a Medan, la 3ª ciudad más importante de Indonesia (que era un auténtico caos) y donde al día siguiente teníamos que ir para coger el vuelo de vuelta a Malasia.

Como en Medan no teníamos mucho tiempo, nos recomendaron un hospital en Kuala Lumpur donde podrían atendernos al día siguiente.

En el hospital, en un primer momento, no nos aseguraron que la visita y demás estuvieran cubiertos por nuestro seguro. Después de reclamar al seguro por WhatsApp para que contactaran con el hospital para resolverlo, nos confirmaron que sí, que nuestro seguro lo cubriría todo.

Allí tuvimos que esperar nuestro turno porque había otros niños en urgencias y finalmente nos visitó una doctora encantadora. Nos dijo que eran picaduras infectadas de moscas de arena y nos dio todo el tratamiento que necesitábamos. Antibiótico, cremas, jabón etc… No tuvimos que pagar ni un céntimo. Además, nos hizo un papel para poder volar con todas las medicinas y que no tuviéramos problemas en el aeropuerto.

Al llegar a Barcelona fuimos a nuestra doctora y después de 10 días de tratamiento con el primer antibiótico, nos receptó otro antibiótico distinto porque aún no habíamos conseguido eliminar la bacteria. Al final fue solo una anécdota, pero te hace ser más consciente todavía de la necesidad de viajar con seguro médico.

También es recomendable inscribirse en el registro de viajeros del Ministerio del Exterior porque en caso de emergencia, sabrían donde localizarte.

Documentación imprescindible

En cuanto a documentación, solamente hay que llevar el pasaporte en vigor con mínimo 6 meses de caducidad.

Y, para entrar en Malasia, hay que tener vuelo de salida. A nosotros nos lo pidieron en el aeropuerto de Barcelona.

En cuanto al dinero, hemos gastado mucho más efectivo del que pensábamos. En muchos sitios aún no se puede pagar con targeta y en algunos que sí se puede, se aprovechan y te quieren cobrar + 5-10% por utilizar esa forma de pago.

Así que hemos tenido que cambiar a 3 monedas distintas. La app XE es una maravilla para hacer el cambio de divisas porque con 3 monedas es un poco locura.

Sudeste asiático en familia

Movilidad

Este ha sido otro apartado importante en este viaje. Ha habido desplazamientos en todo tipo de vehículos: avión, barcos, taxis….

Los 5 vuelos internos que cogimos, los reservamos con antelación des de casa. Los precios no suele variar mucho, así que tampoco es necesaria muchísima antelación, nosotros los compramos un mes antes aprox. Cuatro de ellos los hicimos con Air Asia que es la low cost por excelencia del sudeste asiático y otro con Malaysian Airlines porque por horario nos iba mejor y el precio era muy parecido.

Nos llevamos las apps descargadas des de donde puedes gestionar los check-in e imprimir el billete en las máquinas que hay en los aeropuertos.

Un día teníamos dos vuelos “seguidos” y teníamos la duda de si los retrasos serían muy exagerados y nos harían perder la conexión. Algún retraso sufrimos, pero en general, nada grave.

Los barcos de traslado a las islas se gestionan en el momento, el taxista que te lleva al puerto ya te deja en una agencia para comprarlos. Compramos ida y vuelta y la vuelta la cierras con el alojamiento.

En cuanto a la selva, reservamos desde aquí todo el pack con el hotel, e incluía alojamiento, el taxi de traslado des de el aeropuerto, el trekking y el campamento en la selva. Así que, al llegar a Medan, había un cartelito con nuestro nombre y un taxi esperándonos.

Por dentro de las ciudades nos hemos movido con Grab. Es una aplicación tipo Uber/Cabify y funciona de maravilla. Te ahorras regatear precios porque los conoces de antemano. Tenemos la sensación que en Malasia funciona mejor que en Bangkok, pero lo hemos usado en ambas todos los días.

Sudeste asiático en familia

Descargamos la app en Barcelona, y usarla es muy sencillo. Puedes elegir el pago, si en efectivo o con tarjeta, debes tener el GPS activo para que te ubique, introduces la dirección donde quieres ir y te calcula el precio. Si aceptas, busca el conductor más cercano, te indica el número de matrícula, el modelo del coche e incluso el color y te va mostrando en tiempo real por donde va y cuanto falta para que llegue a tu ubicación actual.

Algunos de los conductores no hablan mucho inglés, pero como ya tienen la dirección donde quieres ir con antelación, no tienes que explicarles nada, ya saben dónde tienen que llevarte.

Equipaje

En cuanto al equipaje para una aventura en el sudeste asiático en familia, si hacéis como nosotros y no facturáis la maleta y tenéis mil vuelos internos, debéis ceñiros a los 7kg permitidos. La verdad que pensábamos que sería muy difícil y no lo fue para nada. Llevamos dos mochilas con menos de 7kg cada una para cargar los 2 adultos y llevamos una tercera auxiliar para todo lo que compráramos.

También es verdad que a nosotros no nos las pesaron en ninguno de los vuelos internos pero sabemos de otras familias a las que sí se las pesaron con cada vuelo de Air Asia.

Y a la vuelta, que sí que nos pasamos de kg, en Qatar Airways hicieron la vista gorda y no nos impidieron subir con ellas en el avión sin facturarlas.

En cuanto a qué llevar, nada que no puedas comprar en destino, así que si se te olvida algo, allí hay de todo y a buenos precios. Nosotros llevamos los frontales (linternas), un enchufe con varias salidas usb para cargar todo con 1 solo enchufe y de carga rápida, que ha sido una maravilla. Allí compramos un adaptador. Llevamos las gafas y los tubos para el snorkel pero allí se pueden alquilar por 4 duros.  Una bolsa pequeña estanca para llevar el móvil en la playa o el dinero… Protección solar porque te abrasas. Las camisetas con protección UV son la clave sobre todo para los peques.

En cuanto a la ropa, solo verano, no hemos usado ni una sudadera.

Clima

En cuanto al clima por el sudeste asiático, mucho calor y mucha humedad. Y algunas noches, lluvias torrenciales. No nos ha impedido hacer nada, pero algunas noches parecía que el cielo se rompía.

Una de las peores cosas de esos lares del planeta es el jet lag. Las primeras noches fueron entretenidas y a la vuelta también ha hecho mella.

¿Cómo llegar?

Des de España hay varias aerolíneas que vuelan al Sudeste Asiático, se pueden encontrar vuelos a partir de los 300 € aprox. Si quieres fechas exactas, pocas escalas o volar de noche, el precio empieza a subir. 

Nosotros elegimos por segunda vez Qatar Airways y la experiencia ha vuelto a ser muy correcta.

Volamos desde Barcelona a Kuala Lumpur a la ida y de Bangkok a Barcelona a la vuelta pero hay infinidad de posibilidades y de escalas disponibles.

Sudeste asiático en familia

RUTA

Día 1 del viaje al Sudeste asiático en familia

Barcelona – Doha

Día 2 del viaje al Sudeste asiático en familia

Doha – Kuala Lumpur

El primer día llegamos sobre las 15h a Kuala Lumpur y después de cambiar dinero, comprar una SIM para el móvil y descargar en el hotel, nos fuimos a conocer las famosas torres petronas.

La verdad es que impresionan y más, de noche. Allí no oscurece muy tarde, así que cenamos algo en el centro comercial Suria y vimos el espectáculo de luces.

https://www.instagram.com/p/B15XUdAI9yn/

hotel Nos alojamos en el hotel Hilton Garden Inn 

Día 3 del viaje al Sudeste asiático en familia

A primera hora subimos a la terraza del hotel para ver el amanecer con ese skyline de fondo. Inolvidable.

Después nos acercamos a las Batu Caves para visitar uno de los templos hindús más famosos de Malasia. Las escaleras de colores son su sello de identidad pero tiene otros rincones igualmente atractivos.

https://www.instagram.com/p/B178OfcIAAP/

Y la siguiente parada fue a la mezquita Wilaha

https://www.instagram.com/p/B1-zIaZoFIk/

A mediodía, nos fuimos al centro a visitar algunos templos chinos y toistas y a comer.

Por la tarde, nos perdimos por la selva urbana de Bukit Nanas

Y terminamos el día agotados, en la piscina de la azotea de nuestro hotel.

hotel Nos alojamos en el hotel Hilton Garden Inn 

Día 4 del viaje al Sudeste asiático en familia

El día anterior, contratamos un taxi a primera hora para que nos llevara al aeropuerto (tened en cuenta que hay una hora des de la ciudad al aeropuerto). Volamos de Kuala Lumpur a Kota Bharu con Malaysian Airlines. El vuelo tiene una duración de 1 hora. Elegimos Malaysian Airlines porque el vuelo salía un poco más tarde que el de Air Asia y así no había que madrugar tanto.

Al llegar a Kota Bharu, pusimos el Grab y nos indicó el precio del trayecto des del aeropuerto de Kota Bharu al puerto de Kuala Besut. Así que sabiendo ese precio, negociamos con el primer taxista que se acercó, que aceptó los 70 que indicaba la app.

En una hora, llegamos a Kota Bharu. El propio taxista nos dejó en la oficina donde vendían los tickets para el ferry. Compramos los 3 tickets y nos acompañaron al puerto, 2 minutos andando. Nos hicieron comprar ida y vuelta y elegir la hora de la vuelta. No había muchas opciones y va en función de la hora que tengas el siguiente vuelo.

El supuesto ferry era una pequeña lancha que daba unos botes de campeonato. Madre mía, el peque disfrutó de lo lindo. Recuerdo perfectamente que en ese momento, verbalizó su agradecimiento por haberle traído hasta allí. «Gracias por este viaje». Y solo acababa de empezar…

En la lancha te preguntan a qué hotel vas y va descargando a la gente en función de su alojamiento. Nosotros fuimos de los últimos así que vimos las demás opciones antes de llegar a la nuestra.

La elección de nuestro hotel fue básicamente por disponibilidad, cuando empezamos a mirar, ya no quedaba casi nada disponible que estuviera decente, así que tuvimos que conformarnos con este. No está mal, pero es bastante básico. Si prefieres algo mejor, ya sabes, antelación y suerte. Nosotros no desistimos y estuvimos mandando mails a otros por si había cancelaciones, pero no tuvimos suerte. Lo bueno es que tiene restaurante y la comida está muy bien. También tiene servicio de taxi y de tours, se puede pagar con tarjeta sin cargos adicionales y está al lado de la playa del PIR, que es una de las mejores de la isla.

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Allí es donde pasamos nuestra primera tarde haciendo snorkel. Vimos cientos de peces de colores, rayas y tiburones de punta negra. Fue increíble. Nosotros solos, disfrutando de semejante regalo, el primer día.

hotel Nos alojamos en el hotel:  The Barat

Día 5 del viaje al Sudeste asiático en familia

Para el día de hoy habíamos reservado el tour a turtle beach, turtle point, shark point y fish point. Los compartidos valen 40 por persona y salen a las 10h de la mañana. Nosotros reservamos uno privado y salimos a las 9h para no coincidir con la gran mayoría de gente. Fue un gran acierto.

La primera parada fue a Turtle Beach y no había absolutamente nadie. Un paraíso para nosotros solos. Cuesta de creer pero es así. En Perhentian es posible encontrar playas paradisíacas y desiertas, con una fina línea de arena blanca y a un lado el verde de la jungla y al otro el turquesa del mar…

El barquero que nos tocó fue un encanto, incluso se bañaba con nosotros para buscar a los animales y facilitarnos que los viéramos.

Ya el primer día nos dimos cuenta que 4 noches iban a ser pocas, así que nos prometimos que volveríamos a este paraíso.

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hotel Nos alojamos en el hotel:  The Barat

Día 6 del viaje al Sudeste asiático en familia

Para el segundo día reservamos el otro típico tour, el que te lleva a Rawa Island. Los lugares de este tour quedan más alejados que los del primer día, así que nos desplazamos con una de esas lanchas, que nos hacen botar hasta nuestro siguiente destino.

Como ayer, somos los primeros en llegar, nos fascina la cantidad de peces de colores que hay en la orilla, no hace falta ponerse ni las gafas ni el tubo, des de la misma arena puedes deleitarte con cientos de peces, solo que camines cuatro pasos hacia dentro del agua, los peces nadan a tu alrededor sin inmutarse. Es fascinante.

Hoy vemos muchas especies distintas de peces, el pez napoleón que es enorme, mantas, rayas, peces payaso, peces trompeta, de todas las formas y colores. Otro día para enmarcar en nuestra estancia en el paraíso.

hotel Nos alojamos en el hotel:  The Barat

Día 7 del viaje al Sudeste asiático en familia

El tercer día no cansados de ver fauna marina, volvimos a contratar el tour privado del primer día. Volvimos a los mismos puntos, pero elegimos donde queríamos pasar más rato. Como no podía ser de otra manera, las tortugas se llevaron el premio y estuvimos muchísimo tiempo con ellas. Estábamos solos y pudimos nadar con ellas media mañana. Fue increíble. No queríamos irnos. No teníamos suficiente. Queríamos seguir admirando su belleza bajo el mar, ver como asomaban la cabecita y se volvían a sumergir… Qué animales más bellos… Sin duda fue un sueño, que nunca olvidaremos.

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La otra gran parte de la mañana se la llevaron los tiburones, volvimos al shark point pero tampoco había gente y los tiburones nos estuvieron rodeando y dando vueltas a nuestro alrededor un buen rato.

Como para no enamorarse de esta isla…

Todavía no nos habíamos ido y ya estábamos deseando volver…  

hotel Nos alojamos en el hotel:  The Barat

Día 8 del viaje al Sudeste asiático en familia

El último día, elegimos una actividad diferente. Teníamos muchas ganas de probarla y por fin, encontramos el mejor lugar para hacerlo. Alquilamos un kayak transparente para poder admirar la belleza acuática des de cualquier punto. Fue mágico.

Paleamos entre corales, con peces por todos lados, acercándonos sigilosos, a la vida marina. Es una actividad super recomendable, que no podéis dejar de hacer si visitáis las Perhentian. Eso sí, tened en cuenta que solo se puede realizar por las mañanas, por la tarde, la marea baja y no es posible navegar con los kayaks transparentes.

Ofrecen la opción en distintas playas, preguntar en vuestro hotel cual os queda más cerca.

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hotel Nos alojamos en el hotel:  The Barat

Día 9 del viaje al Sudeste asiático en familia

Este día fue una dura jornada de traslados, nos levantamos en las Perhentian en Malasia, desayunamos, cogimos la lancha que nos devolvió a tierra firme en 40 minutos aprox, un taxi durante 1 hora, un avión a Kuala Lumpur, otro avión que nos llevó a Medan, en la isla de Sumatra y la 3ª ciudad más importante de Indonesia, y por último otro taxi que tardó más de 4 horas en hacer los 130 km que separan Medan de Bukit Lawang, la puerta de entrada a la selva de Sumatra.

El último taxi de más de 4 horas lo contratamos directamente con el alojamiento de Bukit Lawang, el problema es que no tenía cinturones de seguridad. Así que imaginad la tensión durante todo el trayecto de ir sujetando a nuestro hijo para que no saliera disparado en cualquier frenazo o bache, se nos hizo eterno. Él se acabó durmiendo y no pensábamos despertarlo para entrar al hotel, comentamos de subirlo directamente a la cama y luego hacer el checkin. Pues resulta que se para el taxista y nos dice que fin del trayecto, que ahora hay que ir en moto hasta el hotel. Podéis imaginar nuestras caras. Cómo? En serio? Eran las 10h de la noche, todo oscuro, y pretendían que nos subiéramos los 3 en 2 motos. Obviamente tuvimos que despertar al peque al que le pareció un planazo eso de ir en moto 3 personas.

No nos quedó más remedio que salvar los últimos metros motorizados. Si venís a Bukit, informaros bien de la ubicación de vuestro hotel y el acceso a él. Por lo menos para saberlo con antelación e ir mentalizados.

Llegamos finalmente al hotel, descargamos el equipaje en la habitación que tenía buena pinta y nos fuimos a la recepción-restaurante para que nos explicaran bien el tema del trekking en la selva.

Esa misma noche dejamos ya las cosas preparadas para al día siguiente. Cogimos solo las dos mochilas pequeñas de 20 litros con lo imprescindible: una muda (que es casi obsoleta porque con la humedad que hay en la selva se moja igual que la que llevas puesta y no sabes si vale la pena cambiarte o no…), frontal (linterna), batería externa para cargar el móvil (no hay electricidad en la jungla), un mini neceser con lo básico, 4 botellas grandes de agua en total, chanclas para el río y poco más.

hotel Nos alojamos en el hotel  Sam’s Bungalow

Día 10 del viaje al Sudeste asiático en familia

Hoy era el gran día. Nos despertamos ansiosos por lo que nos esperaba. ¿Qué nos depararía la selva? ¿Podríamos ver a los orangutanes? ¿Bajarían de los árboles o solo los veríamos de lejos? Las dudas nos acechaban y las ganas de empezar esta nueva aventura iban creciendo con el paso de los minutos.

Desayunamos en el hotel, nos guardaron las maletas y nos dispusimos a pasar los siguientes 3 días y 2 noches en la selva.

Nosotros contratamos el trekking privado para hacerlo nosotros solos, preferimos ir a nuestro ritmo y no depender de los demás. Nos adjudicaron un guía y un ayudante, que estuvo todo el tiempo pendiente de nuestro hijo. Le daba la mano en los pasos complicados y estuvo velando por su seguridad y confort todo el rato. Fue una maravilla. Tenían mucha complicidad a pesar de no hablar el mismo idioma.

El guía también estuvo muy atento todo el rato y nos estuvo explicando muchísimas cosas. Además, estaba especialmente concienciado con la protección de estos preciados primates y no participada de actos que iban en su contra. En alguna ocasión vimos algún guía ofreciéndole comida a un orangután para que se acercara y él siempre optaba por irse y no participar de eso. Y así nos lo hizo saber, no es bueno para ellos y no hay que fomentar esa dependencia. Así que tuvimos mucha suerte con los 2.

Empezamos a caminar por el pueblo, cruzamos el puente sobre el río, nos despedimos de las últimas cabañas y nos adentramos en la jungla.

Para nuestra sorpresa, en menos de 1 hora andando, estábamos ante la majestuosidad de un orangutan. No lo podíamos creer. Veníamos pensando que tardaríamos horas en encontrarlos como nos pasó en el Bosque Impenetrable de Bwindi, donde localizar a los gorilas, no es tan fácil. Y aquí fue todo lo contrario. Sin apenas ningún esfuerzo, pudimos ver en su hábitat natural, salvajes y libres estos hermosos primates de color anaranjado a un palmo de nuestras narices.

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Pudimos también ver otros tipos de monos, black gibbon, babuinos y alguno más, pero nosotros casi que solo teníamos ojos para los orangutanes. Tanto tiempo soñando con ese momento, y por fin podíamos vivirlo. Juntos, en familia. Fue mágico.

A media mañana paramos para desayunar, nos dieron un montón de fruta distinta y continuamos con el trekking.

Pudimos ver otros orangutanes, algunos en los árboles, otros mucho más cerca. Algunas mamás con bebes, otros machos, todos igual de hermosos y parecidos a nosotros.

Para comer, buscamos una zona un poco apartada para no llamar la atención de ninguna monita con pocas ganas de buscarse la vida para encontrar comida e ir a lo fácil y, tomamos un arroz con verduras y tortilla acompañado por unas chips. La verdad que no estuvo nada mal, pensábamos que sería peor.

Después de comer, nos dirigimos hacia el lugar del campamento donde pasaríamos la noche. Anochece bastante pronto, así que hay que llegar relativamente pronto para que dé tiempo a instalarse y empezar a hacer la cena con algo de luz solar.

Después de subir y bajar unas cuantas laderas, llegamos finalmente al río, nos hicieron descalzar y ponernos las chanclas para andar por dentro del agua. Después de todo el día caminando por la selva, se agradeció poner los pies en remojo…

Al poco de andar, empezaron a aparecer los primeros campamentos en la orilla del río. Entendimos que cada hotel tiene su propio campamento en la selva. Todos más o menos son iguales, una estructura con cañas de bambú cubierta por un trozo de plástico y dentro una mosquitera y una colchoneta. También pensábamos que sería peor, no estaba mal. Y estaba limpio.

Descargamos la mochila, nos pusimos los bañadores y nos dimos un merecido baño en el río. El escenario era bucólico, pura jungla, río, algunos monos curioseando cerca… y algunos varanes paseándose por la orilla. Menudos bichos! Después de verlos, los baños no fueron igual de relajantes. En cualquier momento te salía uno de esos por cualquier lado.

Había una cabaña central que hacía de cocina donde los guías preparaban la cena, nuestro hijo pasó ahí la mayor parte del tiempo con ellos, no hablaban el mismo idioma, pero se entendían. Estuvieron haciendo juegos de magia y pasándolo bien juntos. Y nosotros felices de verle ahí, en medio de la selva, como si estuviera en el parque de al lado de casas con sus amigos. Tenemos la suerte de que es muy sociable y eso lo hace todo mucho más fácil.

A un lado de la cabaña-cocina estaba la nuestra y al otro lado, había otras cabañas con otras parejas que salieron des del mismo hotel que nosotros.

Nos sirvieron la cena delante de nuestra choza y la compartimos con nuestros 2 guías. Fue una bonita velada para hablar y compartir sobre las formas de vida en Barcelona o Bukit. Aprendimos todos cosas los unos de los otros y eso siempre enriquece cualquier viaje.

La charleta se alargó bastante y el peque se acabó durmiendo en mi regazo. Finalmente, decidimos acostarnos y la noche también fue mejor de lo hubiéramos imaginado. Quizá porque estábamos cansados de la caminata o porque estábamos extasiados después de la experiencia de ver a los orangutanes, pero la verdad es que descansamos y pudimos dormir toda la noche.  

hotel Noche en el campamento de la selva

Día 11 del viaje al Sudeste asiático en familia

Al día siguiente nos despertamos bastante pronto, esperamos un buen rato hasta que tuvieron el desayuno listo y después de reponer fuerzas, nos volvimos a adentrar en la selva.

Durante el trekking te vas cruzando con algunos grupos, pero la mayoría de ratos, estás completamente solo. Todavía no son las ramblas.

Este día lo tenían reservado para intentar localizar a Mina, una orangután famosa por su agresividad. Parece ser que ha mordido a más de 100 personas… Nosotros no teníamos ningún interés especial en conocerle y menos con esos antecedentes, pero parecía que no te podías ir de Bukit sin haberla visto… Así que nos dirigimos a lo alto de una colina y esperamos. No sabíamos muy bien qué hacíamos allí y se nos antojaba una pérdida de tiempo estar ahí parados sin ver ni hacer nada. Pero finalmente, apareció la tan temida Mina. Y la pudimos ver de cerca, muy de cerca. Caminó por delante nuestro casi sin inmutarse de nuestra presencia. Entonces entendimos que la espera había merecido la pena.

El día de hoy fue más o menos como el anterior, andar, ver orangutanes, para a desayunar/comer y ver más orangutanes. La verdad es que tuvimos bastante suerte y vimos unos cuantos.

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Por la tarde llegamos al segundo campamento también a la orilla del río, aunque este mucho más ancho y caudaloso. El guía nos recomendó una cascada en uno de los afluentes que desembocaban en él y nos fuimos a dar un bañito solitario.

La idea era terminar de pasar la tarde en el campamento, desayunar al día siguiente tranquilamente y volver por el río haciendo «rafting» hasta el hotel del pueblo. El guía nos dijo que el pueblo quedaba como a 2 horas de allí pero después de haber vivido ya la experiencia de dormir en la selva y ver que tampoco había mucho más que hacer allí, le pedimos de volver esa misma tarde.

Le pareció bastante raro y nos preguntó si había dicho o hecho algo que no nos hubiera gustado, todo lo contrario, todo había ido de maravilla, pero teniendo el hotel a 2 horas, no tenía mucho sentido alargar la estancia en la selva cuando podíamos dormir más confortables en el hotel, ducharnos y estar más cómodos.

Obviamente habría que pagar una noche más de hotel porque la que teníamos pagada era en la selva. Eso era lo de menos. Llamó a su jefe y le dijo que volvíamos ya, éste le dijo que en el hotel no había habitaciones disponibles. Ya buscaríamos otro al llegar, está uno al lado del otro.

Así que prepararon la balsa con cámaras de neumático de ruedas de camión, las ataron unas a las otras, metieron las mochilas y las bambas en unas bolsas “estancas” y nos dispusimos a navegar por el río.

Des de Barcelona no teníamos muy claro si realmente valía la pena esta “actividad”, pero una vez allí, agradecimos haberla contratado porque te da una perspectiva totalmente diferente de la selva que es imprescindible vivir. Algunos tramos son rápidos y divertidos y otros son lentos con una paz difícil de describir. Además íbamos completamente solos porque el resto de huéspedes, volvían la mañana siguiente.

Fue la mejor guinda del pastel que podía tener nuestra experiencia en la selva.

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Llegamos sobre las 17h a Bukit, con una sonrisa de oreja a oreja.

Fuimos al hotel de al lado a preguntar si tenían habitaciones disponibles y nos enseñaron varias para elegir. Nos quedamos con la que tenía mejores vistas al río y a la selva.

Después de una ducha reparadora, bajamos a cenar como reyes y nos fuimos a descansar con el ruido del río de fondo y fue entonces cuando empezaron a caer las primeras gotas.

Una vez en la cama, agradecimos de nuevo la buena decisión que habíamos tomado, se desató una tormenta que iluminaba la habitación con los rayos y caía una cantidad de agua que parecía que íbamos a salir flotando. No queremos ni imaginar la noche que tuvieron que pasar en el campamento, todo a oscuras y diluviando.

hotel Nos alojamos en el hote:  Jungle Inn

Día 12 del viaje al Sudeste asiático en familia

Al día siguiente continuaba lloviendo, la gente que tenía que empezar el trekking no las tenía todas de si arriesgar e ir o esperar a que amainara…

A media mañana se despejó el cielo y volvió a lucir el sol, entonces aprovechamos para ir a visitar una cueva que hay cerca del mismo pueblo de Bukit.

Al llegar nos ofrecieron linternas y un guía-acompañante que nos llevó a explorar esas cavidades tan particulares del sudeste asiático. De nuevo, completamente solos. Bueno, con la compañía de algunos murciélagos.

De vuelta paramos a comer en un super ecolodge propiedad de unos holandeses.

La tarde la pasamos en el hotel, gestionando temas sanitarios. Como hemos comentado más arriba, el peque tenía pequeñas ulceraciones por todo el cuerpo y debía verle un médico.

hotel Nos alojamos en el hotel  Sam’s Bungalow

Día 13 del viaje al Sudeste asiático en familia

Toca despedirse de la selva. Al contrario que a la ida, bajo un sol de justicia nos niegan las motos para acercarnos al taxi que nos llevará de vuelta al aeropuerto de Medan. Así que cargados con las mochilas, llegamos sudando para empezar otro día de traslados. Eso sí, exigimos un taxi con cinturones de seguridad.

Después de más de 4 horas básicamente sorteando el tráfico de Medan, llegamos al aeropuerto y ponemos rumbo de nuevo a Kuala Lumpur.

Tenía reservada una visita al templo chino más famoso de la capital malaya pero los planes a veces no salen como esperas.

Así que llegamos a Kuala Lumpur, descargamos en el hotel de piscina infinita y nos vamos directos al hospital para que un médico valore las lesiones de la piel del peque.

hotel Nos alojamos en el hotel Regalia Residence

Día 14 del viaje al Sudeste asiático en familia

Al día siguiente alguno tiene que visitar con demasiada frecuencia el baño, así que tampoco podemos salir a explorar lo que nos falta de Kuala Lumpur. Subimos a echar un ojo a la famosa piscina infinita con vistas a las petronas y esperamos pacientes que sea la hora de volar a Bangkok, la última parada del viaje.

Comemos en el aeropuerto y subimos al último vuelo con Air Asia del viaje. Los trámites de entrada a Tailandia son rápidos, algo que se agradece, compramos una SIM para el móvil y cambiamos algo de dinero. Conectamos el Grab y cogemos un taxi por 300 baths que nos acerca al hotel en menos tiempo del previsto.

Fue difícil elegir donde alojarnos, pero finalmente preferimos estar cerca de meollo, con tan pocos días, elegimos estar cerca de los atractivos turísticos y no perder tiempo en desplazamientos. Nuestro hotel está al lado de la famosa calle Kao San Road, pero está en un callejón tranquilo sin nada de tráfico ni ruido. Seguramente volveríamos a elegirlo en caso de volver.

Sudeste asiático en familia

Descargamos el equipaje y damos una pequeña vuelta de reconocimiento por los alrededores del hotel. Nos quedamos a cenar en el mismo restaurante del hotel que tiene una variada carta de comida tradicional y comida internacional.

hotel Nos alojamos en el hotel Rambutri Village

Día 15 del viaje al Sudeste asiático en familia

Primer día completo en Bangkok y primer día de templos. Hay tantos que es difícil elegir porque evidentemente no da tiempo a verlos todos. Además, iendo con niños, como es nuestro caso, se hace todavía más complicado porque para él carecen de interés. Así que cuando ha visto 2 ya está cansado y no quiere seguir con más visitas culturales.

Empezamos por el

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Alternamos las visitas con un apasionante paseo en tuk tuk, para contentar al peque y seguimos con el Golden Temple y el cercano

Por la tarde, nos acercamos a un centro comercial para hacer algunas compras.

Cuando cae la noche, aprovechamos para acercarnos al templo Wat Arun para verlo iluminado en todo su esplendor y finalmente paseamos por la famosa Kao San Road.

De toda la mala fama que habíamos oído, ni rastro, una calle asiática con puestecitos de comida y de souvenirs, con música y gente, pero nada más. Ni borrachos, ni prostitutas, ni drogas… de todo eso, no vimos absolutamente nada. 

Día 16 del viaje al Sudeste asiático en familia

Hoy nos levantamos pronto para ir al Palacio Real a una hora razonable, al ser la mayor atracción turística de Bangkok, sufre bastantes aglomeraciones y ya sabéis que nosotros no somos amantes del gentío.

La primera media hora podemos disfrutar del lugar sin apenas gente, vale la pena adentrarse y ver todo lo posible rápidamente antes de que se llene, si te entretienes en la entrada, donde todo el mundo se queda, luego ya es imposible.

Sudeste asiático en familia

Cuando ya se llena, desistimos de poder ver o fotografiar ningún rincón tranquilamente y aceleramos la visita. Salimos del agobio y descartamos meternos en el vecino templo del buda reclinado, igual de famoso, a esas horas debe ser un hormiguero.

Elegimos volver a Wat Arun para verlo de cerca, este templo es distinto a los que hemos visto hasta ahora, pero para el peque ya es demasiado, así que hacemos una breve visita y nos volvemos para el hotel.

El alojamiento tiene piscina pero la doctora nos recomendó que el peque no se bañara estos días, así que no podemos sacarle todo el jugo. Damos un paseo por el barrio, hacemos alguna comprita más y por la noche nos dejamos caer por china town. Menudo espectáculo de luces, nunca habíamos visto algo así. Hay un montón de ambiente, sobre todo gente asiática, y está repleto de comida callejera. Algunos puestos deben ser deliciosos porque hay colas larguísimas para degustar sus platos. Vale la pena visitar este barrio, nos ha parecido mucho más interesante que Kao San Road.

Día 17 del viaje al Sudeste asiático en familia

Último día del viaje y último día en Bangkok. Me toca negociar con el peque una última visita cultural. Elijo el templo de mármol por ser un poco diferente a lo que hemos visto. Pero aún y así no despierta ninguna curiosidad en él.

Lección aprendida. Nunca habíamos hecho un viaje a grandes ciudades y después de esta experiencia, creo que tardaremos en repetir. Él se aburre y todo se hace más pesado. Así que ¿para qué? Mejor elegir destinos en que todos disfrutemos y todo fluya sin aburrimientos innecesarios. Tomamos nota.

Por la tarde nos damos un merecido masaje tailandés y nos despedimos del sudeste asiático.

Bangkok da paso a Doha y amanecemos en Barcelona.

Día 18 del viaje al Sudeste asiático en familia

Llegada a Barcelona sin incidencias

Sudáfrica en familia, una experiencia salvaje inolvidable

Ya sabéis que somos unos enamorados de África. Des de que pisamos este continente por primera vez, hace ya más de 10 años, siempre estamos deseando volver. África te atrapa, es imposible resistirse a sus encantos y eso hace que estemos condenados a volver eternamente…

Ya habíamos hecho safaris anteriormente y estábamos deseando repetir con el peque. El año pasado estuvimos en Chitwan en Nepal y fue un pequeño entrante para lo que sería un safari de verdad en la sabana africana.

Sudafrica con niños

Finalmente, elegimos SUDÁFRICA en FAMILIA como destino y empezamos a organizar todo el viaje. Nos centramos principalmente en los animales así que en las ciudades ni hemos entrado. 

Sudáfrica es el país más ‘europeizado’ del continente africano, no tiene la esencia que puede tener Uganda o Tanzania. Por contra, tiene una infraestructura de la que no gozan la gran mayoría de países vecinos, algo que facilita muchísimo poder recorrerlo por libre con tu propio coche sin necesidad de contratar un guía o un viaje organizado. 

En cuanto a la seguridad, no hemos tenido ninguna incidencia ni ninguna sensación de inseguridad, pero sí que es verdad, que las diferencias sociales son palpables y que todas las viviendas están encarceladas, todas tienen rejas por todos lados y carteles de conectado a la policía.

Sudafrica con niños

Preparativos

Alojamiento

En cuanto a organización de un viaje a Sudáfrica en familia, lo primero que tenéis que mirar, incluso antes que el vuelo, es el alojamiento en el Kruger, en el parque hay reservas privadas sólo al alcance de unos pocos bolsillos en los que la noche alcanza los 1.000 € por persona o más y, luego están los campamentos del gobierno.

Todos se gestionan a través de su web sanparks.org y son limitados, así que conviene elegir en cuales queréis dormir y mirarlo mínimo con 6 meses de antelación. Es importante, no es lo mismo dormir dentro que dormir fuera del parque, los horarios para conducir dentro del parque marcan las horas a las que puedes salir del campamento y son horas clave en la observación de los animales.

Además, dormir dentro también te da la posibilidad de contratar los game drives que se ofrecen en todos los alojamientos y que te permiten observar a la fauna en horas en que no se puede conducir tu propio coche como las 5 de la mañana o las 8 de la tarde.

sudafrica con niños

Para nosotros los mejores camps han sido Lower Sabie, Satara y Skukuza, hemos dormido 2 noches en cada uno de ellos y tanto por el camp en sí, como por la ubicación, si volviéramos, repetiríamos en los mismos.

Lower Sabie tiene una terraza sobre el río que es pura magia. Skukuza también tiene terraza sobre el río y con parque infantil al lado. Ideal si vais con peques. Y Satara no es espectacular como los demás, pero la zona es felina felina y eso le da un plus que lo pone a la altura de los demás.

sudafrica con niños

En cuanto al alojamiento en sí, básicamente hay 4 opciones, Camp Site para acampar, las Safari Tent que son cabañas grandes de lona sin baño pero con nevera y ventilador, los Huts que son cabañas de ladrillo con aire acondicionado pero con baño y cocina compartidos, no tiene utensilios para cocinar y, los Bungalows que son de construcción, no son de madera como aquí y están muy bien. Todos cuentan con lavabo con bañera o ducha, cocina equipada con utensilios y nevera, aire acondicionado y barbacoa exterior. Nosotros probamos las 3 opciones y la mejor sin duda es la última, pero si no hay disponibilidad, coged lo que haya, al final, solo vas a dormir, así que cualquiera sirve con tal de dormir dentro del parque

Si los miráis con tiempo y podéis, elegid los que están frente al río, no os arrepentiréis. Los precios van des de los 40 € los más económicos hasta los 100 € los más caros, en cualquier caso, asequibles para ser un alojamiento dentro de un parque natural lleno de fauna. ¿No creéis?

Wild Card

A parte del alojamiento, hay que pagar unas tasas para entrar al parque, son 20 €/día/adulto o 10 €/día/niños, existe también la opción que elegimos nosotros que es comprar una Wild Card. Con esta tarjeta se inlcuye la entrada al parque y a otros sitios turísticos y según los días que te quedes, te sale más a cuenta económicamente. Como curiosidad, la tarjeta física, nos llegó meses después a casa, con llevar el mail de compra, es suficiente.

viajar a sudafrica

Game Drives

Todos los alojamientos ofrecen la posibilidad de contratar Game Drives, son safaris con conductores-guías del parque que conocen mucho mejor que nosotros donde suele haber animales. Además, se hacen en las horas que más actividad tienen, así que son una muy buena opción para avistar a los habitantes del kruger.

Se pueden reservar con antelación a través de la misma web que el alojamiento o, in situ, como fue nuestro caso. 

Hay 3 opciones disponibles, el Morning (de 5h a 8h) y el Sunset (16:30h a 19:30h) que duran 3 horas y el Night que dura 2 (de 18h a 20h).

En la época en que fuimos nosotros, en septiembre, el sol salía a las 6 a.m. y se ponía a las 18. Así que en el Morning y el Sunset tenías media parte a oscuras y media parte con luz.

El Night es todo completamente de noche. Los vehículos con los que se hacen los Game Drives van equipados con focos y además ofrecen un par de focos de mano más, para los pasajeros.

Los precios van des de los 15 € a los 20 € por persona y los niños la mitad. Todas estas opciones están disponibles para niños a partir de 6 años. También hay safaris a pie pero están restringidos a niños a partir de 12 años, así que tendremos que esperar un poquito más.

Nosotros una vez allí, quisimos aprovechar todas las horas posibles e hicimos todos los Game Drives y repetimos el Sunset cada tarde.

sudafrica con niños

Salud

Una de las principales preocupaciones para viajar a Africa sobretodo con niños es el tema de la Malaria. Lamentablemente, es el mosquito el animal que más personas mata a causa de la Malaria, así que tuvimos que informarnos bien antes de viajar a una zona de riesgo.

De todo el país, la única zona donde existe riesgo a día de hoy es el Kruger, así que para el resto del país no hace falta tomar demasiadas precauciones.

Por otro lado, en nuestro verano, allí es invierno, así que es la época en que menos mosquitos hay, algo a tener en cuenta a la hora de elegir las fechas del viaje.

Y para el Kruger, uno de los grandes motivos del viaje, tomar todas las precauciones posibles además de valorar la posibilidad de tomar medicación para prevenir los efectos en caso de contraer la Malaria. Para tomar esta decisión, lo mejor es que solicitéis cita en Sanidad Exterior y allí os asesorarán los médicos expertos en medicina tropical.

En cuanto al botiquín, por el que nos habéis preguntado bastante por IG, la mejor noticia es que no tuvimos que abrirlo en todo el viaje, pero claro, siempre hay que llevar unos mínimos por si fueran necesarios. En nuestro caso incluía: Relec (2 botes), paracetamol, ibuprofeno, cristalmina, gasas, tiorfan, amoxicilina, suero oral, antihistamínico, flumil, termómetro, gaviscon, nolotin, biodramina, arnidol y bálsamo de tigre.

Documentación imprescindible

En cuanto a documentación, si vais con niños, es imprescindible el certificado literal de nacimiento multilingüe, se solicita en el registro y te lo mandan a casa, es gratis. También hay que llevar el carnet de conducir internacional, que se solicita en tráfico y tiene un coste de 10 €. Ojo con las fechas porque las citas, por lo menos en Barcelona no son de hoy para mañana, así que no lo dejéis para el último día… Tiene sólo 1 año de validez. Para el alquiler de coche en algunas agencias es imprescindible tarjeta de crédito, no sirve la de débito, hay que tenerlo en cuenta.

Allí todo, absolutamente todo se puede pagar con tarjeta, así que necesitareis muy poco dinero en efectivo.

Conducción

Como ya debéis saber, se conduce por la derecha y es algo que suele preocupar a los conductores. Nada más lejos de la realidad, en un ratito te acostumbras y no tiene mayor dificultad. Solo hay que prestar especial atención en las rotondas y con los intermitentes durante las primeras horas pero nada grave. En nuestra opinión, no es necesario coger un coche automático.

Por otro lado, si os encaja el precio, mejor coger un coche más grande y más alto, sobretodo para la parte del Kruger, porque son muchas horas dentro del coche, y mejor estar cómodos y porque para avistar los animales, cuanto más altos estemos, mejor visibilidad tendremos.

sudafrica con niños

Equipaje

En cuanto al equipaje para viajar a Sudáfrica en familia, no olvidéis los prismáticos, los frontales (linternas) y un ladrón porque los enchufes no son como los de aquí y así con comprar sólo 1 adaptador, podréis enchufar varias cosas 😉

Clima

Hay que tener en cuenta que no hay cambio horario con referencia a España, obviar el jet lag se agradece bastante. En cuanto a las estaciones, van al revés que nosotros, es decir, cuando aquí es verano allí es invierno. 

Si podemos elegir las fechas del viaje, vale la pena tener en cuenta un par de cosas: en su invierno, hay menos mosquitos, menos riesgo de Malaria y, las ballenas están en la costa sudafricana aproximadamente de junio a octubre. Nosotros elegimos septiembre por ser una de las mejores épocas para disfrutar de Sudáfrica en familia.

En cuanto al clima, en septiembre y en la zona de Ciudad del Cabo, íbamos con plumas de invierno y, en los barcos para los avistamientos, hace bastante frío. En la zona del kruger hacía calor, así que manga corta. 

viajar a sudafrica

Precauciones

Y por último, pero no por eso menos importante ¡el seguro de viaje! Nosotros tanto a Nepal como a Sudáfrica viajamos con IATI Seguros y por suerte no lo hemos tenido que utilizar. Si necesitas contratarlo, a través de este link tendrás un 5% de descuento 😉

También es recomendable inscribirse en el registro de viajeros del Ministerio del Exterior porque en caso de emergencia, sabrían donde localizarte.

¿Cómo llegar?

Des de España hay varias aerolíneas que vuelan a Sudáfrica, se pueden encontrar vuelos a partir de los 400 € aprox. Si quieres fechas exactas y pocas escalas, el precio empieza a subir. 

Una de las mejores opciones sería el vuelo nocturno Madrid –  Johannesburgo que sale de noche de Barajas y llega por la mañana a la capital de Sudáfrica. Lo que este vuelo está operado por Iberia y nosotros tuvimos un problemón con ellos, puesto que nos cobraron el mismo vuelo 4 veces y las reclamaciones duraron casi 1 año. 10 meses después de haber comprado los billetes logramos al fin, que nos devolvieran nuestro dinero, pero la experiencia, como comprenderéis, fue nefasta, así que no los podemos recomendar.

Nosotros elegimos entrar por Ciudad del Cabo y salir por Johannesburgo, ahorrándonos un vuelo interno y la pérdida de tiempo que supone.

Tened en cuenta las restricciones en cuanto al equipaje de mano en los vuelos internos. Nosotros preferimos no facturar para no perder demasiado tiempo en el aeropuerto esperando las maletas y demás. A parte del riesgo de que te la puedan perder… que ya nos ha pasado

Ruta

En cuanto a la ruta, elegimos empezar por el sur y terminar con lo mejor.

Día 1 del viaje a Sudáfrica en familia

Barcelona – Londres – Ciudad del Cabo

Día 2 del viaje a Sudáfrica en familia

Ciudad del Cabo – Gansbaai, 150 km (2h aprox)

Aterrizamos por la mañana en Ciudad del Cabo, alquilamos un coche y nos fuimos directos a Gansbaai.

sudafrica con niños

Nos alojamos en este apartamento:  Tourist Lodge Gansbaai si reservas a través de ESTE LINK tendrás 15 € de descuento y nosotros también 🙂

Por la tarde estuvimos explorando la zona, nos acercamos a la costa y pudimos ver las primeras ballenas a lo lejos… 

Por la tarde estuvimos explorando la zona, nos acercamos a la costa y pudimos ver las primeras ballenas a lo lejos… 

Día 3 del viaje a Sudáfrica en familia

Hoy era uno de los días marcados en rojo en el calendario, íbamos a cumplir uno de nuestros sueños, tener un encuentro con el gran tiburón blanco

Fue una experiencia increíble que os recomendamos 100%, ni te imaginas el verdadero tamaño de esa bestia.

Recordad coger biodramina o algo parecido, porque el barquito se mueve bastante y el mareo está asegurado.

El precio es el mismo si bajas a la jaula como si solo miras des del barco, puedes tomar la decisión en el último minuto.

Hay que tener en cuenta que el agua del océano no está transparente, está bastante turbia y cuando bajas a la jaula, sabes que está cerca pero no lo ves hasta que no lo tienes enfrente, así que la experiencia es impactante. En honor a la verdad, también os tenemos que decir que es breve, el tiburón pasa por delante de la jaula y tienes unos segundos para admirarlo, sumado a que estás aguantando la respiración y con la emoción y los nervios que supone meterse ahí dentro. Y por último, aunque bajas con neopreno, el agua está helada, el encuentro rezas para que sea breve y no te congeles antes de que te echen para que entre el siguiente en tu sitio.

De nuestro mismo grupo, hay gente que bajó a la jaula y no consiguió verlo des del agua, ya se sabe, es un animal salvaje que elige por donde nada, es cuestión de suerte.

Gansbaai – Hermanus, 44’5 km (40 min aprox)

Por la tarde nos fuimos hasta Hermanus donde también pudimos volver a ver ballenas des de la costa. Aquí estaban mucho más cerca y estuvimos un buen rato jugando a adivinar por donde saldría el chorro de agua que delataría su presencia bajo el océano.

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Día 4 del viaje a Sudáfrica en familia

Otro de los días que recordaremos para siempre.

Poder ver ballenas en libertad fue una de las experiencias más top que vivimos en Ciudad del Cabo. Verlas saltar fue MARAVILLOSO. Vimos muchas y muy cerca, vimos madres con cría, vimos como cruzaban bajo nuestro barco, las vimos saltar una y otra vez, fue increíble. Sin ninguna duda, IMPRESCINDIBLE. Aún escuchamos los audios de los vídeos y se nos pone la piel de gallina, fue tal la emoción de verlas…

Y no marea tanto como los tiburones 🙂

Hermanus – Stony Point, 50 km (45 min aprox)

La entrada es de pago (aunque tengas la wild card) y se recorre un mini sendero sobre unas pasarelas que están rodeadas de pingüinos. Es una bonita parada entre Gansbaai y Ciudad del Cabo.

Como la experiencia no nos había terminado de convencer, por la tarde nos aventuramos a buscar otras playas donde verlos sin pasarelas ni gente y ya veis, estuvimos haciendo nuevos amigos…

Fue una tarde inolvidable, observándoles, como iban llegando des de el agua hasta sus nidos. Viven en grandes colonias, así que había muchísimos.

Aquí no teníamos alojamiento reservado porque no sabíamos con exactitud donde terminaríamos parando durante el trayecto. Así que finalmente dormimos cerca de Stony Point en el hotel La Cachette.

Día 5 del viaje a Sudáfrica en familia

Stony Point + Boulders Beach (97 km, 1h 45 min aprox) + Duiker Island (32 km, 47 min aprox)

Por la mañana hicimos el tramo entre Stony Point y Boulders Beach, donde queríamos volver a ver más colonias de pingüinos en playas paradisíacas… La entrada también es de pago (pero esta está incluida en la wild card) y es el mismo sistema de pasarelas de observación.

sudafrica con niños

Luego nos fuimos directos a la isla de Duiker para ver las focas y leones marinos que viven en esta mini isla inhabitada. Está muy cerca de la ciudad de Cape Town, así que si tienes que hacer tiempo hasta la salida de tu vuelo, es una opción interesante. Hay varias agencias con ferrys que van saliendo continuamente para acercarte a ver el espectáculo de las focas. Se visitan también los restos de un barco hundido y vuelta a puerto. No es muy largo el recorrido. También existe la opción de nadar con ell@s…

Vuelo interno Ciudad del Cabo – Johannesburgo (2 h aprox)

Al llegar a Johannesburgo, alquilamos un coche y como ya era de noche, nos alojamos al lado del aeropuerto para al día siguiente salir directos al Kruger.

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Día 6 del viaje a Sudáfrica en familia

Johannesburgo – Kruger, 436 km (4h 45 min aprox)

Hay que tener en cuenta en qué camp se va a dormir para elegir la mejor ruta para alcanzar la puerta correspondiente antes del cierre y que te dé tiempo a llegar hasta el alojamiento. Son muy estrictos con las horas que se permite conducir dentro del parque, así que aseguraros de ir con tiempo suficiente.

Nos levantamos pronto y conducimos las casi 5 horas que separan Johannesburgo del mundialmente conocido Kruger. El trayecto es íntegro por autopista, así que es de lo más cómodo.

Al llegar hay que mostrar la wild card, las reservas del alojamiento, rellenar cuatro papeles y para dentro.

¡Empieza lo mejor!

De camino a Skukuza ya podemos observar algunos animales, incluso alguno de los famosos big five como el elefante. ¡Esto promete!

Llegamos a Skukuza y lo primero que hacemos es ir a informarnos de los game drives disponibles, no sin antes detenernos en el mapa donde cada día se actualizan los avistamientos que han habido, así puedes saber en qué zona hay más posibilidades de ver a los grandes felinos por ejemplo.

Con las ganas que tenemos de empezar a bichear, reservamos safari para esa misma noche y para la mañana siguiente. No queremos desaprovechar ni un minuto de los que estemos en el Kruger. Son muchos años soñando en compartir esta experiencia con nuestro hijo y queremos vivirla al máximo.

Nos acercamos al restaurante para comer y menuda grata sorpresa, tiene una terraza con vistas al río que está repleta de elefantes… el peque no se desengancha del borde para poder observar todo, está casi tan emocionado como nosotros. Además, este camp cuenta con parque infantil al lado de la terraza, así que es ideal para familias.

Día 7 del viaje a Sudáfrica en familia

La tónica es la misma todos los días, madrugar para salir de los primeros del camp y empezar los avistamientos lo antes posible.

En los 3 alojamientos que estuvimos hay tienda para comprar comida, así que llevábamos algo para comer a media mañana para no perder tiempo en paradas innecesarias.

Para comer normalmente sí que íbamos al restaurante de los camps y continuábamos hasta que era la hora del Sunset Game Drive, que terminamos haciéndolo cada tarde.

Y a partir de aquí, solo se trata de tener paciencia, de ir con todos los sentidos alerta y disfrutar de la experiencia que supone poder observar todos estos animales en libertad, para nosotros es de las mejores cosas que se pueden hacer viajando.

Alojamiento: Skukuza

Día 8 del viaje a Sudáfrica en familia

Morning Game Drive

Sunset Game Drive

Alojamiento: Lower Sabie

Día 9 del viaje a Sudáfrica en familia

Sunset Game Drive

Alojamiento: Satara

Día 10 del viaje a Sudáfrica en familia

Sunset Game Drive

Alojamiento: Satara

Día 11 del viaje a Sudáfrica en familia

Sunset Game Drive

Para la última noche no habíamos reservado alojamiento, pensábamos dormir a medio camino entre el Kruger y Johannesburgo pero una vez allí, no pudimos resistirnos a alargar una noche más dentro del parque y reservamos una noche más in situ. Fue pura suerte, porque por la mañana no había ningún sitio disponible, pero paramos a comer en Lower Sabie y afortunadamente había habido una cancelación y pudimos dormir en uno de los mejores camps y hacer la despedida por todo lo alto. Cenamos en su preciosa terraza y hasta vinieron unas hienas a amenizar la velada.

Alojamiento: Lower Sabie

Día 12 del viaje a Sudáfrica en familia

Era el último día, eramos conscientes de que estábamos a punto de despertarnos de este hermoso sueño que estábamos haciendo realidad. Así que madrugamos igual que todos los días y nos fuimos a ver salir el sol des de la terraza del magnífico Lower Sabie. No queríamos irnos.

Desayunos tranquilamente e hicimos los últimos kilómetros dentro del parque. Nos fuimos despidiendo de cada rincón y observando cada lugar que nos había regalado algún avistamiento durante los últimas 6 noches.

Eramos conscientes de lo afortunados que éramos y solo podíamos agradecer la experiencia tan bestial que habíamos vivido en familia.

Y por supuesto, reafirmarnos en nuestra voluntad de volver. De desear volver por encima de todo. No podemos remediarlo, nos encanta, nos fascina poder observar la vida animal.

Kruger – Johannesburgo, 438 km (4h 15 min)

Vuelo Johannesburgo – Madrid – Barcelona

Día 13 del viaje a Sudáfrica en familia

Barcelona

Viaje en familia a MARRUECOS: Fez y el Desierto

Marruecos en familia es un destino que siempre tenemos presente porque nos encanta, además está muy cerca. Así que cuando salieron vuelos baratos hacia Fez, no lo pensamos demasiado y compramos rápidamente 3 asientos para volver al país vecino. Sería nuestra tercera vez en tierras marroquíes, la segunda con el peque, el año pasado bajamos al desierto en furgo y esta vez volveríamos en avión.

Así que cogimos los vuelos a Fez con la intención de bajar de nuevo al desierto y volver a recorrer Marruecos en familia.

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Día 1 del Viaje a Marruecos en familia:

avion   Vuelo Barcelona – Fez

b  hotel    Alojamiento en Fez: Hotel & Spa Dar Bensouda (si reserváis a través de este link tendréis 15 € de descuento)

Contraté la recogida en el aeropuerto en el propio hotel y al bajar del avión, ahí estaba el cartelito con nuestro nombre para darnos la bienvenida a Marruecos. Siempre contrato este tipo de servicio, detesto llegar a un país y empezar a regatear con los miles de taxistas que se pelean para que subas a su taxi; Así que me resulta mucho más cómodo, llegar y no tener que preocuparme de nada.

Al llegar a la medina donde el taxi no puede avanzar más, aparece un chico del hotel que nos acompañará hasta la puerta. Una vez llegamos al hotel, no podemos más que maravillarnos con el edificio, es un riad precioso, me sonrío, bonita elección. Exploramos cada detalle y no podemos dejar de aprovechar la ocasión de meternos en la piscina a pesar de que está ya oscureciendo. Qué maravilla de lugar! Casi que preferimos quedarnos dentro que salir a explorar la medina.

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Día 2 del Viaje a Marruecos en familia:

Fes

Bus Fes – Merzouga

Al día siguiente, después de descansar en una de las hermosas habitaciones del riad y de degustar un desayuno de campeones, gestionamos con el hotel los tickets para el bus nocturno que nos llevará al desierto. Después salimos a perdernos por la medina, porque somos conscientes de que a veces resulta difícil orientarse, así que nos dejamos llevar sin rumbo fijo.

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A media mañana hacemos una pausa en un bar para tomar algo en su terraza desde donde divisamos una de las curtidurías donde trabajan la piel, así que tras reponer fuerzas, nos dirigimos a este lugar tan característico de la medina de Fez. No es una curtiduría de las más famosas así que no hay muchos turistas husmeando. En una de las tiendas que nos ofrece subir a la azotea con un trozo de menta en la nariz para soportar mejor el intenso olor que desprenden las pieles que trabajan abajo, insistimos en la idea de poder ver la curtiduría de cerca, donde normalmente sólo hay lugareños. Finalmente conseguimos que nos dejen pasar a la zona propiamente de trabajo donde no hay ni un guiri. Podemos caminar entre piscinas de colores y obtener unas vistas privilegiadas del lugar. Nos sentimos afortunados y agradecidos.

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Después de la curtiduría nos enseñan cómo trabajan los telares con sus coloridas telas y se hace mediodía, así que vamos a comer al riad y aprovechamos para darnos otro bañito en la piscina… Por la tarde seguimos explorando las callejuelas adyacentes a nuestro alojamiento.

El bus nocturno hacia el desierto sale a las 21h de Fez, así que una hora antes, nos dirigimos a la estación de autobuses para asegurarnos de que llegamos puntuales.

Una vez allí, buscamos un restaurante cerca para cenar algo y esperar que sea la hora de salir.

Puntualmente, arrancamos rumbo al sur. No es una opción especialmente cómoda pero te permite aprovechar todos los días, por eso la elegimos; porque si decides conducir de día hacia el desierto, pierdes todo un día mínimo y no tenemos tantos días de vacaciones como para perderlos… La ventaja que tenemos es que nuestro hijo está muy acostumbrado a viajar en furgo y no se le hace nada pesado el viaje; además de que tiene facilidad para dormirse en cualquier sitio y a la que pilla la postura, se deja atrapar por Morfeo.

A media noche el bus hace una parada, se supone que para cenar, y continua hasta el amanecer, hora en la que llega por fin, a Merzouga.

Día 3 del Viaje a Marruecos en familia:

b  hotel    Alojamiento en el Desierto de Merzouga: Auberge du Sud

Una vez en Merzouga, o en Hassie Labie, depende de donde reserves el hotel para dormir en las dunas, debes bajarte en una u otra parada y, ahí te recogen del hotel contratado. Si vas sin reserva, hay muchos hoteles que mandan sus 4×4 para captar nuevos clientes y te trasladan a sus hoteles gratis.

En nuestro caso, volvemos por tercera vez al mismo hotel, el Aubergue du Sud. Vemos la salida del sol des del 4×4 y llegamos al hotel en unos minutos. Cogemos una habitación con terraza con vistas a las dunas para dejar las mochilas e irnos directos a la piscina.

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La última vez el peque se quedó con las ganas de subir a un camello y desde que supo que volveríamos al desierto que pedía de poder subir a un camello. Nosotros nunca habíamos subido y no teníamos ningunas ganas de hacer la turistada, pero a veces, hay que ceder para que todos podamos disfrutar del viaje. Así que a petición del peque, reservamos la excursión en camello para ver la puesta de sol y, para el día siguiente por la mañana reservamos dos horas de quads.

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Pasamos la mañana en la piscina y jugando en la arena de las dunas cercanas al hotel hasta que fue la hora del camello. Tiene su intríngulis subir y bajar del animal eh, jolin, como no estés bien cogid@… Pues nada, montamos el camello y un bereber nos guía entre las dunas; Lo bueno es que salimos con otro grupito de 5 personas pero a los pocos minutos nos dividimos y hacemos la ruta nosotros solos. Se agradece. Disfrutamos del desierto y de la puesta de sol des de un lugar privilegiado mientras el peque juega a rebozarse de arena; Disfruta como nunca haciendo la croqueta y rodando duna abajo. Para nosotros es maravilloso verle gozar en un entorno que no es el suyo, que podamos disfrutar todos de los viajes es imprescindible y parece que es una realidad.

desierto

De vuelta al hotel, tiempo para una duchita para quitar toda la arena del cuerpo y nos tienen la cena preparada en la terraza, amenizada por música bereber en directo, la mejor manera de terminar el día.

Día 4 del Viaje a Marruecos en familia:

Merzouga

Bus Merzouga – Fes

Al día siguiente, me levanto temprano para ver el amanecer entre dunas; Subo a la terraza con sudadera, puesto que a esta hora, refresca y me dispongo a vivir este mágico momento. Todo en silencio, arena y sol, nada más.

Hemos reservado la ruta en quad para primera hora porque luego hace mucho calor, así que salimos sin desayunar.

El chico que nos hará de guía es el mismo de los años anteriores, así que ya nos conocemos. Si queréis alquilar quads, una hora sabe a poco y nosotros siempre nos quedamos con ganas de más; así que alquilamos directamente 2 horas, lo que nos permite alejarnos más del hotel y explorar zonas menos concurridas.

Nos ponemos el casco y gassss

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No deja de fascinarnos, es la tercera vez que venimos a Marruecos en familia, que conducimos por este mar de arena y sigue impresionándonos tanto como el primer día. Es difícil describirlo pero es una sensación tan hermosa que seguiremos repitiendo siempre que podamos 🙂

Vamos parando para hacer alguna foto a tanta majestuosidad, el peque va cambiando de vehículo, un rato con su padre, un rato con su madre… le pilla el truco rápido a conducir también y goza tanto como nosotros de la experiencia.

A medio camino, pasamos por lo que había sido un campamento de berebers nómadas, es sobrecogedor pensar que sobreviven en ese entorno tan hostil…

Hacemos una paradita en un campamento de haimas y el guía nos ofrece un te de menta delicioso; Esto no estaba contratado, agradecemos el detalle y aprovechamos el entorno para explicarle mejor la cultura bereber al peque.

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Es hora de volver, el sol empieza a apretar y el reloj sigue corriendo, así que ponemos rumbo al hotel vadeando por las enormes dunas de Erg Chebbi; Disfrutando de cada subida y de cada bajada, siendo conscientes de que es un lugar lejano al que no se puede ir todos los días; Tomando consciencia de lo privilegiados que somos por poder vivir estas maravillosas experiencias en familia.

Ya en el hotel, el hambre aprieta, así que vamos directos a la terraza para tomar un completo desayuno  y acto seguido, directos a la piscina. Y así pasamos el día, descansando, desconectando, cogiendo energías entre la piscina, la terraza y las dunas.

El peque no pierde el tiempo, cada vez domina más el arte de nadar y se lo pasa en grande; Tiene tiempo también de hacerse amigo de una niña marroquí con la que comparte juegos fuera y dentro del agua, a pesar de que no se entienden de nada con el idioma, juegan como si hablaran la misma lengua.

Cuando empieza a caer la noche, es hora de ir hacia el pueblo de Merzouga donde cogeremos el bus que nos llevará de vuelta a Fes. Antes les pedimos que llamen al hotel que tenemos contratado en Fes para informarles de que llegamos en bus y que nos vengan a recoger a la estación.

La vuelta parece que se hace más llevadera, quizá ya somos conscientes de lo que nos espera; y no estamos tan ansiosos por llegar como a la ida. El peque como en el trayecto anterior, no tiene ningún problema, y cuando se cansa de mirar por la ventana, se acomoda y deja que el sueño le venza.

Llegamos a Fez una hora antes de lo previsto, obviamente no hay nadie en la estación de autobuses para recogernos porque se ha adelantado mucho sobre el horario previsto. Era todavía de noche y no teníamos ganas de discutir con ningún taxista, así que decidimos cruzar la calle y pedir una habitación en el Ibis que hay justo en frente. Sólo serán unas horas, pero serán reparadoras después de pasar las últimas 7 en un asiento de bus. Nos dan la habitación rápidamente y nos metemos en la cama en seguida.

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Día 5 del Viaje a Marruecos en familia:

b  hotel    Alojamiento en Fez: Hotel Ibis (si reserváis a través de este link tendréis 15 € de descuento)

b  hotel    Alojamiento en Fez: Riad Jamaï (si reserváis a través de este link tendréis 15 € de descuento)

Al día siguiente aprovechamos el desayuno buffet en la terraza con piscina del hotel. El peque no pierde la ocasión de bañarse de nuevo mientras nosotros apuramos el te bajo una sombrilla.

Ahora sí, le pedimos que llamen al taxista del hotel que tenemos contratado que viene a buscarnos en media hora. Nos comenta que llegó un poco más tarde que nosotros y que ya no estábamos, que estuvo esperando un buen rato pero no aparecimos. Bueno, incidencias marroquíes, nada grave, nos descuenta una parte del servicio de transfer y nos lleva al hotel.

La primera impresión no es la mejor, está metido en un callejón sin ningún encanto, pero al traspasar la puerta… Nuestra cara cambia por completo, otro maravilloso riad con piscina con una hermosa terraza tanto abajo como arriba y unas habitaciones de ensueño, las mil y una noches… Creo que podríamos quedarnos a vivir en un sitio como éste…

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Después de acomodar nuestras cosas y descubrir todos los rincones del alojamiento, nos vamos al Palacio Real para ver las 7 puertas doradas. No es fácil explicarle al peque que es un palacio real, pero que el rey no es como el de los dibujos animados…

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Cuando empieza a oscurecer cogemos un taxi y nos vamos a dar una vuelta por la medina, pero entrando por la zona sur; donde estuvimos alojados la primera vez que vinimos. Todo nos resulta familiar y logramos encontrar uno de los bares en los que estuvimos, con unas bonitas vistas de la ciudad iluminada y deliciosa comida, además hacen exposiciones, música en directo, etc…

Con la barriga llena, volvemos a coger un taxi hasta el riad para descansar hasta mañana.

Día 6 del Viaje a Marruecos en familia

avion   Vuelo Fez – Barcelona

Para no perder la costumbre, subo a la azotea antes de que salga el sol para deleitarme con el espectáculo de luces entre las nubes; Esta vez tengo compañeros, en la azotea de enfrente hay conejos y gallinas que me miran curiosos…

Bajo a la habitación y mis chicos todavía duermen, así que espero impaciente que se levanten para seguir descubriendo la ciudad imperial y exprimir las últimas horas en el país vecino.

Bajamos a desayunar las delicias que nos han preparado, es difícil decir basta, porque todo está para repetir y repetir.

Hoy es el día para hacer compras, no podemos venir a Marruecos y no traernos nada… Algo de artesanía y decoración para casa… Así que volvemos a la medina, entramos en algunas madrassas emblemáticas y nos enamoramos de una alfombra preciosa; Después de regatear un buen rato, nos hacemos amigos de los vendedores que nos acaban recomendando un sitio para comer con las 3 “b”. Así que allá que nos vamos, insisten en pedir “pastela” de pollo con almendras, la especialidad de la casa. Madre mía para qué lo probamos, ¡que bueno estaba! Delicioso es decir poco.

fes

Para bajar la comilona damos una última vuelta por la medina y nos vamos al riad a recoger las mochilas; Paramos en el centro comercial para hacer tiempo y comer algo antes del vuelo y al final tenemos que acabar corriendo para coger el taxi de vuelta al aeropuerto, que desastre.

Llegamos muy justos de tiempo, así que sello en el pasaporte de salida y para arriba. Aterrizamos ya de noche en Barcelona, agradecidos de haber podido vivir de nuevo esta hermosa experiencia por Marruecos en familia.

¿Cuando regresamos?

Y tú, ¿eres de los que repite o prefieres descubrir siempre sitios nuevos?

Escapada en familia a Islandia en invierno, donde la naturaleza te abruma

Des de hace muchos días Islandia llamaba nuestra atención, veíamos fotos increíbles que nos hacían soñar con descubrir la tierra del fuego y el hielo.

Así que este año, para nuestro décimo aniversario, nos regalamos una escapada a la isla mágica. Son muy pocos días para lo que ofrece este hermoso país, pero preferimos una escapada de 4 días a Islandia que a Berlin. Así que vamos a hacer una pequeña aproximación y ya volveremos más adelante con más tiempo. A parte, es un más a más, no es EL viaje del año, así que tenemos un presupuesto ajustado.

Elegimos invierno por la posibilidad de admirar las magníficas auroras boreales en esas latitudes del plantea, pero el cielo no estuvo de nuestra parte y no pudimos disfrutarlas, así que un motivo más para volver.

Adoramos los paisajes nevados, el blanco de la nieve nos hipnotiza y la menor cantidad de turistas en esta época también es algo a tener en cuenta en una isla cada vez más famosa entre los viajeros ávidos de naturaleza en estado puro.

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Día 1 del Viaje a Islandia en invierno:

avion   Vuelo Barcelona – Keflavik, Islandia

carreteraRuta desde keflavik hasta Selfoss

hotel   Alojamiento en Selfoss: Gesthús Selfoss (si reserváis a través de este link tendréis 15 € de descuento)

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Como siempre, no facturamos las maletas, donde pudimos pasar comida y crampones sin problema, algo que nos preocupaba antes de partir.

Los crampones son imprescindibles si viajáis en invierno, se pueden encontrar por sólo 10 € y se amortizan sobradamente, así que haceros con unos antes del viaje y evitareis resbalones innecesarios y además son muy fáciles de poner y sacar por encima de las botas.

Y en cuanto a la comida, en el supermercado Bonus al que entramos a comprar, los precios no estaban tan desorbitados, así que se puede comprar comida allí sin problema, lo que es caro es comer en los restaurantes, así que dependerá de vuestro presupuesto si queréis invertir en que os sirvan la comida o si optáis por alojamientos que permitan cocinar y así ahorráis algunos euros.

El vuelo con Norweigan dura aproximadamente 4:45h que se hacen largas por las ganas de llegar, parece que esté más cerca, ¿no? Al ser low cost, no ofrecen nada durante el vuelo, ni comida ni pantallas ni nada, así que hay que tenerlo en cuenta sobretodo yendo con niños para ser previsores.

Una vez en Keflavik, hacemos los trámites del alquiler del coche en menos tiempo del que creíamos, nos dan el alzador para el peque y para el parquing a recoger el coche que hemos alquilado. Aquí también tuvimos algunas dudas de si valía la pena coger un 4×4 por ser invierno, pero al final lo descartamos y no tuvimos que arrepentirnos en ningún momento. Las carreteras principales por las que podamos ir los turistas en los pocos días que vamos a la isla están perfectamente limpias para poder circular con cualquier coche con neumáticos de invierno, obligatorios y que todas las agencias de alquiler de vehículos incluyen en sus tarifas. Las máquinas saca-nieves pasan continuamente así que bajo nuestro punto de vista, os podéis ahorrar ese plus.

También nos planteamos la opción de alquilar una furgo camper, pero siendo invierno, nos apetecía más una cabaña con más espacio, ya que las horas sin luz eran bastantes y preferimos un lugar donde estar realmente confortables en cuanto a temperatura.

Y en cuanto al seguimiento de la ruta, como ya no hay roaming en Europa, con cualquier aplicación de mapas como GoogleMaps, es fácil orientarse, todo está perfectamente indicado y los principales atractivos están al lado de la carretera principal, así que no hay pérdida.

Ya en el coche, descubrimos que además tiene calefacción en los asientos y en el volante, un detallazo que se agradece cuando entras helado de fuera.

Es el primer día y queremos aprovecharlo al máximo pero el invierno también reduce las horas de sol y por tanto, de luz, algo que hay que tener muy en cuenta y no nos da tiempo de mucho.

Llegamos a Selfoss donde tenemos el alojamiento, hacemos el checkin, damos el visto bueno a la cabaña y comemos algo rápido para seguir la ruta hacia el Círculo Dorado.

La primera parada la hacemos en unas pequeñas aguas termales que ilusos de nosotros pensábamos que estarían solitarias, nada más lejos de la realidad, son pequeñas y con poca gente quedan llenas, así que hacemos cuatro fotos y seguimos la ruta.

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Llegamos a la famosa cascada de Gullfoss cuando el sol empieza a esconderse… Nos dejamos maravillar entre las decenas de turistas que buscan el mejor ángulo para captar los millones de litros de agua que se precipitan por la doble cascada rodeada de nieve… La observamos des de abajo primero y luego subimos al mirador de arriba para verla en todo su esplendor, el ruido es ensordecedor, igual que el frío, así que apuramos los minutos y volvemos al coche.

La última parada de hoy es para el Geysir que da nombre a todos los géiseres del mundo. Un espectáculo para los sentidos. Esperamos pacientes que el agua salga disparada olvidándose de la gravedad por un momento y nos regale esa fuente altíssima que nos deja con la boca abierta. El peque alucina, no se cansa de ver saltar el agua y no quiere irse. Está anocheciendo, así que no nos queda más remedio que regresar al alojamiento y dar por terminadas las visitas de hoy. Una lástima porque hay muchos más atractivos en esta zona…

 

A pesar de llevar descargadas las app de Auroras Boreales (como Vedur), esta primera noche y las siguientes, el cielo está demasiado tapado para dejar ver ese baile de luces, así que nos resignamos y nos vamos a dormir prontito, estamos agotados.

 

Día 2 del Viaje a Islandia en invierno:

carreteraRuta desde Selfoss hasta Jokulsarlon

hotel   Alojamiento en Kirkjubæjarklaustur: Hotel Laki (si reserváis a través de este link tendréis 15 € de descuento)

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El segundo día es día de muchos kilómetros, más de 300 para llegar al mágico Jokulsarlon, a ratos lloviendo, a ratos nevando, pero el objetivo es demasiado atractivo como para no intentar llegar y verlo con nuestros propios ojos.

Paramos en alguna cascada del camino, pero no hace buen día y eso favorece que no hagamos muchas paradas. Así que llegamos al hermano pequeño de Jokulsarlon, el lago glaciar Fjallsárlón sobre las 16h de la tarde. Hace un viento tremendo, jamás habíamos sentido esa fuerza al soplar, pero ya nada nos detiene.

Nos volvemos a calzar los crampones, ¡bendita compra! Y nos adentramos en el glaciar para ver el lago. El parquing está justo al lado pero hay un pequeño repecho que no te permite verlo hasta que no estás arriba.

Soy la primera en llegar y la panorámica que veo me deja con la boca abierta, pero logro reaccionar y girarme enseguida para ver la cara de mi familia al ver este espectáculo de la naturaleza y sólo por eso, por la carita que se les queda a los dos al admirar los icebergs flotando en la laguna, ya ha valido la pena. Adoro ese instante. Adoro ver sus caras al maravillarse. Es una inyección de felicidad potentísima.

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El viento hace que las fotos salgan movidas, pero no importa, vivimos el momento intensamente, nos miramos a los ojos y no hace falta decir nada, estamos felices de estar aquí, juntos, en este magnífico entorno.

No hay tiempo que perder, el Sol baja a marchas forzadas y todavía tenemos que llegar a Jokulsarlon, así que volvemos al coche y seguimos un poquito más hasta llegar a la laguna glaciar más famosa de Islandia.

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No es para menos, es un lugar increíble, increíblemente bonito, los tonos azules de los icebergs son indescriptibles y la orilla está llena de trozos de hielo, la playa de los diamantes le llaman y el nombre le hace mucha justicia, es extraordinario estar aquí.

No podemos borrar nuestra sonrisa de los labios y recorremos la orilla para observar todos los rincones. Estamos atentos por si alguna foca saca su cabeza para saludar pero en eso tampoco tenemos suerte. No importa, los icebergs han subido a lo más alto en nuestra escala de preferencias para descubrir en los viajes, qué hermoso espectáculo.

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Este será el punto más lejano al que llegaremos, así que después de deleitarnos con esta maravilla, damos media vuelta y empezamos el retorno. Hemos cogido el hotel en un pueblo de nombre impronunciable, Skaftárhreppur a 1h 30min de la laguna, así mañana ya nos ahorramos este tramo.

En cuanto al alojamiento, hay que mirarlo con bastante antelación porque no hay mucha oferta y se llena rápido, y las opciones disponibles suelen ser las más caras.

Llegamos al hotel  de noche, muy amablemente nos ceden una habitación superior a la que habíamos reservado y hacemos el chekin rápidamente. La habitación es fantástica, así que nos damos una buena ducha calentita y a descansar.

 

Día 3 del Viaje a Islandia en invierno:

carreteraRuta desde Skaftárhreppur hasta Selfoss

hotel   Alojamiento en Selfoss: Gesthús Selfoss (si reserváis a través de este link tendréis 15 € de descuento)

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El desayuno está incluido así que por la mañana bajamos al restaurante donde nos espera un rico bufet libre con unas bonitas vistas.

Ya con la barriga llena, volvemos al coche y ponemos rumbo a Selfoss, donde dormiremos en el mismo alojamiento que a la ida.

Hoy tenemos algunas paradas previstas, la primera en el cañón Fjaðrárgljúfur, al llegar hace sol, pero de repente cambia el tiempo y se pone a nevar con ganas, ¡Islandia es así! El frío acelera nuestra visita y después de las fotos pertinentes, volvemos al confortable coche.

Fjaðrárgljúfur

La segunda parada del día es otro plato fuerte, el glaciar Sólheimajökull, nunca habíamos visto un glaciar y mucho menos lo habíamos pisado. Aquí hay que advertir que se pueden contratar excursiones muy interesantes pero a unos precios prohibitivos, más caras que el vuelo o el alojamiento.

Así que, por esta vez, las hemos descartado. Aún y así, queríamos acercarnos lo máximo posible a las lenguas de hielo, así que nos calzamos los crampones y empezamos a andar. Se ven grupos con casco y crampones de verdad guiados por expertos, pero empiezan en el mismo sitio donde estamos nosotros.

También hay que decir que la edad mínima está muy por encima de la de nuestro hijo, así que sería imposible realizarlas.

Islandia-invierno

Pasamos un par de tramos donde advierte de la peligrosidad del terreno y de la propia responsabilidad de andar por ahí, así que ponemos los 5 sentidos en cada paso hasta llegar a pisar con nuestros propios pies ese mar de hielo. Qué sensación, qué colores, qué texturas, es alucinante, parece de otro planeta.

Y es entonces cuando los glaciares hacen equipo con los icebergs y entran en nuestro top ten viajero.

islandia-invierno

Sólo exploramos la base del glaciar, andamos algunos metros a la redonda para verlo des de diferentes perspectivas mientras vemos a los guías alejarse con sus excursionistas adinerados, de momento, nos conformamos con esto que ya nos parece demasiado fascinante.

Seguimos en ruta hasta la gran cascada de Skógafoss, aparcamos justo enfrente y comemos algo rápido. Salimos para verla de cerca pero sin empaparnos, qué bonita es.

islandia-invierno

La siguiente parada la hacemos en otra cascada, esta vez la Seljalandsfoss donde en otras épocas se puede cruzar por debajo, pero no en invierno, el hielo y la nieve hacen este pequeño tramo inseguro y está prohibido el paso.

Llegados a este punto empieza a nevar con muchas ganas, el frío se hace notar y el viento parece que te clave agujas en el poco trozo de la cara que mantenemos descubierto, así que no nos queda más remedio que resguardarnos en el coche y descartar la cascada de al lado, la Gljúfrafoss.

Conducimos con precaución hasta Selfoss, donde nos dan la misma cálida cabaña que a la ida.

Es la última noche, así que mantenemos la esperanza de que el cielo se despeje para poder ver algo, pero no tenemos suerte y nos acostamos sin ver las auroras.

Con tan pocos días es muy difícil tener tanta suerte como para verlas pero había que intentarlo… Des de luego que en Barcelona nunca la veremos. Y es la excusa perfecta para volver. ¿No creéis?

 

Día 4 del Viaje a Islandia en invierno:

carretera Ruta desde Selfoss hasta keflavik

avion   Vuelo keflavik – Barcelona

Ruta-Islandia

Nos levantamos tranquilamente, y ponemos rumbo al aeropuerto con mucha pena porque la aventura llega a su fin, pero muy agradecidos de haberla podido vivir. Sin duda, Islandia es un país que merece mucho la pena, la naturaleza está a otro nivel y te maravilla a cada paso.

Se puede ir perfectamente con niños, es muy seguro, sólo habría que tener en cuenta el tema de la indumentaria, más que nada en invierno. Camisetas y pantalones térmicos imprescindible, botas de montaña/nieve impermeables, ropa de esquí a poder ser y gorro (que cubra las orejas), guantes de nieve y bufanda y calcetines de nieve. Lo mismo para los adultos, la ropa puede hacer que el viaje sea odioso si pasáis frío así que mejor ir prevenidos. Y no olvidéis el bañador para las aguas termales!

También se comenta que las baterías de los móviles y las cámaras con el frío se gasta más rápido, así que nosotros nos llevamos cargador de coche y usb para poder ir cargando sobre la marcha, ocupa poco y te puede salvar de quedarte sin batería ante cualquier maravilla que quieras fotografiar.

Y por último, hay que tener en cuenta el precio de la gasolina, nosotros hicimos casi 1.000 km y el precio del crudo estaba en casi 2€/litro, así que es una parte importante del presupuesto también.

Esperamos haberos contagiado nuestras ganas de volver a Islandia, si tenéis cualquier duda… os esperamos en los comentarios 😉

Un viaje inolvidable entre las cimas del Annapurna y la selva, NEPAL en familia

Este año teníamos claro que queríamos volver a hacer un gran viaje, teníamos ganas de explorar tierras lejanas con nuestro hijo. La decisión del destino no fue fácil, tenía que cumplir ciertos requisitos para poderlo disfrutar al 100%. Estuvimos barajando varias opciones y finalmente elegimos NEPAL.

¿Porqué Nepal? Pues porque como sabéis nos gusta mucho la montaña, y Nepal es el hogar de las montañas. Además de montañas ofrece otros atractivos que permiten hacer un viaje muy completo, en nuestro caso, montañas, lago, selva, templos… en una bonita y enriquecedora combinación.

A la vuelta ya del viaje, podemos decir que ha sido un acierto de destino, Nepal es un país muy tranquilo y seguro para viajar con niños, además de ser un país fácil para recorrer por tu cuenta. Nosotros sólo llevábamos reservada la primera noche de hotel y, una vez allí fuimos decidiendo hacia dónde y cuantos días nos quedábamos en cada sitio sin ningún problema y siendo además temporada alta, ya que octubre – noviembre es la mejor época para los trekkings en Nepal que son el mayor atractivo de los turistas que visitan este país. Pues eso, que el transporte es fácil de contratar para moverte de un sitio a otro y hay hoteles en todas las ciudades turísticas, así que se puede recorrer por libre sin reservas previas incluso yendo con niños.

En cuanto a los preparativos, hay que hacer el pasaporte de los peques y, hay que acudir al centro de vacunación internacional para asesorarse personalmente sobre las precauciones médicas que hay que tener según la zona del país que se vaya a visitar.

 

Día 1 y 2 del Viaje a Nepal con niños:

Vuelo Barcelona – Doha (Qatar) – Kathmandú (Nepal)

Del aeropuerto a Thamel

Alojamiento en el hotel Holiday House en el barrio de Thamel, Kathmandú

 

Puntos de interés: Plaza Durbar, Templo de los Monos

Volamos con Qatar Airways, que a parte de una buena tarifa también tenemos que decir que para viajar con niños es ideal ya que los tienen muy en cuenta y les dan un trato preferente. Las familias tenemos prioridad de embarque a pesar de viajar en clase turista, les sirven la comida los primeros para que no tengan que esperar, tienen cochecitos disponibles en el aeropuerto de Doha… detalles que facilitan los vuelos y que se agradecen cuando se viaja con peques.

Llegamos a la capital de Nepal donde nos espera el taxista que hemos reservado con antelación y que nos llevará al hotel, sin complicaciones. La primera impresión de la ciudad no es tan mala en cuanto a contaminación o polución, así que no usamos las mascarillas. El trayecto en taxi se nos hace corto y llegamos enseguida al barrio más mochilero de Kathmandú, Thamel. Subimos a nuestra habitación, triple, espaciosa y limpia, ¿qué más se puede pedir?

Pues todavía hay más, el gerente del hotel habla español, algo que facilita mucho las cosas. También vende packs para ir a los treks y a la selva, nosotros decidimos comprarle sólo los billetes de autobús para ir a la zona de los Annapurnas. No necesitamos porteador y decidimos no coger guía, la ruta está perfectamente indicada y todo el mundo va hacia el mismo sitio, no tiene pérdida.

Nos deshacemos del equipaje y nos vamos a investigar los alrededores. Hay mucho ambiente, muchos turistas, jóvenes, con ganas de aventuras. Mola. Nos sentimos cómodos y a pesar de ser de noche, no tenemos ninguna sensación de inseguridad, un gran punto a favor del destino.

Al día siguiente, damos un largo paseo por el barrio, nos acercamos a la famosa librería Pilgrims y nos adentramos en algunos templos que nos sorprenden en cualquier callejón.

También vamos a ver la Plaza Durbar donde los vestigios del terremoto de 2015 siguen presentes en cada edificio. Es aterrador pensar lo que tuvieron que vivir ese fatídico 25 de abril de 2015.

Paseamos tranquilamente, observando cada detalle, el bebe juega con las palomas y vemos la vida cotidiana de un emplazamiento tan emblemático como este.

Nos acercamos a la oficina de turismo para comprar los permisos para acceder a la zona de los Annapurnas y poder hacer el trekking. No es un trámite complicado, rellenar varios formularios, unas fotos de carnet que te puedes hacer allí mismo y pagar las tasas correspondientes.

Por la tarde, nos vamos a ver la gran stupa budista, el famoso templo de los monos. El nombre le hace mucha justicia, está lleno lleno de babuinos rondando por todos lados. El bebe los observa cauteloso, a ratos chillan, a ratos se persiguen, son los reyes del templo y los fieles o turistas somos simples espectadores.

Empieza a caer el sol y el dorado de la estupa coge un color fantástico, uno de los mejores momentos del día para visitarla, sin duda.

 

Día 3 del Viaje a Nepal con niños:

Trayecto en Bus turístico desde Kathmandú hasta Pokhara

Desde Pokhara a Nayapul

Alojamiento en en el pueblo de Birethanti, al inicio del trekking de Poon Hill

Desayunamos temprano y un taxi nos acerca a la parada de autobuses, hay muchísimos, cuando averiguamos cuál es el nuestro, metemos las mochilas en el maletero y esperamos que sea la hora de salir.

Va parando unos 10 min. cada 2/3 horas para ir al servicio o comprar algo de comida y a mediodía hace una parada más larga para que dé tiempo de sentarse a comer. El paisaje durante el trayecto promete, ríos con aguas de bonitos colores, puentes colgantes por doquier y grandes montañas a lo lejos….

Al llegar a Pokhara, tenemos dos opciones, o rezar para que salga un bus hacia el primer pueblo donde se inicia el trekking, que según la guía el último ya ha salido o, coger un taxi que nos lleve a nosotros tres ahora mismo. Finalmente nos decantamos por esta opción, son dos horas de taxi pero así mañana ya nos despertamos en el inicio de la ruta a pie.

Llegamos casi de noche, el taxi nos deja en la carretera, dejamos Nayapul a la izquierda y seguimos andando un poquito más hasta Birethanti donde aparecen los primeros hostels del pueblo.

Cenamos en la terraza mientras el Sol termina de esconderse detrás de las montañas.

 

Día 4 del Viaje a Nepal con niños:

Birethanti – Banthanti, 12 km

Alojamiento en el Hotel Four Seasons en Banthanti

Hoy es el día, hoy empezamos el treking. Al final elegimos este de 4 días para que fuera viable para hacerlo con el peque. Nunca ha andado 7 horas al día durante 4 días, pero confiamos en sus capacidades y nos disponemos a comenzar la aventura. No tenemos ninguna prisa, así que cuando nos cansemos, pararemos en el pueblo que estemos a descansar y mañana será otro día. No hay presión. Sólo queremos disfrutar la experiencia…

Dejamos las mochilas en el hostel y cogemos solamente lo imprescindible en dos pequeñas mochilas de 20 litros. A la vuelta, las recogeremos. Sellamos los permisos de las tasas del trek y empezamos.

El primer día es bastante duro, hay que andar casi 12 km con un desnivel considerable, 1.500 m. El primer tramo es por un camino por el que pasa algún 4×4 que le hace perder encanto, y que os podéis ahorrar.

Cuando empieza el sendero se vuelve mucho más interesante. Hay banderas de oración en cualquier parte. A pesar de ser temporada alta para este tipo de actividades por ser la mejor época del año en cuanto a climatología, durante la ruta hay tramos en que andamos solos varias horas, no es para nada una procesión.

Hay que llevar pastillas potabilizadoras de agua, porque a cierta altura, los hostels y restaurantes ya no venden agua embotellada. Parece ser que la gente las deja por cualquier lado y para proteger el entorno, han prohibido su venta. Lo curioso es que sí venden botellas de plástico de coca-cola…

Por otro lado, los hostels durante la ruta son bastante básicos y no hay mucho donde elegir, son todos iguales y todos tienen los mismos precios cerrados tanto para el alojamiento como para la comida. Lo que se puede negociar son los extras, tipo ducha de agua caliente, o conexión wifi.

Día 5 del Viaje a Nepal con niños:

Banthanti- Ghorepani, 5 km

Alojamiento en Ghorepani

El tramo de hoy es todavía más duro que el de ayer, escaleras y más escaleras, todo el rato subiendo, más de 1.000 metros de desnivel. El peque aguanta como un campeón. Ni se queja. Los guías lo usan de ejemplo para espolear a sus clientes a seguir subiendo, si un niño de 4 años puede hacerlo, un adulto no debería quejarse demasiado… La verdad que no vimos ni un niño en todo el recorrido, pero si están acostumbrados a la montaña, se puede realizar perfectamente sin ningún problema. Es más, cuando llegábamos a los pueblos donde íbamos a dormir, lo primero que hacíamos era ir en busca de los niños del pueblo para jugar. Nosotros estábamos muertos y el peque seguía corriendo y jugando al pilla-pilla después de estar andando durante todo el día. Tienen una energía envidiable.

Vamos encontrando excursionistas con ganas de entablar una pequeña charla para dar tregua a las agotadas piernas, conocimos a un montón de gente con la que vas coincidiendo durante el día y que luego reencuentras en los hostels por las noches. Al final hicimos un grupito con otro catalán, un madrileño-mallorquín y una pareja de chilenos y los primeros que llegaban al alojamiento, ya reservaban habitaciones para todos. Después de la caminata, se agradecía escuchar batallitas al lado del fuego.

Hoy es el día que llegamos a los pies del monte Poon Hill. Dudamos si subir por la tarde o esperar a la mañana siguiente para subir de noche y ver el amanecer des de arriba. Finalmente elegimos esta opción.

Nos tomamos la tarde relajadamente, el bebe coincide con un par de niñas de la aldea y comparten juegos toda la tarde. El juego es universal; parece mentira porque ninguno habla inglés pero se entienden perfectamente.

Cenamos pronto con un grupito de habla hispana y nos vamos a dormir pronto, mañana hay que madrugar.

La costumbre en toda la ruta es encargar la cena con mucha antelación y el desayuno del día siguiente a la hora que lo quieras, así te aseguras no demorarte por esperar la comida.

 

Día 6 del Viaje a Nepal con niños:

De Ghorepani subida a Poon Hill y hasta Tadapani

Alojamiento en Tadapani

Nos levantamos pronto, muy pronto, aún era de noche. Nos calzamos los frontales y empezamos a subir los últimos escalones hasta la cima del Poon Hill a 3.210 metros, es una hora andando completamente a oscuras, pero la recompensa vale la pena. Además, hemos tenido suerte con la meteorología y no hay nubes ni niebla que nos impidan ver las preciosas vistas de los Annapurnas que nos ofrece esta cima.

Es maravilloso ver la salida del Sol des de aquí arriba. Una experiencia inolvidable, sin duda.

Lo peor, la cantidad de gente que sube para ver este espectáculo, pero evidentemente, todos queremos disfrutar de este momento 🙂

Bajamos de nuevo al hostel y tomamos un desayuno de campeones antes de seguir la ruta, que hoy también nos ofrece miles de escalones en unos paisajes de sueño. El paisaje no creáis que se hace monótono, va cambiando y ofreciendo atractivos durante todo el recorrido.

Finalmente llegamos a Tadapani donde los colegas que hemos hecho durante el trayecto nos tienen ya la habitación reservada, parece ser que es posible que esté todo lleno y tengas que seguir andando hasta el siguiente pueblo para poder dormir. No será nuestro caso.

Lo primero que hacemos es dar una vuelta por la aldea en busca de niños, pero en esta ocasión no vemos a ninguno, así que el bebe se resigna y viene con los adultos. Nos juntamos con el grupo al lado del fuego para compartir anécdotas de este y otros viajes. Todos tenemos y todos escuchamos las de los demás, es enriquecedor y muy interesante. Vamos por turnos a la ducha y finalmente compartimos la deliciosa cena que nos sirve una dicharachera nepalí con una sonrisa en los labios.

Las vistas desde Tadapani no tienen desperdicio, así que por la mañana aprovecho para ver salir el sol entre estas cumbres nevadas.

 

Día 7 del Viaje a Nepal con niños:

De Tadapani a Kimche

Trayecto en Bus de Kimche a Birethanti y a Pokhara

Alojamiento en Hotel The Coast, Pokhara

El trayecto de hoy se nos hace corto, tiene unas vistas privilegiadas durante la mayor parte del trayecto, un par de pueblos con encanto, un tramo acompañados de una nepalí que guía a sus cabras y rápidamente llegamos a Kimche, el bus está frente a la caseta de tickets, compramos 3 billetes y comemos algo mientras esperamos que salga. El trayecto hasta Birethanti es entretenido, entre los acantilados a un lado y los vehículos en el otro sentido, llevo el corazón encogido. Finalmente llegamos a salvo a Birethanti, uno de nosotros baja para recoger nuestras maletas en el hostel y seguir ruta hasta Pokhara. Mientras, el ayudante del conductor, ha recogido todos los permisos del trek para sellarlos en las autoridades competentes.

Continuamos con el bus hasta la hermosa Pokhara, una ciudad que vive a orillas del lago Pewa y que se nos antoja ideal para relajarnos después de los días de montaña.

No tenemos hotel reservado pero el hambre aprieta, así que nos metemos en el Umbrella Café a cenar un poquito y miramos booking con el wifi del restaurante. Elegimos el Hotel The Coast para pasar un par de noches reparando nuestros cansados cuerpos. No es barato pero ofrece buenos servicios que es lo que buscábamos. Disfrutamos de las vistas nocturnas des de la terraza de la habitación que se ubica en una de las plantas más altas.

 

Día 8 del Viaje a Nepal con niños:

Alojamiento en Hotel The Coast, Pokhara

Puntos de interés: Lake Pokhara, Tibetan Monastry

Después de una noche reparadora en una cama de lujo después de los pseudocolchones en los Annapurnas, despertamos con el lago envuelto en niebla y bajamos a desayunar, una francesa boulangerie nos está esperando al otro lado de la calle, así que desayunamos unos deliciosos crepes antes de dar un paseo por Pokhara.

Rápidamente el bebe pide subir en una barca para navegar por el lago Phewa, no nos podemos negar… Así que remamos hasta la isla que flota en medio del lago con vistas a la pagoda de la paz que corona un lado del lago.

En la isla hay overbooking de hindús rindiendo homenaje a sus dioses, así que nos quedamos un rato observando su vida cotidiana y volvemos a tierra firme.

Para comer no podemos dejar de ir al restaurante español que nos recomendaron los compañeros de ruta en los Annapurnas, El Bocaíto ofrece una mezcla hispano-nepalí que es una delicia, además su impulsora es un encanto, así que es parada obligatoria en una visita a Pokhara.

Por la tarde nos acercamos al templo jangchub choeling gompa el asentamiento más grande de refugiados tibetanos. Afortunadamente tuvimos la oportunidad de ver y escuchar a los monges recitando, toda una experiencia.

Emocionados después de poder compartir este momento con ellos, al salir estuvimos hablando con uno de ellos que nos explicó su historia de vida mientras el bebe jugaba con los monjes más pequeños.

Cuando volvimos el sol caía por detrás del lago y dejaba unos colores de postal.

 

Día 9 del Viaje a Nepal con niños:

Trayecto en Bus turístico desde Pokhara a Sauraha

 Alojamiento en Wildlife

Puntos de interés: Chitwan National park

Hoy tocaba madrugar y paliza de bus, así que reservamos los tickets y el taxi la noche anterior y por la mañana ya lo teníamos en la puerta esperándonos. Nos acercó a la estación de autobuses y esperamos a que se llenara para partir.

La sorpresa fue que había overbooking, lamentablemente habían vendido más asientos de los que disponía el autocar y no había asientos para todos. Lamentablemente nadie se levantó para dejar sentar a nuestro hijo, con el peligro que suponen las carreteras del país. Nos tocó ir delante, al lado del conductos y de espaldas. Eso sí, a la primera parada, cuando los demás bajaron, nos sentamos en los 3 en 2 asientos. A la vuelta hubo un poco de revuelo pero les hicimos entender que había que turnarse, que todos habíamos pagado lo mismo y teníamos el mismo derecho a ir sentados, así que finalmente se conformaron y seguimos haciendo kilómetros y kilómetros hasta llegar a nuestro deseado destino: el parque nacional de Chitwan el hogar de Mowgli J A veces es difícil explicarle al peque donde vamos a ir, qué se va a encontrar, y, en ésta ocasión, utilizamos la famosa película El Libro de la Selva para que entendiera que viajaríamos a la selva, eso significa Chitwan “corazón de la jungla”, así que estaba ansioso por que llegara esta parte viaje, que habíamos dejado para el final.

 

Al llegar al alojamiento, nos asomamos a la terraza que daba al río y teníamos la selva delante, un lujo de lugar.

Sólo dio tiempo de dar un pequeño paseo por el pueblo pero nos quedamos alucinando cuando empezamos a ver elefantes por la calle. Animales colosales caminando a nuestro lado, el bebe no daba crédito, no dejaba de señalarlos y enseñarnos que venía otro!

Entramos en un par de agencias para contratar todas las actividades dentro del parque, al final elegimos el safari en jeep, el safari en elefante y el safari en canoa.

 

Día 10 del Viaje a Nepal con niños:

Alojamiento en Wildlife

Puntos de interés: Chitwan National park

El primer día lo dedicamos entero a hacer un safari en jeep, es la actividad más cara pero ya que estábamos ahí, teníamos que hacerlo, elegimos alquilar un coche para nosotros solos para poder decidir en cada momento sin depender de los demás y elegimos todo el día para tener más posibilidades de ver fauna.

El animal más deseado y más difícil de ver es el tigre, shere khan vive en esta selva pero es muy muy difícil de ver ya que sólo hay 120 ejemplares viviendo en una extensión de 932 km². Nada más entrar en la selva, vimos huellas en el camino, luego vinieron los excrementos mientras nuestra ilusión crecía, vimos también la “cama” donde había dormido, algo que nos mantuvo alerta todo el día, estuvimos buscándolo todo el día, pero no tuvimos suerte, no pudimos divisar éste majestuoso felino. Otra vez será, ya tenemos localizado otro parque natural en India donde también habita este mamífero tan especial.

Eso sí, pudimos ver un rinoceronte, un enorme rinoceronte que parece que lleve una armadura, esta especia es muy diferente de los que habíamos visto en África.

Llegado el momento el peque alucinó, verlo tan cerca y tan grande, hablaba muy flojito para no ahuyentarle, nos miraba con los ojos como platos, sabiéndose afortunado de haber podido observar este magnífico ejemplar en su hábitat natural. Se cruzó en el camino, se paró un buen rato, se dio media vuelta para que pudiéramos observarle des de todos los angulos y se perdió entre la jungla.

Así que nos tuvimos que conformar con este enorme herbívoro. También hubo ciervos y monos, algún cocodrilo y una madre y una cría de rhino a lo lejos, pero claro, no están al nivel del tigre real de bengala. Tampoco hubo avistamiento de bhalu, el oso.

Al llegar de nuevo a la aldea, coincidimos con un niño catalán que iba con su madre y claro, se hicieron amigos enseguida y estuvieron jugando sin parar. Cenamos con ellos y quedamos en vernos al día siguiente.

 

Día 11 del Viaje a Nepal con niños:

Alojamiento en Wildlife

Puntos de interés: Chitwan National park

Por la mañana nos acercamos a ver el baño de los elefantes, no pudimos contener las ganas del bebe de acercarse y tocar estos enormes animales… Estuvo frotando su gruesa piel y echándole agua, parecía que lo disfrutara… aunque todo lo relacionado con los elefantes está en el punto de mira en cuanto al respeto por los animales. Por lo que pudimos informarnos in situ, parece que el gobierno está tomando cartas en el asunto para mejorar el trato hacia ellos.

Luego nos fuimos a hacer otro safari que fue el más productivo, pudimos ver una madre y una cría a muy poca distancia, fue un momento inolvidable, tan pequeño, tan indefenso, tan bonito, con esas orejas tan peculiares y todavía sin cuerno… fue muy emotivo. Luego vimos varios rinocerontes más a diferencia del día anterior.

Después fue el turno de la canoa, hicimos un safari acuático y pudimos ver de cerca gaviales y cocodrilos, los primeros son esos curiosos cocodrilos de morro alargado y estrecho que nunca antes habíamos visto.

A la vuelta volvimos a encontrarnos con el amiguito del peque y volvimos a cenar juntos mientras compartíamos experiencias y anécdotas.

 

Día 12 del Viaje a Nepal con niños:

Trayecto en Bus turístico desde Sauraha a Kathmandu

Alojamiento en Bodhnath

Puntos de interés: Boudhanath

Hoy tocaba otro largo día de kilómetros y más kilómetros, así que después de desayunar, des del hotel nos acercaron a la estación de autobuses y nos fuimos hacia ñla capital de nuevo.

Esta vez queríamos alojarnos en otra parte de Kathmandú, en el barrio tibetano que rodea la imponente estupa Bodhnath. Había leído que se puede dormir en un monasterio y convivir con niños monges y me apetecía mucho que pudiéramos vivir esa experiencia con el peque, pero finalmente no pudo ser. Así que nos alojamos en un hotel cercano que finalmente no nos convenció y en el que sólo pasamos 1 noche.

Descargamos las mochilas y nos fuimos a visitar la estupa más grande de Nepal y una de las más grandes de toda Asia, de un blanco cegador y rodeada de monges tibetanos cubiertos de granate, admiramos la puesta de sol desde una de las terrazas.

Al bajar, empezaron a encender un montón de lámparas de manteca que el aire movía sin parar, fue bonito compartir este momento con ellos.

 

Día 13 del Viaje a Nepal con niños:

Alojamiento en Patan

De Boudhanath a Kopan y de Kopan a Patan

Puntos de interés: Boudhanath, Kopan, Patan

Por la mañana nos acercamos a un par de hoteles de alrededor pero ninguno nos convenció, así que después de volver a la gran stupa para verla con la luz solar, cogimos un taxi para visitar el monasterio de Kopan, a las afueras de Kathmandú.

Visitamos el monasterio y después cogimos otro taxi que nos llevara a Patan donde pasaríamos la noche.

Descargamos las mochilas y salimos a pasear por Patan, que parece detenida en el tiempo. Aquí también se hacen notar las consecuencias del terremoto de 2015 y predominan los andamios en muchos edificios históricos. Aún y así, se merece una visita, imaginar cómo debía ser en otra época.

 

Día 14 del Viaje a Nepal con niños:

Alojamiento en Thamel, Kathmandú

 De Patan a Thamel y de Thamel a Pashupatinath i/v

Puntos de interés: Patan, Pashupatinath

Vimos amanecer desde la azotea del hotel y a media mañana cogimos un taxi hacia Thamel. Elegimos un hotel cercano al de la primera noche y nos fuimos a ver el templo hindú por excelencia, Pashupatinath a orillas del río Bagmati.

Al llegar ya se respira una atmosfera diferente, el ambiente nos incomodó un poco, nos acercamos al río para ver los ghats funerarios y había una cremación en ese momento, nos sentimos todavía más incomodos, nos sentimos intrusos de una intimidad que no nos pertenecía, así que decidimos dar media vuelta y marcharnos de allí y dejar a esas familias despedir a sus seres queridos sin espectadores.

Volvimos a Thamel, hicimos cuatro compras de última hora y paseamos sin rumbo intentando captar y retener todo lo que sentíamos, eran nuestras últimas horas en Kathmandú…

 

Día 15 del Viaje a Nepal con niños:

Alojamiento en Thamel, Kathmandú

 De Thamel al aeropuerto

Vuelo Kathmandú (Nepal)– Doha (Qatar)

Nos levantamos temprano y fuimos a desayunar con las calles aún vacías, ahora sí que sí, había que despedirse de este hermoso país siendo conscientes de los fantásticos días que nos había regalado.

Cogimos un taxi hasta el aeropuerto y empezó la larga vuelta a casa…

Des del avión pudimos admirar todos los himalayas, fue una imagen perfecta para terminar el viaje.

Al llegar a Doha, en nuestra escala en Qatar, hicimos el tour gratuito que ofrecen por la ciudad para matar las horas de espera hasta el siguiente vuelo a Barcelona.

Espectacular es poco, era ya de noche y las luces y los altos edificios impresionaban a cualquiera.

 

Día 16 del Viaje a Nepal con niños:

Vuelo Doha (Qatar)  – Barcelona

 

 

Ait Ben Haddou + Rabat

Ara era l’hora de travessar l’Atlas i poder gaudir del paisatge. Aquesta vegada vam anar directament cap a Erfoud, obviant Rissani i vam travessar tot de poblets que semblaven trets de qualsevol racó africà, els records de viatges anteriors s’amuntegaven a la nostra ment, mentre esquivàvem bicicletes i forats a la calçada.

aitbenhaddou-furgo

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EL DESERT, Erg Chebbi

Després de la ciutat blava, els cedres i els macacos, km i més km per arribar al desert. El paisatge és d’allò més variat, vam travessar zones desèrtiques, zones ja nevades, palmerars dels que em vaig enamorar la primera vegada i boniques construccions d’adob per finalment divisar el desert al fons. Era tal i com ho recordàvem. Increïblement preciós.

marrocc

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