Chefchaouen
Divendres ho teníem tot a punt per arrencar la furgo i començar a fer quilòmetres. Només vam haver de parar a deixar la Lüa, que aquesta vegada no ens podia acompanyar, omplir el dipòsit i tirar milles.

Divendres ho teníem tot a punt per arrencar la furgo i començar a fer quilòmetres. Només vam haver de parar a deixar la Lüa, que aquesta vegada no ens podia acompanyar, omplir el dipòsit i tirar milles.

Marruecos nos tiene el corazón robado desde la primera vez que fuimos. Hemos cruzado el estrecho más de seis veces y cada viaje nos devuelve algo diferente — una medina nueva, un amanecer distinto sobre las dunas, un rincón que no conocíamos. Este roadtrip fue el regreso después de varios años sin pisar el país vecino, esta vez en furgo y con el peque a bordo. Más de 4.000 km en diez días. Una paliza — y lo repetiríamos mañana mismo.
EL ROADTRIP DE UN VISTAZO
| 📍 Zona | Marruecos — ruta circular norte-desierto-sur |
| 📅 Duración | 10 días |
| 🚙 Vehículo | Furgo |
| 🐾 Con perro | No — viajar con perro a Marruecos tiene requisitos complejos para la vuelta |
| 👶 Con niños | Sí |
| 🗓️ Mejor época | Invierno o primavera — el desierto en verano es inviable por el calor |
| 📍 Paradas | 7 |
LAS PARADAS DEL ROADTRIP
PARADA 1 — Chefchaouen
La ciudad azul a primera hora de la mañana
Llegamos de noche y dormimos en uno de los parkings mirador que rodean la ciudad. Al día siguiente, la estampa de las casitas azules con la luz de la mañana es una auténtica maravilla.
Nos adentramos en la medina a primera hora — antes de que llegue nadie. Solo gatos, vecinos abriendo sus negocios y nosotros recorriendo los callejones tranquilamente. Chefchaouen es preciosa en cualquier momento, pero a esa hora tiene una magia especial que desaparece en cuanto llegan los grupos.

PARADA 2 — Fes
PARADA 3 — Azrou y el bosque de cedros
Los babuinos del Atlas
Camino hacia el sur, parada en Azrou para visitar el bosque de cedros y sus famosos babuinos. Una experiencia curiosa y muy diferente a todo lo anterior — los macacos del Atlas campan con total libertad entre los árboles y se acercan sin miedo. Con niños es una parada que engancha.
Aprovechamos para pernoctar en un camping y ducharnos antes de la etapa más larga del viaje.
PARADA 4 — Merzouga y el desierto del Sahara
El punto más alejado — y el más esperado
El desierto para nosotros es sinónimo de magia. Tiene algo que nos atrapó la primera vez y que no ha cambiado en ninguno de los viajes posteriores. Ese mar de dunas infinito hace que periódicamente necesitemos volver a recorrerlo.

Elegimos el mismo hotel de siempre — el Auberge du Sud — donde ya nos sentimos como en casa. Una noche en una suite con vistas a las dunas para recuperarse de la paliza de kilómetros.
Al día siguiente, madrugamos para ver el amanecer entre las dunas. Los rayos del sol tiñendo la arena de naranja es uno de esos espectáculos que no se pueden describir bien — hay que verlos. Por la mañana, quads por las dunas y piscina para terminar de disfrutar el día.

PARADA 5 — Gargantas del Todra y del Dades
La naturaleza trabajando a lo grande
De camino de vuelta hacia el norte, las Gargantas del Todra y del Dades — dos maravillas geológicas que el agua ha ido tallando durante milenios en la roca. El contraste entre el verde de los palmerales y el ocre de las paredes de roca es de esos paisajes que se te graban.
Una parada obligatoria en cualquier ruta circular por Marruecos.
PARADA 6 — Ait Ben Haddou
La kasbah más fotogénica de Marruecos
Ait Ben Haddou es imprescindible. Una kasbah de barro declarada Patrimonio de la Humanidad que ha servido de escenario para decenas de películas — y se entiende perfectamente cuando la ves en persona.
El contraste de colores es lo que más nos impacta cada vez: el verde intenso de los palmerales contra el marrón cálido de las kasbahs de barro. Los callejones estrechos, las vistas desde arriba, la luz de la tarde cayendo sobre la arcilla. Difícil no quedarse más de lo previsto.
PARADA 7 — Marrakech
Una parada más urbana para cerrar el bucle sur. Marrakech tiene su propio ritmo — la medina, la plaza Jemaa el-Fna, los zocos. Diferente a todo lo anterior y necesaria para entender la diversidad de Marruecos.

PARADA 8 — Rabat
La capital que no conocíamos
Todavía no habíamos visitado Rabat y aprovechamos la vuelta para recorrerla a primera hora de la mañana. Una ciudad sorprendentemente tranquila para ser la capital — con una medina muy auténtica y mucho menos turística que las anteriores.
Solo quedaba llegar a Tánger para coger el ferry de vuelta. Lo que no contábamos era con el temporal de mar que canceló todos los ferris del día — tuvimos que dormir en el puerto a la espera de que amainara. Parte del viaje también es eso.
LO QUE MÁS NOS GUSTÓ
El amanecer en el desierto — siempre. Y Ait Ben Haddou con la luz de la tarde. Son dos imágenes que llevamos muchos viajes acumulando y que no pierden fuerza.
LO QUE CAMBIARÍAMOS
Organizarnos con más tiempo para poder llevar a la perra. Viajar con perro a Marruecos tiene requisitos veterinarios complejos para la vuelta a Europa — analíticas en laboratorios autorizados, certificados específicos — y no llegamos a tiempo de gestionarlo. En el próximo viaje, con más previsión, queremos intentarlo.
Y comprar los billetes de ferry de ida y vuelta por separado — el billete de vuelta abierto con la misma compañía te ata a sus horarios y puede que no sea el primero que salga el día que necesitas embarcar.
CONSEJOS PRÁCTICOS
Documentación imprescindible:
Para entrar en Marruecos necesitas el pasaporte con mínimo 6 meses de vigencia durante la estancia. Compruébalo antes de salir — si va a caducarte en breve, renuévalo con antelación. Para menores de edad es imprescindible la presencia de los dos progenitores para tramitarlo.
El ferry:
Nosotros cruzamos por Algeciras — Tánger Med. El trámite del pasaporte se hace a bordo y es rápido. Lo que requiere más tiempo es el papeleo del vehículo en el puerto de Tánger Med — paciencia, sonrisa y muchas ganas de entender el francés. No olvides la carta verde de tu seguro — es gratuita y obligatoria para circular por Marruecos.
Carreteras:
Mejor de lo que esperábamos. Poco tráfico salvo en las grandes ciudades, combustible más barato que en España y carreteras en buen estado general. Hay mucha presencia policial — a la entrada y salida de cada población hay control. Sin incidentes si vas con todo en regla.
Con niños:
Una ventaja absoluta. Todo el mundo nos trató de maravilla y el peque aguantó los miles de kilómetros como un campeón. El desierto le impactó igual o más que a nosotros.
Con perro:
Viajar a Marruecos con perro es posible pero la vuelta a Europa tiene requisitos veterinarios específicos — analíticas en laboratorios autorizados para certificar que el animal está libre de ciertas enfermedades. Infórmate con antelación y empieza los trámites con tiempo.
Época:
Invierno o primavera — el desierto en verano alcanza temperaturas extremas. Diciembre y enero son meses perfectos para el sur del país.
Las pernoctas y alojamientos concretos os los cuento en la asesoría — en esta ruta hay opciones que marcan la diferencia entre un viaje bueno y uno inolvidable.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Es seguro viajar a Marruecos en furgo con niños?
Sí, totalmente. Nuestra experiencia en todos los viajes ha sido muy positiva — la gente es acogedora, viajar con niños es una ventaja social y no tuvimos ningún incidente. Como en cualquier viaje, sentido común y precaución básica.
¿Se puede llevar el perro a Marruecos?
Técnicamente sí, pero la vuelta a Europa tiene requisitos veterinarios complejos que hay que gestionar con mucha antelación. Si quieres ir con perro, infórmate meses antes de salir.
¿Cuántos días mínimos necesitas para este roadtrip?
Con 8-10 días puedes hacer la ruta circular completa pero hay que ir por faena. Menos de una semana es demasiado justo para los kilómetros que hay entre Barcelona y el desierto. Y lo ideal es disponer de más días para poder hacerlo con calma.
¿En qué época es mejor ir?
Invierno o primavera para el desierto — temperaturas agradables durante el día y frescas por la noche. El verano en el sur de Marruecos puede superar los 45 grados.
¿Hace falta reservar alojamiento con antelación?
En el desierto, especialmente en Merzouga, recomendamos reservar el alojamiento con antelación en temporada alta. El resto de la ruta es más flexible.
Marruecos es uno de esos destinos que enganchan desde la primera vez — y que mejoran con cada regreso. Llevamos más de seis viajes y todavía nos queda mucho por descubrir. Si estás pensando en cruzar el estrecho, hazlo. Y si quieres que te ayude a organizarlo con las paradas que más encajan con vosotros, cuéntame cuántos días tienes y con quién vas 😉
Teníem 4 dies per endavant i moltes ganes de seguir descobrint les muntanyes de Tarragona, però a vegades les coses no surten com un/a planeja… Només vam poder fer una petita aproximació al Parc Natural de la Serra del Montsant però ens ha servit per a seguir desitjant tornar-hi!

Después de más de 500 km de carretera, paramos en Toirano donde mañana visitaremos sus grutas. Es una parada agradecida porque queda muy cerca de la autopista y así no te desvías mucho de la ruta pero la haces más amena, que yendo con niños siempre es mejor.

Es sábado y después de pagar la entrada a la cueva de Toirano (12 €/adultos, niños hasta 5 años gratuito) nos reunimos todos los visitantes en la entrada de la cueva para adentrarnos en las profundidades de la Tierra.

Ya sabéis que nos gusta visitar cuevas y esta no fue una excepción. Es un conjunto de 3 cuevas muy diferenciadas entre ellas en cuanto a formaciones geológicas. De la primera destacan las típicas estalactitas enormes, la segunda cueva a pesar de que es piedra parece auténtica cera, parece que hayan quemado millones de velas y se hayan creado estas formaciones tan especiales, no habíamos visto nunca ninguna como esta, preciosa; y la tercera destaca por el color rojizo de la roca, maravillosa también.
Como siempre, las fotos no hacen justicia a lo que apreciaron nuestra retinas, salimos realmente fascinados de la cueva de Toriano ante tanta belleza.

Como curiosidad, parece ser que han encontrado restos de osos, que vivían en las cuevas hace miles de años. Las explicaciones en italiano nos las perdimos pero la visita mereció la pena. Y así los casi 800 km que quedaban hasta casa, se hacían menos pesados.

A partir de ahora km y km, peajes y más peajes y poca cosa más a destacar; Solo agradecimiento de la experiencia vivida, un roadtrip en familia por Dolomitas difícil de olvidar.
Volveremos seguro porque nos han quedado un montón de sitios por explorar y descubrir.
Y tu… ¿prefieres parar a medio camino a visitar algo o hacer las tiradas de kilómetros todos seguidos?
Llegamos hasta el Lago di Mis a través de una carretera excavada en la roca, después de unos cuántos oscuros túneles, que nos empiezan a ofrecer la imagen del lago a mano derecha. Llueve y no podemos disfrutar de la panorámica a pesar de que promete.

Al día siguiente la meteorología no parece muy dispuesta a darnos una tregua, así que cuando nos cansamos de esperar a que pare de llover, cogemos los paraguas y empezamos a explorar el Valle del Mis. Nos acercamos primero hasta la Cascatta di la Soffia. Es un pequeño desfiladero entre paredes de roca y una pequeña cascada con una pasarela de madera encima para poder ver el salto de agua en todo su esplendor.
Es bonito de ver si estás por la zona, pero no podríamos decir que sea un imprescindible.

Reculamos y nos acercamos esta vez a Cadini de Brenton, una serie de cascadas y pozas preciosas escondidas en el profundo Valle del Mis. El camino hasta las cascadas está lleno de salamandras, pero lleno, tenemos que ir con cuidado de no pisar ninguna. El bebe está fascinado, últimamente está muy interesado en los dinosaurios y esto es lo más parecido a un dinosaurio que ha visto nunca. Así que presta atención a cada rincón para descubrir una nueva.

Una vez en el lugar, evidentemente solos, seguramente por la lluvia, disfrutamos del bonito paisaje. Subo hasta arriba de todo para no perderme ningún charco y bajamos hasta abajo para tener la perspectiva del conjunto. Realmente precioso.

Como el tiempo no acompaña, no invertimos demasiado rato y volvemos sobre nuestros pasos más rápido de lo habitual.
Empieza el camino de vuelta propiamente… no sin antes hacer una parada en la Cueva di Toirano para despedirnos de Italia y de nuestro increíble roadtrip por Dolomitas.

Exhaustos después de la excursión al Lago Sorapis, comemos en el Passo Tre Croci y ponemos rumbo al Rifugio Auronzo, a 2.330 m. y desde donde mañana haremos la famosa ruta de Tre Cime di Lavaredo. De camino podemos contemplar bonitas postales, el lago Misurina primero y el lago Antorno después nos ofrecen una panorámica difícil de borrar de las retinas. Una preciosidad, no creeis?


Pagamos los 16 € de peaje por los 5 km que separan los lagos de las cumbres y aparcamos sobre las 5 de la tarde en el parking habilitado a pies del Refugio Auronzo; el sol ya empieza a caer, una hora más tarde, ya no queda ni rastro. El frío se empieza a notar, así que nos resguardamos en la furgo hasta el día siguiente.

Es jueves y el tiempo acompaña, así que nos abrigamos y empezamos el sendero que nos llevará hasta el Rifugio Lavaredo, a rodear las 3 cumbres hasta el Rifugio Langalm y volver hasta el Rifugio de Auronzo. Hay un tramo con bastante desnivel, el resto es asequible. A pesar de que con nieve y hielo, aumenta el riesgo de patinazos y caídas, también permitió a nuestro hijo disfrutar de deslizar sobre la nieve a cada rampa que encontraba, y en menos de 3 horas volvemos a estar en el punto inicial. Como en principio el peaje te da derecho a 24h, no nos entretenemos y bajamos antes de que nos hagan pagar suplemento. Paramos en el Lago Antorno a comer y tenemos un pequeño susto con la furgo. Parece que pierde gasóleo, así que llamamos al seguro que nos facilita un taller a pocos kilómetros de aquí y nos acercamos a comprobar la gravedad del asunto.



Una vez allí, los mecánicos confirman que no es nada grave y que podemos volver tranquilamente hasta Barcelona. Solo que no llenemos el depósito del todo porque parece que cuando está a tope, se derrama. Los mecánicos, un 10, nos lo miran enseguida, llaman a una compañera que habla castellano para que nos traduzca y no nos quieren cobrar ni un duro. Evidentemente no lo consiguieron, estábamos realmente agradecidos. Después de la alegría de saber que no era nada grave que nos impidiera acabar de disfrutar del viaje! Da gusto encontrar gente así por el camino.
Seguimos en ruta pues hasta el Vall di Mis, y empezamos a cerrar el círculo y a emprender la vuelta, pero esto os lo explicaré en el siguiente post 😉
Si a diferencia de nosotros, vuestro viaje a Dolomitas coincide con temporada alta, valorad bien la hora de inicio de la ruta de Tre Cime di Lavaredo y también la possibilidad de hacerla en el sentido inverso para no coincidir con toda la procesión de gente que se suele haber en vacaciones.
Seguimos con el relato de nuestro increíble roadtrip por Dolomitas.
Ya miércoles nos despertamos en el Passo Tre Croci también con un cielo azul y un sol radiante, a pesar de que hay restos de que por la noche ha estado nevando. Cogemos provisiones, ya que la ruta de hoy será durilla y hacia arriba. Seguimos el sendero 215 hacia el Lago Sorapis.

La primera parte transcurre por dentro del bosque, tenemos que cruzar algún tramo helado que pone a prueba nuestro equilibrio, el desnivel se empieza a notar y el bebe pide una pausa para descansar.
Las vistas son magníficas, pero tenemos que continuar camino. Empieza el tramo de desfiladero, con un precipicio a la izquierda compensado por cuerdas metálicas a modo de pasamanos.
Después viene un tramo de escalas que ayudan a salvar un buen desnivel y sigue el desfiladero por un camino estrecho excavado en la roca de las paredes. El bebe se entretiene rompiendo las estalactitas del agua que cae por las paredes y queda congelada antes de llegar a tierra. El paisaje es espectacular, cada vez hay más nieve.


Hay unas últimas escaleras metálicas y ya se llega al Rifugio di Vandelli a 1.926 m. y a cuatro pasos del bellísimo Lago Sorapis, famoso por el color de su agua, de un turquesa atípico, que el hielo y la nieve que hay encima nos impide ver. Qué lástima. Nos quedamos con las ganas, quizás será un buen motivo para volver en otra época. Eso sí, disfrutamos del paisaje gélido del momento bajo un sol radiante. El lugar es precioso. Nos paramos a comer un poco para reponer fuerzas y contemplar la naturaleza, han sido 2 horas y media de subida y todavía queda la vuelta.
Finalmente llegamos a la furgo pasadas 4 horas, agotados pero satisfechos. El camino es realmente bonito, 100% recomendable.
Después de comer pobemos rumbo a las Tre Cime di Lavaredo, pero esto os lo explicaré en el próximo post.
Seguimos con el relato de nuestro roadtrip por Dolomitas.
Llegamos al Passo Falzarego a 2.105 m. ya de noche, así que aparcamos y mañana será otro día. La calefacción se para de madrugada y cuando me despierto el termómetro marca dentro – 5.4° Qué rasca! La vuelvo a encender y espero que se despierten mis chicos.
Esta noche sí que ha nevado de lo lindo! El paisaje afuera es alucinante. Espero que los neumáticos de invierno hagan su función porque el suelo del parking está completamente blanco.


Esperamos que el sol suba un poco en un cielo completamente azul y empiece a calentar para salir de la furgo. Decidimos coger el funicular que te sube hasta el Rifugio Lagazuoi a 2.752 m. Salva un desnivel considerable y desde arriba te ofrece unas vistas magníficas. Qué suerte hemos tenido. La niebla y las nubes nos han respetado y podemos disfrutar de la panorámica. Qué pequeños nos sentimos aquí arriba. Andamos un poco para ver los 360° disponibles y nos adentramos en uno de los túneles construidos durante la guerra para averiguar como debía de ser aquella época.

La nieve nos impide hacer todo el recorrido de bajada a pie, la chica del teleférico junto al Rifugio Lagazuoi dice que hay demasiada nieve y que no es seguro yendo con el peque, así que muy obedientes, nos conformamos con una pequeña degustación.


Después de la experiencia en las alturas, tardamos un rato en acondicionar la furgo para seguir ruta. Los cristales están completamente congelados, tiene estalactitas por todas partes y es imposible conducir así.
La siguiente parada nos lleva hasta el Passo Tre Croci (1.805 m.), desde donde empieza la excursión prevista para mañana al impresionante lago Sorapis. Aprovechamos la tarde para hacer un paseo por el bosque mientras hay luz solar y a dormir.
Selva di Val Gardena es un pueblo de postal, casitas de madera repletas de flores, césped de un verde encantador y las montañas blancas de fondos… pero todo esto no lo descubriremos hasta mañana. Ahora es negra noche y nieva considerablemente, aparcamos ante la iglesia en un aparcamiento que indica máximo 90 minutos y dormimos con la calefacción ‘on fire’.

Al día siguiente nos levantamos con un día bastante espléndido después de la nevada, nos acercamos a la oficina de turismo (donde hay free wifi) y al panificio. Desayunamos con unas vistas magníficas de los primeros bloques de piedra nevados de fondo y nos acercamos hasta la parte más alta del pueblo donde estacionamos la furgo para empezar la ruta entre abetos blancos.

El bebe está emocionado con tanta nieve, solo se siente el ruido de la nieve bajo nuestras botas, se dedica a mover ramas y a hacer caer la nieve que hay acumulada, a hacer bolas con su padre y a buscar ardillas. Vemos unas cuantas que corren arriba de los árboles cuando nos detectan. Lüa también goza de lo lindo, le encanta rebolcarse en la nieve… Seguimos el sendero hasta el Rifugio di Juac a 1.905 m. y dentro del Parque Natural Puez Odle. Después continuamos dirección al Rifugio de Stevia pero las ardillas nos distraen de nuestro objetivo y acabamos haciendo uno fuera pista detrás los pequeños animalitos. Así que antes de perder la orientación, volvemos al camino y lo deshacemos para evitar sustos.

Después de comer, vamos al parque infantil de Selva, una maravilla, ojalá tuviéramos aquí estos parques naturales, el bebe aprovecha cada minuto al máximo en este fantástico lugar.

Antes de que se haga de noche, nos dirigimos al Passo Falzarego. El paisaje durante todo el camino es de postal. Podrías pasar horas admirando esta maravilla. Tenemos mucha suerte y podemos ver incluso ciervos entre la nieve. Increíble la experiencia que estamos teniendo en esta zona de los Alpes. Todavía no nos hemos ido y ya estamos pensando en volver. No hay mejor señal.

El jueves ya cargamos la furgo con todo lo que necessitábamos para pasar una semana de roadtrip por los Dolomitas; lo dejamos todo preparado para el viernes poder salir enseguida.
Así que AP-7 Girona – Perpinyà – Montpellier – Nimes – Aix en Provence y salimos de la autopista a la altura de St. Tropetz y paramos a dormir en el primer pueblo que hay. Le Muy.

Afortunadamente tenemos una pastelería abierta desde las 6h junto al aparcamiento; así que llenamos panzas, cargamos uno de los mejores panes que hemos comido y a seguir km. Bendito país vecino…
El sábado nos toca hacer Cannes – Niça – Génova – Alessandria – Piacenza – Lago Nembia
Llegamos al lago sobre las 17h, no queda mucho rato de luz y al día siguiente tenemos la visita guiada a las 10h a 1 hora de aquí; así que, a pesar de que pensábamos dormir aquí, finalmente decidimos acercarnos al máximo al Parco Fluviale de Novella para mañana no tener que madrugar en exceso.
Muy cerca del Parco hay una Área de AC, así que ponemos el GPS y hacia allí. Cuando llegamos ya es de la noche. Hay otras AC ya instaladas y en esta época es gratuita. Así que aparcamos y a descansar. Al día siguiente nos levantamos con el tiempo justo para desayunar y dirigirnos a la entrada del Parco, donde nos espera nuestro guía para mostrarnos las espectaculares gorgas del río Novella.

Toda esta zona está repleta de cultivos de manzanas, Golden, Fuji y hasta no sé cuantas variedades. Así que la primera parte de la visita la dedican a explicarnos las vidas y milagros de las manzanas. Somos unas 10 personas en total, todas italianas. Esta parte de la visita se hace un poco pesada, todo en italiano, cuesta de seguir la explicación, el bebe no tiene ningún interés y solo tenemos ganas de adentrarnos en las profundidades de la roca por donde fluye el río.
Cuando nos acercamos a la entrada, nos hacen poner los cascos de protección y empieza el espectáculo. No nos cansamos de transitar por pasarelas entre paredes rocosas con el río debajo, nos enganchamos con las Gorges de la Carança y desde entonces, hemos visto unas cuántas más. Todas son especiales. Estas son bastante largas para poder disfrutar 100% de la ruta y captar cada detalle.
Lüa es la única que no se lo acaba de pasar bien, las rejas de las pasarelas no le gustan a sus almohadillas y la tenemos que llevar en brazos en varias ocasiones.
Qué naturaleza más magnífica, que con el paso del tiempo ha ido esculpiendo la roca para dejar paso al agua… Me parece fascinante. Son 3’5 km de recorrido entre paredes verticales con el ruido del agua al fondo. 100% recomendable.
Después de esta peciosa visita, posamos rumbo a la población de Fondo. Aparcamos la furgo ante el Lago Smeraldo y hacemos el sendero que cruza el Canyon di Fondo hasta el casco urbano. Es un paseo muy agradable que completa el día de gorgues que hemos vivido. Aún y así, no hace falta venir expresamente para verlo, es prescindible.

También se puede visitar el Canyon de Rio Sass, pero lo descartamos porque era un recorrido más corto que el de Novella y dos días seguidos viendo lo mismo, tampoco era plan.
A continuación, seguimos con la ruta hacia Selva di Val Gardena, hacemos el puerto de montaña de la Strada Statale 42 con unas magníficas vistas y ya por la noche, lloviendo y con niebla, llegamos a Selva donde empieza a nevar…
Aquí puedes seguir leyendo el recorrido completo de nuestro Roadtrip por Dolomitas.