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Autor: furgoyporteo

Roadtrip por el norte de España: 12 paradas entre desfiladeros, cuevas y lagos

Dos semanas, la furgo cargada y un roadtrip por el norte de España como destino. Éramos bastante novatos en esto de los roadtrips largos, nuestro hijo tenía solo 2 años y viajábamos con nuestra perra. Pero teníamos muchísimas ganas y el mapa lleno de lugares que queríamos descubrir.

Fue uno de esos viajes en los que aprendes sobre la marcha. Que algunos sitios famosos no siempre cumplen las expectativas, que otros te sorprenden muchísimo más de lo que imaginabas y que viajar con niños pequeños tiene su propio ritmo.

Más de 2.800 kilómetros desde Barcelona hasta Galicia, pasando por Aragón, Navarra, Castilla y León, Cantabria y Asturias. Doce días buscando desfiladeros, pasarelas, cuevas, lagos y senderos junto al agua. Algunas rutas nos sorprendieron muchísimo, otras no tanto y alguna tuvimos que dejarla a medias. Porque viajar con un niño de 2 años también significa aprender a cambiar los planes sobre la marcha.

Y, por supuesto, un montón de rincones donde el agua fue la gran protagonista. 💦


EL ROADTRIP DE UN VISTAZO

📍 ZonasNorte de España, desde Barcelona hasta Galicia
📅 Duración12 días de ruta
🚙 VehículoFurgo
🐾 Con perroSí
👶 Con niñosSí — de 2 años
🗓️ Mejor épocaVerano — el norte en julio es perfecto
📍 Paradas12

Nuestro itinerario por el norte de España

El objetivo era llegar hasta Galicia, pero no queríamos hacer simplemente kilómetros de carretera.

Fuimos marcando en el mapa lugares que nos llamaban la atención: desfiladeros, rutas junto al agua, cuevas, lagos y paisajes de montaña. Algunos eran muy conocidos; otros los descubrimos preparando el viaje.

Este fue nuestro recorrido, con diez paradas principales:

  1. Alquézar y Ruta de las Pasarelas (Huesca).
  2. Foz de Lumbier (Navarra).
  3. Desfiladero de los Hocinos (Burgos).
  4. Cueva El Soplao (Cantabria).
  5. Senda del Cares (Asturias).
  6. Lagos de Covadonga (Asturias).
  7. Ruta del Alba o Foces de Llaímo (Asturias).
  8. Foces del Río Pino y Río Aller (Asturias).
  9. Desfiladero de las Xanas (Asturias).
  10. Playa de las Catedrales (Galicia).
  11. Lugo.
  12. O Cebreiro.

Las 12 paradas de nuestro roadtrip hasta Galicia

1. Alquézar y la Ruta de las Pasarelas (Huesca)

La primera vez que descubrimos la Sierra de Guara.

Nuestra primera parada fue Alquézar, uno de esos pueblos que te conquistan nada más llegar.

Es una villa medieval pequeña, preciosa y muy bien conservada, con casas de piedra, callejones llenos de encanto y ese ambiente que invita a pasear sin prisas.

Pero el motivo principal de nuestra visita era la Ruta de las Pasarelas de Alquézar, en pleno Parque Natural de la Sierra y los Cañones de Guara.

Aunque el nombre pueda hacer pensar en un recorrido lleno de pasarelas, lo cierto es que estas ocupan solo una parte del itinerario. Aun así, la excursión nos pareció muy bonita y entretenida, especialmente para hacerla en familia.

Puentes, escaleras, cuevas, agua y rincones que van apareciendo a medida que avanzas. Nuestro hijo no paró de correr en ningún momento.

Fue nuestra primera toma de contacto con la Sierra de Guara y, sin saberlo, el comienzo de una historia de amor con esta zona que todavía dura.

familia en las pasarelas de alquezar

2. Foz de Lumbier (Navarra)

Túneles excavados en la roca y aves rapaces.

Seguimos hacia Navarra para conocer la Foz de Lumbier, un desfiladero que permite disfrutar de un paisaje espectacular sin necesidad de hacer una excursión demasiado larga.

La ruta tiene menos de 6 kilómetros y atraviesa un par de túneles excavados en la roca.

Para nuestro hijo, aquello fue toda una aventura. Con su frontal, recorría los túneles entusiasmado, mientras nosotros disfrutábamos del paisaje.

Las paredes del desfiladero son también un lugar magnífico para observar aves rapaces, que encuentran refugio en los cortados rocosos.

Nos pareció una excursión muy bonita y accesible para disfrutar en familia.

Eso sí, si vas en verano, mejor empezar temprano. El calor puede apretar bastante.

familia con niño pequeño y perro caminando en la foz de lumbier

3. Desfiladero de los Hocinos (Burgos)

Una ruta que tenía todos los ingredientes para gustarnos, pero que nos decepcionó.

Nuestra siguiente parada fue el Desfiladero de los Hocinos, cerca de Valdenoceda, en Burgos.

Sobre el papel tenía todo lo que solemos buscar: un río, un desfiladero, sombra y pasarelas.

Pero hubo algo que nos estropeó la experiencia.

Al otro lado del río pasa una carretera y el ruido de los coches nos acompañó prácticamente durante todo el recorrido.

Para nosotros, que disfrutamos especialmente de las rutas en las que puedes escuchar el agua y los sonidos de la naturaleza, fue una decepción.

¿Lo recomendamos? Sinceramente, no haríamos un desvío específico para visitarlo.

Es uno de esos lugares que quizá pueden encajar si te vienen de paso, pero que no repetiríamos teniendo tantas otras opciones espectaculares por el norte.

Y también nos gusta contar estas cosas, porque no todas las paradas de un viaje tienen por qué convertirse en imprescindibles.

4. Cueva El Soplao (Cantabria)

Una de las mejores cuevas que hemos visitado.

Llegamos a Cantabria con muchas ganas de conocer la Cueva El Soplao.

Y aquí sí que acertamos de pleno.

Hemos visitado bastantes cuevas y podemos decir que esta nos impresionó muchísimo. La cantidad, variedad y estado de conservación de sus formaciones son extraordinarios.

En su interior encontramos estalactitas, estalagmitas y excéntricas, esas formaciones que parecen crecer en direcciones imposibles y que hacen que algunas salas parezcan sacadas de otro planeta.

La cavidad tiene unos 20 kilómetros de galerías conocidas, aunque la visita turística recorre solo una pequeña parte.

La experiencia comienza con un pequeño tren que se adentra en la cueva. Imaginaos la ilusión de nuestro hijo: ¡empezar la visita subido a un tren!

Después continuamos a pie, acompañados por una guía que explicaba la geología y las formaciones de una manera muy amena.

La temperatura en el interior es fresca, así que conviene llevar una chaqueta incluso en verano.

¿Merece la pena? Para nosotros, muchísimo. Fue una de las grandes sorpresas del viaje y una visita que recomendamos sin dudarlo.

Antes de ir, consulta los horarios, las tarifas y la disponibilidad de entradas en la web oficial de la Cueva El Soplao.

5. Senda del Cares (Asturias)

Una de las rutas más famosas de España, aunque nuestras expectativas eran muy altas.

La Senda del Cares, en los Picos de Europa, era una de esas excursiones que llevábamos mucho tiempo queriendo conocer.

El recorrido clásico entre Poncebos y Caín tiene aproximadamente 12 kilómetros por sentido, así que hacer la ida y la vuelta completa con un niño de 2 años no entraba en nuestros planes.

Decidimos empezar desde Poncebos porque nos permitía ahorrar kilómetros de furgo.

El problema es que la primera parte desde este extremo tiene una subida pedregosa y bastante desnivel. Con un niño pequeño, el inicio se hizo más pesado de lo que esperábamos.

A medida que avanzamos, el desfiladero fue ganando espectacularidad y empezamos a disfrutar de las vistas sobre el río Cares.

Pero vamos a ser sinceros: nos esperábamos algo más.

Es una ruta bonita, por supuesto, pero después de conocer otros desfiladeros como las Gorges de la Carança o el Congost de Mont Rebei, hubo momentos en los que nos pareció menos impresionante de lo que imaginábamos.

También es posible que nuestra percepción hubiera cambiado comenzando desde Caín, donde se encuentran algunos de los tramos más conocidos del recorrido.

Otra cosa que aprendimos fue que madrugar es fundamental. A la vuelta nos cruzamos con muchísima gente.

No nos arrepentimos de haberla hecho, pero tampoco fue nuestra ruta favorita del viaje.

padre porteando a su hijo en la mochila de porteo en la ruta del cares

6. Lagos de Covadonga (Asturias)

Paisajes de postal y una anécdota con la furgo que preferiríamos no repetir.

Después de la Senda del Cares seguimos explorando los Picos de Europa y nos acercamos a los Lagos de Covadonga.

El paisaje es precioso: montañas verdes, vacas y caballos pastando, y los lagos reflejando el cielo.

Es una de esas imágenes que todos asociamos con Asturias y que, cuando las tienes delante, entiendes perfectamente por qué son tan conocidas.

Pero esta parada también nos dejó una anécdota bastante menos agradable.

Mientras intentábamos maniobrar con la furgo en la zona de un albergue, quedamos encallados en un desnivel importante.

Fue un momento de muchísimo estrés.

La gente del refugio tampoco estuvo especialmente colaborativa y, aunque finalmente conseguimos salir, pasamos un mal rato.

Con el tiempo se ha convertido en una de esas historias que recordamos del viaje, pero en aquel momento no nos hizo ninguna gracia.

Si viajas en furgo, especialmente si es alta o larga, mucho cuidado con las maniobras en terrenos inclinados o irregulares.

También debes tener en cuenta que el acceso a los Lagos de Covadonga está regulado en determinadas fechas. Antes de subir, consulta el sistema de acceso vigente y las alternativas de transporte.

familia con un niño y un perro andando por los lagos de covadonga

7. Ruta del Alba o Foces de Llaímo (Asturias)

Una ruta preciosa sobre el papel, pero con un inicio que no terminó de convencernos.

Seguimos explorando Asturias con la Ruta del Alba, también conocida como las Foces de Llaímo, un recorrido que sigue el curso del río Alba entre montañas y bosques.

Es una de las excursiones más conocidas del Parque Natural de Redes, y las fotografías prometían paisajes espectaculares junto al agua.

Pero el inicio nos decepcionó un poco.

El camino transcurre por una pista asfaltada, algo que, para nosotros, le resta bastante encanto a una excursión de naturaleza. Nos gusta mucho más caminar por senderos de tierra, entre rocas y vegetación, sintiendo que estamos realmente en plena montaña.

Empezamos a recorrerla, pero nuestro hijo terminó cansándose y decidimos dar media vuelta antes de llegar a la parte más espectacular de las foces.

Y es que viajar con niños pequeños también significa aceptar que no siempre puedes terminar las rutas que tenías previstas.

No podemos valorar el recorrido completo porque no llegamos hasta el final. Seguramente nos perdimos algunos de sus rincones más bonitos, pero preferimos contarlo tal como lo vivimos.

8. Foces del Río Pino y Río Aller (Asturias)

Una excursión con más encanto, aunque con una buena subida inicial.

Otra de las rutas que descubrimos en Asturias fue la de las Foces del Río Pino y Río Aller, un entorno de montaña donde el agua vuelve a ser protagonista.

A diferencia de la Ruta del Alba, aquí encontramos un sendero que nos resultó mucho más atractivo.

Eso sí, la excursión comienza con una buena subida y bastante desnivel, así que hay que tomársela con calma, especialmente si vas con niños pequeños.

Lo que más nos gustó fue caminar por un sendero que discurre junto al río, rodeados de vegetación y paisaje de montaña. Este tipo de recorridos son precisamente los que más disfrutamos.

No recordamos si llegamos a completar toda la ruta, así que preferimos no dar por hecho que alcanzamos las foces.

Pero sí nos quedamos con una sensación mucho más positiva del camino, especialmente por su entorno natural y la proximidad del agua.

9. Desfiladero de las Xanas (Asturias)

El «mini-Cares» que nos gustó más que el original.

Si hubo una excursión que nos sorprendió especialmente en Asturias, fue el Desfiladero de las Xanas.

Lo llaman el mini-Cares y, después de haber hecho ambas rutas, entendemos perfectamente la comparación.

Es un sendero espectacular, con tramos excavados en la roca, túneles, paredes verticales y unas vistas preciosas sobre el desfiladero.

Durante el recorrido también nos encontramos con cabritas que se cruzaban por el camino, para entusiasmo de nuestro hijo.

Y cuando parecía que ya habíamos visto lo mejor, llegamos a una zona de bosque húmedo, verde y frondoso, que nos encantó.

Es una ruta con muchísima variedad y, durante nuestra visita, encontramos bastante menos gente que en la Senda del Cares.

A nosotros nos gustó más que el Cares. No porque sea más famosa ni más larga, sino porque nos sorprendió más y disfrutamos muchísimo de sus paisajes.

Eso sí, tiene pasos expuestos y no debe confundirse una distancia relativamente corta con una excursión sin dificultad.

Si te gustan los senderos excavados en la roca y los desfiladeros, esta es una de las rutas que incluiríamos sin dudarlo en un viaje por Asturias.

10. Playa de las Catedrales (Galicia)

El gran objetivo del viaje. Y no nos decepcionó.

Llegar hasta Galicia era uno de los objetivos principales de este roadtrip, y había un lugar que teníamos especialmente marcado en el mapa: la Playa de las Catedrales, en Ribadeo.

Sus enormes arcos de roca, las cuevas y las formaciones esculpidas por el mar nos parecían espectaculares.

Y en persona todavía nos gustaron más.

Llegamos sobre las diez de la mañana, cuando apenas había gente, y pudimos recorrer la playa con bastante tranquilidad.

Nuestro hijo se lo pasó en grande descubriendo cuevas, cangrejos y pequeños rincones entre las rocas.

Fue uno de esos momentos que justifican por sí solos tantos kilómetros de carretera.

Antes de las doce ya había muchísimos visitantes, así que agradecimos haber llegado temprano.

La clave para disfrutar de esta playa es la marea baja. El acceso a las formaciones rocosas depende del estado de la marea y del mar, por lo que es imprescindible consultar los horarios y seguir las indicaciones de seguridad.

Nosotros recomendamos llevar calzado de agua con buena adherencia. Las rocas cubiertas de algas pueden resbalar muchísimo y las chanclas normales no son la mejor opción.

En los periodos de mayor afluencia también se exige una autorización gratuita para acceder al arenal, que puedes gestionar desde la web oficial de la Playa de las Catedrales.

Si viajas con perro, consulta las restricciones vigentes antes de organizar la visita, porque el acceso de animales a la playa está limitado.

Para nosotros fue, sin duda, uno de los mejores momentos del roadtrip.

11. Lugo

Un descanso entre tantas excursiones… y un descubrimiento gastronómico.

Después de tantos días de naturaleza, nos apetecía hacer una parada más urbana.

Y Lugo fue una elección estupenda.

Paseamos por su casco antiguo, descubrimos su impresionante muralla romana y aprovechamos para disfrutar de la gastronomía gallega.

Por supuesto, no faltó el pulpo a feira.

Pero también descubrimos el racho, un plato de carne de cerdo que no conocíamos y que nos encantó.

A veces viajar también consiste en eso: aparcar la furgo, pasear sin prisas y descubrir sabores nuevos.

12. O Cebreiro (Galicia)

Una última parada antes de emprender el regreso.

Para despedirnos de Galicia nos acercamos a O Cebreiro, un pequeño pueblo de montaña conocido por sus tradicionales pallozas.

Son construcciones de planta circular u ovalada, con muros de piedra y grandes tejados vegetales, que forman parte de la arquitectura tradicional de la zona.

El pueblo tiene muchísimo encanto y es una parada curiosa y diferente.

El día que fuimos había bastante gente, pero aun así disfrutamos paseando entre sus construcciones y descubriendo este pequeño rincón gallego.

Fue una bonita manera de cerrar nuestro recorrido antes de poner rumbo a casa.

Lo que más nos gustó del roadtrip

Si tuviéramos que elegir solo dos experiencias de todo el viaje, nos quedaríamos con:

La Cueva El Soplao, por la espectacularidad de sus formaciones y lo muchísimo que disfrutamos de la visita.

La Playa de las Catedrales, por poder recorrer sus arcos y cuevas prácticamente solos durante las primeras horas de la mañana.

Son dos lugares completamente diferentes, pero representan muy bien lo que buscamos cuando viajamos: rincones naturales capaces de sorprendernos.

Y añadiríamos una mención especial al Desfiladero de las Xanas, una excursión que no esperábamos que nos gustara tanto.

Lo que cambiaríamos si repitiéramos este viaje

También hay cosas que haríamos de otra manera.

La primera sería plantearnos empezar la Senda del Cares desde Caín, para conocer el tramo que nos quedó pendiente y que tantas personas destacan como el más espectacular.

La segunda, saltarnos el Desfiladero de los Hocinos. No fue una mala excursión, pero tampoco nos pareció que justificara el desvío.

Y, sobre todo, dedicaríamos más días a Galicia.

Llegamos con el tiempo bastante justo y nos quedamos con ganas de explorar más rincones de su costa.

Pero eso también forma parte de viajar: siempre hay algún lugar que se queda pendiente y que te da una buena excusa para volver.

Consejos para organizar un roadtrip por el norte de España

Después de recorrer más de 2.800 kilómetros en furgo con un niño de 2 años y nuestra perra, aprendimos unas cuantas cosas que pueden ayudarte a preparar un viaje parecido.

  • No intentes verlo todo. Con niños pequeños, los desplazamientos, las comidas y las paradas requieren más tiempo. Es mejor disfrutar de menos lugares que pasar el día corriendo.
  • Madruga en los lugares más populares. Especialmente en la Senda del Cares y la Playa de las Catedrales. La diferencia en la experiencia puede ser enorme.
  • Consulta los accesos y las reservas. La Playa de las Catedrales, los Lagos de Covadonga y la Cueva El Soplao tienen condiciones de visita que conviene revisar antes de llegar.
  • Adapta las excursiones a los pequeños. Nosotros llevábamos portabebés, pero también elegíamos qué tramos hacer según el terreno y cómo se encontraba nuestro hijo.
  • Ten siempre un plan B. La meteorología en el norte puede cambiar y no todas las rutas son adecuadas para hacerlas con lluvia o terreno resbaladizo.
  • Si viajas con perro, comprueba las restricciones de cada visita. Especialmente en playas protegidas, cuevas y espacios naturales regulados.
  • Con furgo, cuidado con los accesos estrechos y las maniobras. Nuestra experiencia en Covadonga nos enseñó que un terreno aparentemente sencillo puede complicarse mucho.
  • Deja tiempo para improvisar. Algunas de las mejores sorpresas de un viaje aparecen precisamente cuando no llevas cada minuto planificado.
  • No pasa nada por dejar una ruta a medias. Con niños pequeños, el cansancio puede aparecer antes de lo previsto. Nos pasó en la Ruta del Alba: dimos media vuelta y seguimos disfrutando del viaje. No hace falta llegar siempre al final para que una excursión merezca la pena.

Preguntas frecuentes sobre nuestro roadtrip por el norte de España

¿Cuántos días se necesitan para hacer un roadtrip por el norte de España hasta Galicia?

Nosotros recorrimos más de 2.800 kilómetros en 12 días, desde Barcelona hasta Galicia, pasando por Aragón, Navarra, Burgos, Cantabria y Asturias. Con unos 10-12 días puedes hacer un recorrido parecido, aunque si dispones de más tiempo podrás disfrutar de las paradas con mayor tranquilidad.

¿Se puede hacer este roadtrip con niños pequeños?

Sí. Nosotros lo hicimos con nuestro hijo de 2 años, utilizando portabebés cuando era necesario. La clave es adaptar las excursiones a su ritmo y aceptar que no siempre podrás completarlas. En la Ruta del Alba, por ejemplo, dimos media vuelta cuando se cansó, y no pasó absolutamente nada.

¿Se puede viajar con perro por esta ruta?

Nosotros viajamos con nuestra perra, pero no todos los lugares admiten animales. Antes de visitar playas protegidas, cuevas o espacios naturales regulados, comprueba las normas vigentes y busca alternativas para las visitas en las que no pueda acompañarte.

¿Cuál es la mejor época para recorrer el norte de España en furgo?

El verano permite disfrutar de días largos y temperaturas generalmente agradables, aunque también es la época con más visitantes. Conviene llevar ropa de lluvia, consultar la previsión y madrugar para visitar los lugares más populares.

¿Qué visitas hay que reservar con antelación?

La Playa de las Catedrales requiere autorización gratuita en determinados periodos del año. También es recomendable consultar y reservar las entradas para la Cueva El Soplao. Para los Lagos de Covadonga, comprueba el sistema de acceso vigente en las fechas de tu viaje.

¿Qué fue lo que más nos gustó de este roadtrip?

La Cueva El Soplao y la Playa de las Catedrales fueron nuestros dos grandes favoritos. También nos sorprendió muchísimo el Desfiladero de las Xanas, una ruta que disfrutamos incluso más que la famosa Senda del Cares.


Cuidemos el entorno 🌿

En este roadtrip visitamos algunos de los espacios naturales más espectaculares del norte de España: desfiladeros, montañas, lagos, cuevas y playas protegidas.

Son lugares que merecen disfrutarse con respeto.

Sigue los senderos señalizados, no dejes residuos, respeta la fauna y comprueba las normas de cada espacio antes de acceder con perros o realizar cualquier actividad.

Y, si viajas en furgo, utiliza los lugares habilitados para estacionar y pernoctar, sin ocupar espacios naturales ni dejar rastro de tu paso.

Porque queremos seguir descubriendo lugares así durante muchos años. Y que quienes vengan después puedan disfrutarlos tanto como nosotros. 💚

🚐 ¿Te gustaría hacer un viaje parecido?

Organizar un roadtrip lleva tiempo: elegir las paradas, encontrar dónde dormir y conseguir que todo encaje con vuestra forma de viajar.

Si estás preparando tu próxima escapada y quieres que te echemos una mano, podemos ayudarte a diseñar una ruta a medida, con lugares que merecen la pena, opciones de pernocta y propuestas adaptadas a tu familia.

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panorámica del lago gaube en los hautes pyrenees de Francia

Roadtrip por los Hautes Pyrénées: circos, lagos y cascadas

Imagina caminar por un valle rodeado de paredes de roca gigantescas, con cascadas que caen desde cientos de metros de altura, marmotas correteando por los prados y montañas que todavía conservan la nieve.

Pues así fueron nuestros días recorriendo los Hautes Pyrénées, en el Pirineo francés.

Teníamos una semana de vacaciones en junio, la furgo preparada y un peque que todavía no había cumplido los dos años. Por delante nos esperaban algunos de los circos glaciares más espectaculares de los Pirineos: Gavarnie, Estaubé y Troumouse, además de lagos, cascadas y rincones que nos dejaron con la boca abierta.

Y aunque Gavarnie era el nombre que todos conocíamos, nuestro lugar favorito terminó siendo otro.

Eso sí, si viajas con perro, hay algo importante que debes saber antes de organizar este roadtrip: buena parte de las rutas atraviesan espacios protegidos donde su acceso está prohibido, incluso con correa. Para nosotros fue la gran limitación de un viaje que, por todo lo demás, nos encantó.

El roadtrip de un vistazo

📍 DestinoHautes Pyrénées, Francia
📅 Duración7 días
🚐 VehículoFurgo
👶 Con niñosSí, con nuestro hijo de menos de 2 años
🐾 Con perroViajamos con nuestra perra, pero hay importantes restricciones
🏔️ Paradas principales5
🌿 Época de nuestro viajeJunio
💧 Lo mejorCircos glaciares, cascadas, lagos y paisajes de montaña

Nuestro itinerario por los Hautes Pyrénées

En una semana recorrimos algunos de los paisajes más espectaculares de esta parte del Pirineo francés.

Fue de esos en los que cada día abríamos la puerta de la furgo con ganas de descubrir qué paisaje nos esperaba.

Estas fueron nuestras cinco grandes paradas:

  1. Pont d’Espagne y Lac de Gaube, en Cauterets.
  2. Circo de Gavarnie, con su impresionante cascada.
  3. Circo de Estaubé, junto al Lac des Gloriettes.
  4. Circo de Troumouse, nuestro gran descubrimiento.
  5. Néouvielle, con el Lac de l’Oule y el Lac d’Orédon.

Entre unas y otras disfrutamos de carreteras de montaña, puertos míticos y noches en lugares que todavía recordamos.


Las 5 paradas de nuestro roadtrip por los Hautes Pyrénées

1. Pont d’Espagne y Lac de Gaube: empezamos entre cascadas y montañas

Cauterets

Nuestra primera parada fue Pont d’Espagne, uno de los lugares más conocidos de Cauterets y una entrada espectacular a los paisajes del Pirineo francés.

Y es que aquí el agua ya te recibe por todo lo alto.

El río desciende con fuerza entre las rocas, formando cascadas que puedes contemplar desde distintos puntos del entorno del puente.

¡Menuda manera de empezar el viaje!

Pero nosotros queríamos llegar también al Lac de Gaube, un lago de montaña rodeado de cumbres que teníamos muchísimas ganas de conocer.

Subimos caminando desde Pont d’Espagne y llegamos bastante temprano, cuando todavía había muy poca gente.

Y qué maravilla.

El lago, las montañas reflejadas en el agua y aquella tranquilidad…

Uno de esos paisajes que hacen que cualquier madrugón merezca la pena.

Nos quedamos disfrutando de las vistas antes de que empezaran a llegar más visitantes.

La excursión fue una forma preciosa de empezar nuestro recorrido, aunque también nos encontramos con una de las principales complicaciones del viaje: las restricciones para acceder con perro a determinadas zonas del Parque Nacional de los Pirineos.

En el entorno de Pont d’Espagne hay itinerarios donde se admiten perros con correa, pero el sendero habitual que sube caminando hasta el Lac de Gaube atraviesa una zona donde no están permitidos.

En cambio, existe un acceso autorizado mediante los remontes mecánicos y el sendero que comunica su llegada con el lago.

Si viajas con perro, consulta bien el recorrido antes de empezar, porque no todos los accesos tienen las mismas normas.

2. Circo de Gavarnie: una cascada de dimensiones increíbles

Gavarnie

Si hay un lugar famoso en los Hautes Pyrénées, ese es el Circo de Gavarnie.

Y basta con acercarse al pueblo para entender por qué.

Después de una carretera de curvas, aparece ante ti una inmensa muralla de roca que parece cerrar el valle.

En medio de ese paisaje cae la Grande Cascade, una cascada de unos 423 metros que se encuentra entre las más altas de Europa.

¡Impresionante!

El primer día nos conformamos con contemplar el circo desde el pueblo, porque solo con aquellas vistas ya teníamos bastante para quedarnos un buen rato mirando.

Al día siguiente decidimos acercarnos caminando.

Madrugamos para evitar parte de la afluencia y seguimos el sendero que recorre el valle hasta la zona de la Hôtellerie du Cirque, el hotel situado frente a la gran pared rocosa.

Íbamos con nuestro hijo, que todavía no tenía dos años.

Y aquí llegó una de esas pequeñas grandes hazañas familiares que recuerdas con una sonrisa: ¡hizo toda la ida y la vuelta caminando!

Nos sorprendió muchísimo lo bien que aguantó.

La ruta nos permitió disfrutar del circo desde una perspectiva completamente diferente. Cuanto más te acercas, más impresionantes parecen las paredes de roca.

Y justo cuando regresábamos al pueblo, empezó una tormenta.

¡Por los pelos!

Fue uno de esos momentos que te recuerdan lo rápido que puede cambiar el tiempo en la montaña.

Si quieres visitar Gavarnie con tranquilidad, te recomendamos madrugar y consultar la previsión meteorológica. También conviene tener en cuenta que los aparcamientos del pueblo son de pago.

3. Circo de Estaubé: el gran desconocido que nos sorprendió

Lac des Gloriettes

Después de conocer Gavarnie, llegamos a uno de los lugares que más nos sorprendieron del viaje: el Circo de Estaubé.

Y aquí nos pasó algo que nos encanta cuando viajamos.

Llegamos sin tantas expectativas como a los lugares más famosos y terminamos descubriendo un paisaje espectacular.

El circo es menos conocido que Gavarnie, pero a nosotros nos pareció igual de bonito.

La excursión sigue el curso del río, rodeada de prados verdes y enormes montañas.

Durante el recorrido nos encontramos con marmotas y vacas, y disfrutamos de unas vistas preciosas prácticamente a cada paso.

Es de esos senderos donde no necesitas llegar a un punto concreto para sentir que la excursión ha merecido la pena.

Todo el recorrido forma parte de la experiencia.

Además, encontramos mucha más tranquilidad que en Gavarnie.

Si te gustan los grandes paisajes de montaña, pero prefieres caminar sin tanta gente, Estaubé es una parada que nosotros no nos saltaríamos.

Aquella noche nos quedamos junto al Lac des Gloriettes, cerca de la presa.

Y fue una de las noches más especiales del viaje.

Estar rodeados de montañas, con aquel silencio y el paisaje prácticamente para nosotros solos, fue una auténtica maravilla.

padre e hijo caminando junto a un lago turquesa en los hautes pyrenees

4. Circo de Troumouse: el que más nos enamoró

Gèdre

Y llegamos a nuestro favorito.

El Circo de Troumouse fue, sin ninguna duda, una de las grandes sorpresas de aquel roadtrip por los Hautes Pyrénées.

Para acceder a la zona alta tuvimos que subir por una carretera de montaña con acceso regulado, hasta el entorno del Auberge du Maillet.

Recuerdo especialmente aquella mañana.

Cuando nos despertamos, el valle estaba cubierto por una espesa niebla que apenas nos dejaba ver el paisaje.

Pero poco a poco empezó a levantarse.

Y entonces aparecieron las montañas, los prados y los animales que pastaban por allí.

Vacas, ovejas…

Nuestro hijo estaba fascinado contemplándolo todo desde la furgo.

Y nosotros también.

furgoneta camper en un paisaje precioso de alta montaña

Después continuamos hasta el punto desde el que empezamos a caminar hacia el interior del circo.

El paisaje era una auténtica pasada.

Una enorme pared de roca rodeaba el valle y todavía quedaba bastante nieve en las zonas altas.

Caminamos hacia el lago, disfrutando de aquella inmensidad y de una tranquilidad que cuesta encontrar en otros lugares más conocidos.

Troumouse fue de esos sitios que te cautivan sin necesidad de hacer nada especial.

Simplemente estar allí ya merece la pena.

Quizá porque no esperábamos que nos impresionara tanto. Quizá por la niebla levantándose, por los animales o por el contraste de los prados verdes con las montañas nevadas.

O por todo a la vez.

El caso es que fue uno de nuestros lugares favoritos del viaje.

Y uno de los que más ganas tenemos de volver a visitar.

5. Reserva Natural de Néouvielle: lagos y un cielo imposible de olvidar

Lac de l’Oule y Lac d’Orédon

Para llegar a nuestra última gran parada recorrimos unos 120 kilómetros por carreteras de montaña, pasando por puertos tan conocidos como el Tourmalet.

Y aunque conducir por estas carreteras lleva su tiempo, el paisaje hace que el trayecto también forme parte del viaje.

Nuestro destino era la zona de Néouvielle, famosa por sus lagos de montaña, sus bosques y sus paisajes de alta montaña.

Aquella noche nos quedamos junto al Lac de l’Oule.

Y vivimos uno de esos momentos que no habíamos planificado, pero que terminan convirtiéndose en un recuerdo inolvidable.

No había luna y el cielo estaba completamente despejado.

¡La cantidad de estrellas que pudimos ver era impresionante!

Sin apenas contaminación lumínica, el cielo parecía infinito.

Nos quedamos un buen rato contemplándolo.

Son esas cosas que nos encantan de viajar en furgo: estar en el lugar adecuado, en el momento adecuado, sin haberlo preparado.

Al día siguiente fuimos hasta el Lac d’Orédon, donde hicimos una excursión siguiendo el curso del agua y remontando la zona de la cascada que desemboca en el lago.

Agua cristalina, montañas por todas partes y esa tranquilidad que tanto nos gusta.

Fue una manera preciosa de terminar el viaje.

Nos quedamos con ganas de seguir explorando los lagos de Néouvielle, pero ya tocaba regresar.

Y es que una semana da para mucho, aunque siempre parece quedarse corta cuando estás disfrutando tanto.

madre porteando a su bebe en la montaña

Lo que más nos gustó de este roadtrip

Si tuviéramos que elegir una sola parada, probablemente nos quedaríamos con el Circo de Troumouse.

Nos impresionó muchísimo más de lo que esperábamos. La niebla levantándose, los animales, los prados y aquella enorme pared de roca todavía cubierta de nieve forman uno de nuestros recuerdos favoritos del viaje.

También nos encantó descubrir el Circo de Estaubé, mucho menos concurrido que Gavarnie y con una excursión preciosa siguiendo el río.

Y, por supuesto, las noches junto al Lac des Gloriettes y el Lac de l’Oule.


Lo que cambiaríamos: viajar con perro fue complicado

Aquí tenemos que ser sinceros.

Las restricciones para perros fueron lo que menos nos gustó de los Hautes Pyrénées.

Nosotros viajamos en familia y nuestra perra forma parte de nuestros planes. Nos gusta hacer las excursiones juntos, no tener que organizar continuamente quién puede ir a cada sitio y quién tiene que quedarse fuera.

En buena parte del Parque Nacional de los Pirineos y en la Reserva Natural de Néouvielle, el acceso con perros está prohibido, incluso con correa, aunque existen excepciones en algunos itinerarios concretos.

Entendemos que son normas destinadas a proteger la fauna y los ecosistemas de montaña.

Pero, desde nuestra experiencia como familia que viaja con perro, condicionan muchísimo el itinerario.

De hecho, es una de las principales razones por las que todavía no hemos vuelto, a pesar de que nos quedaron lugares pendientes y de que nos encantaría repetir algunas excursiones.

Por eso, si estás pensando en hacer este roadtrip con perro, te recomendamos revisar cada ruta antes de salir y valorar si el destino encaja realmente con vuestra manera de viajar.

madre andando de la mano de su hijo en alta montaña

Consejos para recorrer los Hautes Pyrénées en furgo

Elige bien la época. Nosotros fuimos en junio y encontramos paisajes verdes preciosos, pero también nieve en altura. En verano suele haber mejores condiciones para muchas excursiones, aunque eso no garantiza que todos los senderos estén libres de nieve.

Madruga en Gavarnie y Lac de Gaube. Son lugares muy conocidos y la experiencia cambia bastante cuando puedes disfrutarlos sin tanta gente.

No te quedes solo con Gavarnie. Estaubé y Troumouse nos parecieron espectaculares y merecen un lugar destacado en cualquier itinerario por la zona.

Comprueba las restricciones para perros. No basta con llevarlos atados. En las zonas protegidas hay prohibiciones y excepciones que dependen del itinerario concreto.

Consulta los accesos a los circos. Algunas carreteras y aparcamientos tienen restricciones estacionales, tarifas o sistemas de transporte que pueden variar.

Prepárate para cambios de tiempo. Nosotros pasamos de disfrutar de paisajes soleados a encontrarnos con una tormenta al regresar de Gavarnie. En montaña siempre conviene llevar ropa de abrigo e impermeable.

Si viajas con niños pequeños, adapta las excursiones. Nuestro hijo todavía no tenía dos años y disfrutamos muchísimo del viaje, pero elegimos los recorridos según sus posibilidades. Un portabebés puede ser útil en rutas adecuadas, aunque no convierte cualquier sendero en seguro para ir con un bebé.

Planifica las pernoctas. Francia cuenta con muchas áreas para autocaravanas, pero eso no significa que puedas dormir en cualquier aparcamiento de montaña. En espacios protegidos puede haber restricciones específicas y conviene comprobarlas antes de llegar.

Deja tiempo para disfrutar del paisaje. Las carreteras de montaña, los lagos y los pequeños rincones que aparecen por el camino son parte del atractivo del viaje. No hace falta llenar cada día de excursiones para que merezca la pena.

💦 ¿A ti también te pierden las rutas de agua?
Si te han gustado los circos glaciares, las cascadas y los lagos de los Hautes Pyrénées, espera a descubrir algunos de los rincones que hemos encontrado en otros viajes. ¡Tenemos unas cuantas rutas que te van a encantar! Échale un vistazo a nuestros roadtrips y empieza a visualizar tu próxima aventura.

niño de la mano de su padre en la montaña

Cuidemos el entorno

Los Hautes Pyrénées son uno de esos lugares donde la naturaleza te hace sentir muy pequeño.

Y precisamente por eso merece todo nuestro respeto.

Camina por los senderos señalizados, no dejes residuos y evita molestar a los animales que encuentres durante las excursiones.

Respeta las restricciones de acceso con perros, aunque puedan condicionar tus planes, y consulta las normas sobre baño, acampada y pernocta en los espacios protegidos.

Nosotros nos llevamos recuerdos increíbles de estos paisajes y ojalá podamos seguir disfrutándolos durante muchos años.

🚐 ¿Te imaginas recorriendo estos paisajes en tu próxima escapada?

Elegir qué circos visitar, encontrar lugares donde dormir y comprobar qué excursiones puedes hacer con niños o perros lleva su tiempo. ¡Y más cuando solo tienes unos días!

Si estás pensando en organizar un viaje por esta zona o cualquier otro destino de naturaleza, podemos echarte una mano a preparar un itinerario que encaje con vuestra manera de viajar, sin perder horas buscando y comparando opciones.

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Gorg de la Malatosca: la cascada de las brujas en Sant Joan de les Abadesses

Hay cascadas bonitas y otras que, además, esconden una leyenda. El Gorg de la Malatosca, en Sant Joan de les Abadesses, es una de ellas. Una cascada rodeada de vegetación, una poza de aguas oscuras y una historia de brujas que le da todavía más encanto.

Nuestra escapada empezó, en realidad, con una excusa muy diferente: ¡estrenar la nueva calefacción estacionaria de la furgo!

Después de invertir otros 1.000 € en ella, teníamos ganas de comprobar que funcionaba como debía antes de las vacaciones de Navidad. Así que pusimos rumbo al Ripollès, pasamos la noche en Sant Joan de les Abadesses y, a la mañana siguiente, entre nieblas, salimos a descubrir el pueblo y sus alrededores.

Lo que comenzó como una pequeña escapada de fin de semana terminó llevándonos hasta el Gorg de la Malatosca y, después, hasta Ogassa, siguiendo la antigua Ruta del Ferro i del Carbó.


La ruta de un vistazo

📍 UbicaciónSant Joan de les Abadesses, Ripollès (Girona)
⏱ Duración18 min de ida · unos 36 min ida y vuelta
📏 Distancia0,89 km de ida · 1,78 km ida y vuelta
⬆️ Desnivel69 m de bajada en la ida
💪🏼 DificultadFácil
🐶 Con perroSí, preferiblemente atado
🚐 Furgo/4×4Área de autocaravanas en Sant Joan de les Abadesses
🅿️ AparcamientoParc de l’Estació, junto a la antigua estación

Cómo llegar y dónde aparcar

El Gorg de la Malatosca se encuentra a las afueras de Sant Joan de les Abadesses, en la comarca del Ripollès, junto a la antigua vía ferroviaria que conectaba la población con Ogassa.

Para llegar desde Barcelona, puedes dirigirte hacia Ripoll por la C-17 y continuar hasta Sant Joan de les Abadesses.

El punto más práctico para comenzar la excursión es el Parc de l’Estació, donde se encuentra la antigua estación ferroviaria y comienza el tramo de la vía verde en dirección a Ogassa.

👉🏼 Ver Parc de l’Estació en Google Maps

Desde aquí, el acceso al gorg está señalizado y se llega caminando en aproximadamente 15 minutos.


Dónde pernoctar

Nosotros pasamos la noche en el área de autocaravanas de Sant Joan de les Abadesses, situada en la zona de las Cinc Fonts, muy cerca del Pont Vell.

Fue una opción estupenda para nuestra escapada: pudimos dormir en la furgo, estrenar la calefacción y, al levantarnos, salir a pasear por el pueblo antes de empezar la excursión.

Según la información municipal, el área dispone de unas 20 plazas, permite la pernocta gratuita y cuenta con puntos de agua y vaciado de aguas grises y negras.

👉🏼 Ver área de autocaravanas de Sant Joan de les Abadesses en Google Maps

Una de las ventajas de dormir aquí es que puedes descubrir tranquilamente el casco antiguo, cruzar el Pont Vell y acercarte al monasterio sin necesidad de mover el vehículo.


La ruta al Gorg de la Malatosca

Un paseo entre la niebla por Sant Joan de les Abadesses

Después de comprobar que la calefacción había superado su primera noche con nota, nos despertamos rodeados de esa niebla tan característica de las mañanas frías del Ripollès.

Aprovechamos para conocer Sant Joan de les Abadesses, un pueblo que bien merece dedicarle un rato. Paseamos por sus calles, cruzamos el entorno del Pont Vell y, después de llenar la barriga, nos preparamos para caminar.

Nuestro objetivo era seguir la Ruta del Ferro i del Carbó, una antigua vía ferroviaria reconvertida en vía verde que une Ripoll, Sant Joan de les Abadesses y Ogassa.

Y, prácticamente al empezar, nos esperaba la primera sorpresa.

El Gorg de la Malatosca, donde se reunían las brujas

Desde la antigua estación seguimos la vía verde en dirección a Ogassa. Después de unos cientos de metros encontramos el desvío señalizado hacia el Gorg de la Malatosca.

El sendero abandona la vía principal y desciende hacia la riera, donde aparece una preciosa cascada rodeada de vegetación y una poza natural.

Cuando nosotros lo visitamos, el salto llevaba bastante agua, así que el rincón estaba especialmente bonito.

Pero el Gorg de la Malatosca no es conocido únicamente por su paisaje. También recibe el nombre de Gorg de les Bruixes, el gorg de las brujas.

Cuenta la leyenda que este era un lugar de encuentro de brujas y seres mágicos. En una ocasión, necesitaron la ayuda de una comadrona del pueblo para asistir un nacimiento y, como recompensa, le entregaron un puñado de lentejas.

La mujer, enfadada por aquel pago, las tiró al río. Pero al día siguiente descubrió que una lenteja que había quedado enganchada en su delantal se había convertido en oro.

Con una historia así, todavía resulta más fácil imaginar por qué este rincón ha despertado tanta curiosidad durante generaciones.

Si únicamente quieres visitar la cascada, puedes regresar por el mismo camino hasta la antigua estación. Es una excursión corta, sencilla y perfecta para combinar con una visita al pueblo.

De Sant Joan de les Abadesses a Ogassa por la Ruta del Ferro i del Carbó

Nosotros, en cambio, decidimos continuar caminando hacia Ogassa, siguiendo la vía verde.

El recorrido atraviesa un paisaje rural donde encontramos ovejas, caballos y vacas pastando. Una de esas caminatas en las que los animales se convierten en una atracción más, especialmente cuando viajas con niños.

La ruta sigue el antiguo trazado relacionado con el transporte del hierro y del carbón, una parte importante de la historia industrial de la comarca.

Aunque se conoce como vía verde y es un itinerario frecuentado por ciclistas, el tramo hacia Ogassa tiene algunas subidas considerables. Nosotros agradecimos haber elegido caminar, porque con la bicicleta y un niño pequeño algunas pendientes se nos habrían hecho durillas.

También hay que decir que buena parte del recorrido discurre cerca de la carretera y algunos tramos están asfaltados.

Para nuestro gusto, eso le resta un poco de encanto en comparación con otros senderos más naturales. Pero tiene una ventaja cuando vas con niños que empiezan a caminar por su cuenta: hay zonas cómodas donde pueden avanzar sin tener que esquivar piedras y raíces continuamente, aunque siempre hay que prestar atención a los cruces y al tráfico cercano.

Llegamos hasta Ogassa y después regresamos a Sant Joan de les Abadesses, completando una excursión bastante más larga que la simple visita al Gorg de la Malatosca.

¿Qué recomendamos? Si tu objetivo principal es disfrutar de una cascada bonita, haz la ruta corta. Si te apetece caminar más y conocer el paisaje rural y la historia de la zona, puedes continuar hacia Ogassa.


Cuándo visitar el Gorg de la Malatosca

Nosotros lo descubrimos en diciembre, en una escapada marcada por el frío, la niebla y las ganas de estrenar la calefacción de la furgo.

Y nos encantó.

La cascada llevaba bastante agua y el ambiente invernal le daba un encanto especial.

La primavera y los períodos posteriores a las lluvias también son buenos momentos para encontrar el salto con caudal y la vegetación especialmente verde.

En otoño, los colores del bosque pueden hacer que el paisaje sea todavía más bonito.

Ten en cuenta que el camino final desciende hacia la riera y puede estar resbaladizo. Evita acercarte durante episodios de lluvia intensa o riesgo de crecida.


Track de la ruta en Wikiloc

Si quieres seguir nuestros pasos hasta el Gorg de la Malatosca, te dejamos el track que grabamos en Wikiloc.

El track incluye únicamente la ida, por lo que tendrás que regresar por el mismo camino, esta vez cuesta arriba. En total, la excursión es de aproximadamente 1,8 km entre ida y vuelta.

Powered by Wikiloc

Qué llevar

Para visitar únicamente el Gorg de la Malatosca no necesitas demasiado equipamiento, pero sí conviene llevar algunas cosas básicas:

  • Calzado cómodo con buen agarre, especialmente para el descenso final hacia la cascada.
  • Agua y algo para picar, sobre todo si decides continuar caminando hasta Ogassa.
  • Ropa de abrigo en invierno, porque en el Ripollès las mañanas pueden ser bastante frías.
  • Correa para el perro, especialmente en la vía verde, donde puedes coincidir con ciclistas, y cerca de los animales que pastan.
  • Cámara o GoPro, porque el gorg y su entorno merecen unas cuantas fotografías.

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Si te gusta experimentar con fotografías cerca del agua, también puedes descubrir el dome para GoPro que utilizamos en nuestras rutas.


Qué ver cerca del Gorg de la Malatosca

Sant Joan de les Abadesses merece una visita por sí solo. Su monasterio, el Pont Vell y las calles del núcleo antiguo son una buena manera de completar la excursión.

Si tienes más tiempo, puedes acercarte a Ripoll, conocido por su monasterio, o seguir descubriendo Ogassa y su pasado minero.

También puedes aprovechar para recorrer otros tramos de la Ruta del Ferro i del Carbó, caminando o en bicicleta.

🌿 ¿Te has quedado con ganas de más rincones de naturaleza?
Si te ha gustado descubrir el Gorg de la Malatosca, echa un vistazo a nuestras rutas por la provincia de Girona y encuentra nuevas ideas para tu próxima escapada.


Preguntas frecuentes sobre el Gorg de la Malatosca

¿Se puede visitar el Gorg de la Malatosca con niños?

Sí. La excursión corta desde la antigua estación es sencilla y está señalizada. Hay que prestar atención al descenso final hacia el gorg, especialmente si el terreno está húmedo.

¿Se puede hacer la ruta con perro?

Sí, puedes llevar a tu perro, pero conviene mantenerlo controlado. En la vía verde encontrarás otros caminantes y ciclistas, y si continúas hacia Ogassa también puedes cruzarte con ganado.

¿Es necesario caminar hasta Ogassa para visitar la cascada?

No. El Gorg de la Malatosca se encuentra muy cerca del comienzo de la Ruta del Ferro i del Carbó. Puedes visitar únicamente la cascada y regresar por el mismo camino.

¿Se puede recorrer la Ruta del Ferro i del Carbó en bicicleta?

Sí, es una vía verde utilizada también por ciclistas. Sin embargo, el tramo que continúa hacia Ogassa tiene pendientes que pueden resultar exigentes, especialmente si vas con niños o no estás acostumbrado a pedalear cuesta arriba.


Disfruta de la naturaleza, pero cuídala

Todavía recordamos aquella escapada de diciembre: el frío de la mañana, la niebla sobre Sant Joan de les Abadesses, la emoción de estrenar la calefacción y el descubrimiento de una cascada que parecía sacada de una leyenda.

El Gorg de la Malatosca es un lugar pequeño, pero lleno de vida. La riera, la vegetación y las zonas húmedas forman parte de un ecosistema que merece ser respetado.

Disfruta del paisaje sin alterar las pozas, mantente en los senderos, controla a tu perro y llévate todos tus residuos.

Quizá las brujas ya no se reúnan en la Malatosca, pero nos gustaría pensar que su magia seguirá allí muchos años más. Y eso también depende de cómo lo cuidemos. 🌿

¿Conocías la leyenda del Gorg de la Malatosca? ¿O también eres de los que aprovechan cualquier excusa para escaparse con la furgo?