Grotte de Fontrabiouse
Després de descansar al magnífic Llac de Calbet, ens dirigim a la Grotte de Fontrabiosa.

Després de descansar al magnífic Llac de Calbet, ens dirigim a la Grotte de Fontrabiosa.

Después de más de 500 km de carretera, paramos en Toirano donde mañana visitaremos sus grutas. Es una parada agradecida porque queda muy cerca de la autopista y así no te desvías mucho de la ruta pero la haces más amena, que yendo con niños siempre es mejor.

Es sábado y después de pagar la entrada a la cueva de Toirano (12 €/adultos, niños hasta 5 años gratuito) nos reunimos todos los visitantes en la entrada de la cueva para adentrarnos en las profundidades de la Tierra.

Ya sabéis que nos gusta visitar cuevas y esta no fue una excepción. Es un conjunto de 3 cuevas muy diferenciadas entre ellas en cuanto a formaciones geológicas. De la primera destacan las típicas estalactitas enormes, la segunda cueva a pesar de que es piedra parece auténtica cera, parece que hayan quemado millones de velas y se hayan creado estas formaciones tan especiales, no habíamos visto nunca ninguna como esta, preciosa; y la tercera destaca por el color rojizo de la roca, maravillosa también.
Como siempre, las fotos no hacen justicia a lo que apreciaron nuestra retinas, salimos realmente fascinados de la cueva de Toriano ante tanta belleza.

Como curiosidad, parece ser que han encontrado restos de osos, que vivían en las cuevas hace miles de años. Las explicaciones en italiano nos las perdimos pero la visita mereció la pena. Y así los casi 800 km que quedaban hasta casa, se hacían menos pesados.

A partir de ahora km y km, peajes y más peajes y poca cosa más a destacar; Solo agradecimiento de la experiencia vivida, un roadtrip en familia por Dolomitas difícil de olvidar.
Volveremos seguro porque nos han quedado un montón de sitios por explorar y descubrir.
Y tu… ¿prefieres parar a medio camino a visitar algo o hacer las tiradas de kilómetros todos seguidos?
Dissabte a la tarda ens vam desplaçar des de Mas Pins fins a Castellfollit de la Roca; aprofitant que el bebe dorm, ens aturem un moment davant de la imponent paret de roca per a fer 4 fotos al poble penjat. Em segueix fascinant tot i haver-lo vist 200 vegades. Preciós.

Creo que definitivamente este verano nos abonaremos a La Garrotxa… Esta vez hemos vuelto a la Vall d’en Bas para descubrir la Mina dels Bandolers.

El viernes condujimos hasta Hostalets d’en Bas, un pueblo de postal. Si todavía no lo conoces, debes añadirlo sí o sí a tu lista de pendientes. Es un municipio muy pequeño pero bien merece una parada y un paseo por sus cuidadas calles.
Después de la vueltecita de rigor, cenamos delante de una preciosa puesta de sol entre acantilados y maiz.
Dormimos plácidamente gracias a la agradable temperatura de la zona; el sábado por la mañana, nos dirigimos al camí ral que une Vic con Olot para conocer la Mina del Bandolers.
El sendero tiene cierto desnivel y está lleno depiedras, nada fácil para las piernecitas de un enano de 3 años; pero aguantó más de 4 horas andando, más de 12 km con un desnivel considerable para su edad. Para los adultos obviamente no tiene demasiada dificultad; y sería recomendable para niñ@s un poco más mayores que el nuestro para disfrutar realmente del sendero y no terminar ko.
Casi en la Font de les Marrades, debajo del Grau d’Olot, nos encontramos con una pareja despistada que no localizaba el acceso a la Mina dels Bandolers, así que hicimos el descubrimiento juntos.
La mina es una brecha en la roca de unos 50 metros de largo, 1 metro y medio de ancho y hasta 4 de hondo. Una aventura para los peques que pueden hacer volar su imaginación a través de las leyendas de bandoleros que envuelven este peculiar lugar.
Para volver, se puede seguir el torrent del Puig, pero viendo que bajaba completamente seco a pesar de las lluvias de las últimas horas, decidimos volver por el mismo camino.

Esta vez, no sabíamos de la existencia de otra maravilla que habita en el mismo lugar, el Salt de l’Olla, que os recomendamos encarecidamente.
La ventana del avión nos mostraba la mejor estampa aérea de la isla, lagos en cráteres volcánicos y acantilados en la costa, un trozo de tierra verde en medio del azul oceánico… ¡Bienvenidos a las Azores!
Esta vez el reloj marcaba dos horas menos que en casa,

al bajar del avión nos esperaba una persona del alojamiento «Quinta dos Bravos» con el cartel con nuestro nombre y un taxi que nos llevaría hasta el hotel.
Una vez ubicados, cogemos el coche que hemos alquilado para recorrer São Miguel y mientras el sol se esconde detrás del mar, nos dirigimos a Ribeira Grande para cenar algo, no es fácil, no se ve mucho ambiente ni muchas opciones para escoger, así que cenamos una pizza en cualquier lugar y volvemos al hotel a descansar, otra cama king size, qué gusto dormir los 3 juntos con estas dimensiones!
Al día siguiente decidimos ir a descubrir la Caldeira Velha, es un lugar precioso, árboles altísimos, todo verde y cuidado al máximo y donde se pueden tomar baños termales en las piscinas naturales habilitadas, una con cascada incluida. Interiormente pienso que empezamos demasiado bien, que si el primer día ya les enseño estas maravillas de las Azores a mis chicos, el listón estará demasiado alto!
Hemos olvidado el bañador, no nos volverá a pasar, se tiene que hacer una mochila con los bañadores, chanclas y toallas y llevarla siempre en el coche, no se sabe nunca donde te podrás dar un bañito! La entrada son 2 € pero pagas gustos@ cuando ves lo cuidado que está todo.

Después nos acercamos a ver el Salto do Cabrito, está indicado en la carretera de acceso a Caldeira Velha, así que estacionamos el coche donde podemos y después de andar por una gran rampa descendente, llegamos a la increíble cascada entre rocas, 40 metros de caída que impresionan. Lo disfrutamos desde bajo y después trepamos escaleras arriba donde hay un camino equipado con pasarelas para contemplarlo desde arriba.

Para comer nos acercamos a la capital de las Azores, Ponta Delgada donde hay bastante movimiento por el rally de coches que se está celebrando. Aprovechamos para informarnos y reservar la famosa excursión para ver delfines y ballenas.
La tarde la dedicamos a la piscina del hotel, toda para nosotros.

El domingo nos desplazamos hasta Faial da Tierra en la zona sudeste de la isla para realizar la excursión de 4’5 km hasta el Salto do Ruego, la cascada no es especialmente espectacular, a pesar de sus 8 metros y la cantidad de agua que baja, lo mejor es el camino, un sendero entre abundante vegetación que parece que estés en la selva. Nos encantó. El salto de agua se puede visitar tanto desde bajo, donde te puedes bañar y todo, como desde arriba.

Nos desplazamos hasta Povoação para comer y la tarde la volvemos a dedicar al agua.
El lunes con la barriga llena después de los deliciosos almuerzos que nos ofrecen en el hotel, nos dirigimos hacia Furnas, Furnas es una población rica en caldeiras, charcos de agua hirviendo que desprenden aquel olor tan especial y que en esta población incluso lo utilizan para cocinar, es típico esconder las ollas dentro de estas piscinitas para cocinar el cocido.
Pues eso, aparcamos el coche en el parking, donde nos da la bienvenida un grafiti del gran Banksy y damos una vuelta por el pueblo entre caldeiras que sacan humo, es increíble que la actividad volcánica no vaya a más y se limite a hacer hervir solo una pequeña parte de la isla…

Después de las fumarolas, vamos hacia el Lago de Furnas, lo bordeamos hasta la curiosa y bonita Capilla de las Victorias y nos adentramos, después de pagar 4 € los adultos en Mata – Jardim José do canto, el camino como siempre es fantástico, una jungla verde preciosa, esta vez incluso atravesamos un bosque de sequoies increíble, en cada paso que hacen nuestros pies, los sentidos se maravillan todavía más, me encanta.

Esta caminata nos lleva hasta otra cascada el Salto do Rosal que ha sufrido algún desprendimento últimamente porque el acceso está lleno de grandes árboles por el medio que todavía le dan un aire más salvaje.

Justo es decir que durante las excursiones no nos cruzamos con casi nadie y esto también se agradece, poder disfrutar de estos espacios sin aglomeraciones le da un plus incalculable.
Comemos en Furnas, donde descubrimos por casualidad una casa del revés y nos acercamos a Villafranca do Campo para observar la isla cráter que hay justo delante y ver las posibilidades de llegar en barca durante esta época. Solo durante el verano y con buenas condiciones meteorológicas hay una embarcación que hace los traslados por 5 € por persona. Pasamos la tarde entre patos hambrientos de migas de pan en la misma población de Villafranca.

Al día siguiente se levanta el día muy encapotado y el anfitrión de la casa rural donde nos alojamos nos sugiere que vayamos a las piscinas termales, que aquí en Azores cuando hace mal día, es un plan ideal. Así que con algunas dudas de si será bastante seguro bañarse al aire libre con la lluvia o si nos moriremos de frío, conducimos otra vez hasta la localidad de Furnas para ir a la Poça Beija, no somos los únicos que hemos elegido esta opción, pagamos los 4 € de entrada los adultos y 3’5 los niños + 1 € por la taquilla, nos ponemos los bañadores y andamos bajo la lluvia para sumergirnos dentro de las aguas termales que están a 39 °

Hay otra piscina de aguas termales de un color marrón no muy atractivo, que nos desaconsejan yendo con el bebe porque en caso de accidente, no ves donde está sumergido el niño.
No aguantamos mucho rato dentro del agua caliente, al final la sensación de calor es demasiado y ponemos fin a la experiencia. El día no acaba de mejorar, así que decidimos ir hasta Ponta Delgada, comemos en un vegetariano buenísimo Rotas da Ilha Verde y vamos a visitar la cueva volcánica Gruta do Carvão. Es un recorrido de 45 minutos, la explicación es en inglés o portugués y es una cueva curiosa para ser de origen volcánico, es la más oscura que hemos visitado, la zona habilitada es pequeña y no es especialmente atractiva, aunque es un plan B para días de lluvia.

Cuando el día parecía que se aclaraba, decidimos subir hasta el mirador Vista do Rey para intentar divisar los dos lagos más famosos de la isla, pero la niebla hizo acto de presencia y no pudimos disfrutar de las vistas como es debido. Aprovechamos para curiosear el hotel abandonado que hay en lo alto, es curioso que estando en un emplazamiento tan privilegiado, no esté en funcionamiento. Son aquellos lugares especiales por el atractivo y la inseguridad, porque todo está medio cayendo…
Hacemos la vuelta hacia el hotel recorriendo la cuesta noroeste, entre islotes y acantilados.

Al día siguiente era el que mejor climatología indicaba el calendario que manejan todas las empresas de avistamiento de animales, y teníamos la reserva para las 8:30h de la mañana.
La empresa elegida entre las decenas que hay que ofrecen básicamente lo mismo y por el mismo precio, es Picos de Aventura y quedamos muy contentos. Primero dan una explicación sobre seguridad y sobre los animales que se pueden ver y como lo hacen para localizarlos, etc, aprovechamos para tomar la biodramina (también hay biodramina infantil) por no amargarnos el viaje y poder disfrutar del espectáculo (del último trayecto en barco volviendo de Zanzíbar tenemos muy mal recuerdo por el tema del mareo y no queríamos que se repitiera).
Llega la hora de ponerse el chaleco salva-vidas y subir a la embarcación. Nosotros al ir con un niño pequeño nos indicaron desde el principio que iríamos con una barca de fibra, que son más seguras que las típicas zodiac de goma.
Así que nos acomodamos y empezamos a saltar por encima de las olas, en la barca hay también un grupo de niños que se emocionan cada vez que picamos contra las olas y gritan, el bebe no les saca el ojo de encima, hasta que el biólogo de Picos de Aventura, que resulta ser vasco y nos hace todas las explicaciones personalizadas en castellano, avisa de que un grupo de delfines nada a nuestro lado.
Menudo subidón, nos miramos y nos sabemos afortunados de poder ver estos animales en su hábitat natural, de poder ofrecer a nuestro hijo esta experiencia tan bonita en las Azores. Disfrutamos un buen rato de los delfines juguetones que saltan entre las olas… a pesar de que me es muy difícil hacer un video decente donde se aprecie bien el espectáculo, tenéis que vivir esta experiencia, 100% recomendable 😉
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=vd4uTJBvn3E&w=560&h=315]
Continuamos adentrándonos mar adentro en busca de los grandes cetáceos, sabíamos de la dificultad para encontrar estos enormes mamíferos, así que tomamos paciencia y no sacamos los ojos del agua en busca de un surtidor que nos indique que una ballena sale a la superficie a respirar. De camino, nos encontramos al animal más complicado de ver, la tartaruga (en portugués), vimos nadar junto a la barca una tortuga marina, parece pequeña dentro de aquella inmensidad oceánica… qué ilusión! Fijaros bien:
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=3oWXbSsw2u4&w=560&h=315]
Y por último, el biólogo anuncia que hay ballenas bajo el agua, agudizamos la vista, vamos siguiendo las marcas en el agua que dejan con la cola al nadar y finalmente, podemos ver también ballenas! Qué maravilla! No saltan ante nosotros ni hacen grandes espectáculos, pero podemos apreciarlas y grabar por siempre jamás aquellas imágenes en nuestra memoria. El bebe está emocionadísimo, además, de vuelta hacia tierra volvemos a ver otro grupo de delfines que sí que se dejan ver haciendo saltos ante nosotros, un final fantástico para un tour en familia inolvidable surcando las aguas de las Azores.
[youtube https://www.youtube.com/watch?v=_0jJViK0efg&w=560&h=315]
Siguiendo con la meteorología espléndida, nos apresuramos a subir otro vez al mirador Vista do Rey y esta vez sí, podemos disfrutar de una de las mejores vistas de la isla, de los lagos de Sete Cidades, el lago azul y el lago verde, una delicia para los sentidos.


Ahora nos dirigimos al Lago do Fogo, que el biólogo nos ha dicho que era su favorito, así que nos acercamos y realmente, tenía razón, es un lugar maravilloso, qué colores! La naturaleza en estado puro, formidable.

Tenemos tiempo de acercarnos también hasta el Parque Ribeira dos Caldeirões, donde hay 3 magníficas cascadas de agua con sus correspondientes molinos para admirar. El paseo es corto y venir expresamente tampoco es imprescindible, si no tenéis mucho tiempo, priorizáis otros lugares más naturales y fascinantes.

Volvemos a relajarnos a la piscina del alojamiento y al día siguiente nos desplazamos hacia Villafranca do Campo para ir hasta la isla que hay delante, es impresionante la forma que tiene de cráter de volcán redondo, cubierto de agua de mar y rodeado de verde, otra vez la naturaleza nos cautiva.
Un pequeño bote acerca a los bañistas cada hora hasta la isla. En 5 minutos se llega y empezamos a investigar, hay un pequeño sendero que recorre el borde del agua que está llena de lagartijas que toman el solo, llegamos hasta el agua pero el bebe no está nada acostumbrado a la playa y a las olas del mar y no acaba de estar convencido de meterse, la temperatura del agua tampoco ayuda, así que pone tímidamente los piececitos aferrado a nuestra mano y rápidamente prefiere jugar con la arena. No nos estamos mucho rato, es un islote pequeño que rápidamente se visita y si él no quiere bañarse no seremos nosotros quien invertamos nuestro tiempo en una playa, ya lo sabéis somos claramente de río y de montaña 🙂

Volvemos a tierra firme y vamos a comer a la Asociación Agrícola, famosa por la calidad de su carne, realmente, la ternera con papaya está para chuparse los dedos! Aquí también hay que reservar con antelación porque a pesar de ser grande, siempre está lleno de locales.
Por la tarde vamos otra vez hacia la zona oeste para conocer la Sierra Devassa a pesar de que la climatología no acompaña y entre el viento y la niebla, realizamos solo una parte del sendero.
Para que Azores sea así de verde, es imprescibdible la lluvia, por lo que es una compañera más del viaje 😉

Viernes, último día en la isla, nos levantamos con nostalgia porque podríamos quedarnos una semana más explorando la isla, pero Lisboa nos espera, así que recogemos las cosas de la habitación y dedicamos la mañana a visitar el Lagoa do Congro, es una ruta muy corta hasta un lago inmerso en la natura, rodeado de altos árboles y musgo por todas partes.

Para comer vamos al centro comercial Atlantico de Ponta Delgada donde nos sorprende la gran zona para atender a los bebes, tanto para amamantarlos, cambiarlos… es ideal! Nosotros no somos de ir a centros comerciales y quizás esto existe en nuestro país, pero nos sorprendió muy gratamente que haya este espacio pensado para los más pequeños y sus familias.
Apuramos los últimos minutos en el aeropuerto, donde el vuelo se vuelve a retrasar, nos despedimos finalmente de Azores y volamos por la noche hacia Lisboa donde pasaremos las próximas 3 noches.
[googlemaps https://www.google.com/maps/d/embed?mid=153kz4aijjsHYCJaSpYlMSMChUMU&w=640&h=480]
Navidad en furgo y rumbo al sur. Andalucía en verano es inviable — el calor lo hace todo más difícil — así que estas fechas son perfectas para bajar a explorar una zona que teníamos pendiente desde hacía tiempo. Más de 2.000 km en nueve días, con el peque a bordo y la agenda llena de cuevas, cascadas y rutas de río. Un roadtrip ambicioso para el tiempo que teníamos — y no nos arrepentimos de nada.
EL ROADTRIP DE UN VISTAZO
| 📍 Zona | Valencia, Castilla-La Mancha, Andalucía |
| 📅 Duración | 9 días |
| 🚙 Vehículo | Furgo |
| 🐾 Con perro | Sí |
| 👶 Con niños | Sí |
| 🗓️ Mejor época | Otoño o invierno — Andalucía en verano es demasiado calor |
| 📍 Paradas | 9 |
LAS PARADAS DEL ROADTRIP
PARADA 1 — Coves de Sant Josep (La Vall d’Uixó, Castelló)
El río subterráneo navegable más largo de Europa
Primera parada de camino hacia el sur — y qué parada. Las Coves de Sant Josep esconden en su interior el río subterráneo navegable más largo de Europa, y se recorre exactamente como suena: en barca, con un gondolero que se mueve entre las formaciones rocosas usando solo un palo.
El peque no le sacaba los ojos de encima en ningún momento. La visita combina tramo en barca y tramo a pie — no es muy larga pero es una experiencia muy diferente a otras cuevas. 100% recomendable si pasas por la zona. La única pega: no se pueden hacer fotos dentro.
PARADA 2 — Riópar Viejo y Nacimiento del Río Mundo (Albacete)
La cascada de 80 metros que merece la pena aunque baje justa
Parada en Riópar Viejo — un pueblo pequeño con mucho encanto — antes de hacer al día siguiente la ruta hasta el Nacimiento del Río Mundo, dentro del Parque Natural de los Calares.
Hay dos miradores a diferentes alturas para apreciar la cascada de unos 80 metros. En invierno el caudal era escaso y le restaba espectacularidad — lo contamos con honestidad. Hemos vuelto con más agua y es otro mundo. Aún así, como parada de camino hacia el sur y para estirar las piernas, cumple perfectamente.
PARADA 3 — Sierra de Cazorla: Río Borosa y Cerrada de Elías
La ruta más famosa de la Sierra — y con razón
La Sierra de Cazorla llevaba tiempo en el mapa. Hicimos la ruta del Río Borosa hasta la Cerrada de Elías — 9 km de ida paralelos al río, perfectamente asumibles con niños pequeños.
La parte más espectacular es la Cerrada: pasarelas enclavadas en las paredes de roca sobre el río. Muy bonito, aunque el tramo equipado es corto. Por la tarde, la Cerrada del Utrero — una excursión corta entre paredes de roca altísimas sobrevoladas por rapaces, por donde se cuela el Río Guadalquivir. Las formas caprichosas de la roca erosionada por el agua son una pasada.
Hemos vuelto a la Sierra de Cazorla después y cada vez encontramos algo nuevo. Una zona que da para mucho más de lo que cabe en un par de días.
PARADA 4 — Castril
Pasarelas, túneles y un puente colgante
Castril es una parada que poca gente tiene en el radar — y que merece mucho más reconocimiento. La ruta de las pasarelas sobre el Río Castril es corta pero muy entretenida: madera, sensación de inseguridad controlada, un puente colgante, un túnel y todo el repertorio que hace que los niños vayan enganchados de principio a fin.
Recomendamos hacer el tramo de pasarelas, volver por el mismo camino y no hacer la circular — el camino de vuelta por el pueblo tiene desnivel importante y no añade nada.
PARADA 5 — Granada
La ciudad donde empezó todo
Granada tiene un significado especial para nosotros — fue la primera ciudad donde vivimos juntos como pareja. Volver con el peque y la furgo tiene otro sabor.
Mirador de San Nicolás, callejones del Albaicín, paseo por el centro y la Catedral, compras en las teterías. Y por la noche, acercarnos a ver La Alhambra iluminada desde uno de los miradores — un icono que no pierde fuerza por muchas veces que lo veas.
PARADA 6 — Cueva del Tesoro (Rincón de la Victoria, Málaga)
Una de las tres únicas cuevas de origen marino del mundo
La Cueva del Tesoro es excepcional — literalmente. Es una de las tres únicas cuevas de origen marino conocidas en el mundo, las otras dos están en México y en China. Se formó como cueva submarina y emergió sobre el nivel del mar, lo que le da una combinación de formas única.
La hicimos en visita guiada completamente solos — una experiencia muy diferente a las visitas en grupo. Después de las explicaciones, nos dejaron recorrerla a nuestro ritmo. 100% recomendable.
PARADA 7 — Cueva de Nerja (Málaga)
Espectacular, sin más
La Cueva de Nerja es enorme y preciosa. No tiene el espectáculo de luces de otras cuevas — no lo necesita. Las dimensiones hablan por sí solas y las estalactitas que unen techo y suelo son increíbles en cualquier dirección que mires. Imprescindible si estás en la Costa del Sol.
Una nota para los que viajáis con niños con ganas de aventura: el Caminito del Rey está muy cerca y es una ruta espectacular — pero tiene edad mínima de entrada. Nosotros no pudimos hacerlo en este viaje. Queda pendiente para cuando el peque cumpla los requisitos — y volveremos.
PARADA 8 — Cahorros de Monachil (Granada)
El cierre perfecto con puente colgante incluido
Los Cahorros de Monachil son la parada perfecta para cerrar el viaje. Hicimos la circular empezando por los cahorros altos y volviendo por los bajos — sendero habilitado con protecciones laterales, puente colgante, tramos excavados en la roca y paredes verticales por todos lados.
En un punto encontramos una señal de «calle cortada por desprendimientos» — el suelo estaba desmoronado y con el peque dimos marcha atrás sin dudarlo. Al volver al parking estaba completamente lleno — alucinante la afluencia un 1 de enero. Madrugar aquí es más importante que en casi ningún sitio.
LO QUE MÁS NOS GUSTÓ
La Cueva de Nerja — por escala y por belleza. Y los Cahorros de Monachil como cierre de viaje. La combinación de cuevas y rutas de río que tiene este roadtrip es difícil de igualar en tan pocos días.
LO QUE CAMBIARÍAMOS
El Caminito del Rey — lo teníamos en el plan y no pudimos hacerlo por la edad mínima de entrada. Queda en la lista para el próximo viaje por Málaga. Y en la Sierra de Cazorla, más días — las rutas más interesantes de la sierra requieren más tiempo del que teníamos.
CONSEJOS PRÁCTICOS
Invierno es la mejor época para este roadtrip — Andalucía con temperaturas agradables, sin calor y con mucha menos gente en las rutas. El único factor a tener en cuenta es el caudal de las cascadas — en diciembre puede ser bajo. Si puedes, elige noviembre o marzo para combinar buen tiempo y agua en los ríos.
Madrugar es especialmente importante en la Sierra de Cazorla y en los Cahorros de Monachil — son las rutas más visitadas de sus zonas y a mediodía pueden ser un hormiguero incluso en invierno.
El Caminito del Rey tiene edad mínima de entrada — consúltala antes de planificarlo si viajas con niños pequeños.
Para las cuevas, la mayoría tienen horarios de visita guiada. Llega con tiempo — la Cueva del Tesoro abre tarde y si llegas justo puedes perder la primera visita del día.
Con perro: sin problemas en las rutas de senderismo. Para las cuevas con visita guiada, consulta sus políticas antes de ir.
Las pernoctas y alojamientos concretos os los cuento en la asesoría — en esta ruta hay opciones que no están en ninguna app y que marcan la diferencia.
PREGUNTAS FRECUENTES
¿Es apto para niños pequeños?
Sí. Lo hicimos con el peque con pocos años y aguantó los kilómetros y las rutas perfectamente. Las pasarelas de Castril y los Cahorros de Monachil son especialmente entretenidos para ellos. La Sierra de Cazorla tiene rutas de diferentes longitudes — elige bien según la edad y el nivel.
¿Se puede hacer con perro?
Sí en las rutas de senderismo. Para las cuevas con visita guiada consulta sus políticas específicas antes de ir.
¿Cuántos días mínimos necesitas?
Con 7-8 días ves las paradas principales. Nosotros hicimos 9 y fue la duración justa — más días en la Sierra de Cazorla habrían sido bienvenidos.
¿En qué época es mejor ir?
Otoño o invierno — Andalucía en verano tiene un calor que hace las rutas muy duras. Noviembre y marzo son los meses ideales para combinar buen tiempo, caudal en los ríos y poca gente.
¿Hace falta reservar algo con antelación?
El Caminito del Rey requiere reserva previa obligatoria — no se puede acceder sin ella. Para las cuevas, comprueba horarios antes de llegar.
Un roadtrip que demuestra que Andalucía en invierno es otro destino — más tranquilo, más accesible y con una luz que en verano no existe. Si estás pensando en bajar al sur, estas fechas son perfectas. Y si quieres que te ayude a organizarlo con las paradas que más encajan con vosotros, cuéntame cuántos días tienes y con quién vas 😉
Aquests cap de setmana com que és el meu aniversari ens hem agafat el divendres de vacances per a allargar-lo una miqueta més…
Així que dijous vam sortir tard de Barna i vam fer nit a Martinet, mola quan ja coneixes un lloc i saps on vas. Al sortir del Túnel del Cadí, els Mossos ens van fer aturar i després de les comprovacions pertinents ens permeten continuar fins a Martinet; Coneixíem el parking i els forns de quan hi vam ser per Nadal, així que divendres al matí vam comprar l’esmorzar i el pa i vam enfilar direcció Arànser fins a l’Àrea Recreativa de Pollineres, l’accés no és fàcil ja que hi ha un tram de pista que ens fa patir per la nostra b/vella furgo, però vam arribar, que és l’important.
¡Qué fin de semana! Nos hemos reconciliado con la provincia de Tarragona… ¡Qué lugar más precioso! Qué ganas de volver… El viernes recogimos al bebe con la furgo y condujimos hacia las Muntanyes de Prades.

Aparcamos en el área de Autocaravanas de Alcover e hicimos una vueltecita por el pueblo. No tiene ningún encanto especial pero al día siguiente queríamos hacer la excursión a las Fuentes del Río Glorieta desde la Ermita de Remei, en la misma población.
Así que sábado por la mañana dejamos la furgo a la Ermita y empezamos a andar por el Valle del Glorieta. Primero aparece el Mas de Forès donde también se puede aparcar, eso si, previo pago.
Después de unos 4 km de sendero indicado, bonito y con cierto desnivel para peques, encontramos el Nido del águila; una poza de agua con cascada incluida, ideal para un bañito. A pesar de que por la época el agua todavía estaba helada y no nos atrevimos ni a poner un pie.
Volviendo al sendero otra vez, seguimos subiendo 1’2 km. más para encontrar finalmente las Fuentes del Riu Glorieta.
Qué espectáculo, nos paramos a descansar, a tirar piedrecitas y a observar un grupo de barranquistas que bajaban por el medio de la cascada…
Una vez recuperado el aliento, esto de llevar 13 kilos en la espalda no es nada fácil por estos caminos… Emprendemos el camino de vuelta, pero esta vez a la altura del Nido del águila optamos por otro sender que también indica Mas de Forès (por pista) y son 300 m. menos…
En algunos momentos indica que es un camino privado, pero hacemos caso omiso y seguimos bajando por una pista ahora sin piedras; A pesar de que facilita el descenso a los pequeños caminantes, le hace perde encanto paisajístico; Finalmente nos cruzamos otra vez con el camino principal y volvemos al punto inicial.
Ahora nos dirigimos con la furgo hasta el Refugio de Montaña de La Mussara, a 1.000 m de altitud dentro de las Muntanyes de Prades.
Es un lugar singular, un pequeño refugio con servicios básicos donde se puede acampar por un módico precio. Preferimos aparcar aquí al amparo del refugio.
Después de comer y hacer la siesteciya, nos acercamos con la furgo hasta el comienzo de la siguiente ruta, els Avencs de la Febró.
Qué grata sorpresa… Es una grieta abierta en la cinglera de la Mussara; la galería principal tiene unos 300 metros de largo, 30 de profundidad y entre 6 y 8 de ancho. El acceso no es fácil para niños pero merece la pena portearlos a la espalda para disfrutar de este espectáculo de la natura.
Es otra lección de texturas para las pequeñas manos exploradoras de nuestro hijo; disfruta descubriéndolas y nosotros más de ver como se le iluminan los ojos cada vez que toca texturas nuevas o poco cotidianas.
Dentro el cambio de temperatura se hace evidente enseguida; la humedad moja las paredes que forman estalactitas entre la oscuridad… Es un lugar súper interesante, inquietando y tenebroso…
Una vez vista, no perdemos más tiempo a salir de la gruta, teniendo la sensación de peligro en todo momento.
Así pues, volvemos al aparcamiento del refugio; aprovechamos para hacer el paseo que hay hasta el pueblo de La Mussara; abandonado desde los años 60, y admiramos las vistas desde arriba del acantilado…
Hacemos la cena y a descansar, ha sido un día intenso descubriendo el encanto de las Muntanyes de Prades.
El domingo madrugo un poco y el cielo me regala una salida de sol preciosa entre un mar de nubes; Me encantan estos momentos de paz, de silencio, de contemplar como la luz va ganando terreno por la noche… Mientras busco atrapar el momento con la cámara para después compartirlo con mis chicos dormilones.
Hoy ponemos rumbo a las Gorgues de la Febró, aparcamos la furgo en una curva de la carretera y empezamos a andar… La ruta está indicada dirección Arbolí, la bajada es fuerte pero enseguida llegamos al río; hay que cruzarlo y rápidamente encuentras el primer salto de agua.
Estamos solos y podemos disfrutar del espectáculo que ha generado el agua con el paso del tiempo; la erosión de la roca calcarea dibuja formas rocambolescas que la hacen admirable.
También se forman unas piscinas profundas donde apetece zambullirse, así que tendremos que volver más adelante cuando el verano sea más evidente…
Vamos siguiendo el GR y vamos descubriendo pozas y cascadas todas de gran belleza…
Con esta excursión ponemos punto y final al descubrimiento de esta rica zona que son las Muntanyes de Prades; Solo nos queda tiempo para volver al refugio a preparar la comida y aprovechar la siesta del bebe para hacer el camino de vuelta a casa.
Ha sido fantástico, ¿cuando volvemos pues? todavía quedan muchísimos lugares para seguir descubriendo… ¿nos acompañas?