
Salt del Mir: una espectacular cascada de 35 metros con una cueva escondida
Hay lugares a los que siempre encontramos una excusa para volver. Y el Salt del Mir, en Santa Maria de Besora, es uno de ellos.
Lo hemos visitado en diferentes ocasiones y épocas del año, y sigue pareciéndonos uno de los rincones más bonitos del Bisaura. Porque la combinación de bosque, una impresionante cascada de unos 35 metros y una cueva escondida bajo la pared rocosa tiene algo especial.
Además, el camino hasta allí es una excursión muy agradable para hacer en familia, aunque hay que tener cuidado con el tramo final, especialmente si el terreno está húmedo o helado.
La ruta de un vistazo
| 📍 Ubicación | Santa Maria de Besora, Osona (Barcelona) |
| ⏱ Duración | 1 h 55 min |
| 📏 Distancia | 7,55 km |
| ⬆️ Desnivel | +231 m |
| 💪🏼 Dificultad | Fácil, con precaución en la bajada final |
| 🐶 Con perro | Sí, preferiblemente atado |
| 🚐 Furgo/4×4 | Aparcamiento en el pueblo y áreas de autocaravanas cercanas |
| 🅿️ Aparcamiento | Junto al parque infantil y campo de fútbol |
Cómo llegar y dónde aparcar
El Salt del Mir se encuentra en Santa Maria de Besora, en la comarca de Osona, dentro del entorno natural del Bisaura.
Para llegar desde Barcelona, hay que seguir la C-17 en dirección a Ripoll, desviarse en Sant Quirze de Besora y continuar por la BV-5227 hasta Santa Maria de Besora.
Puedes aparcar en batería junto a la carretera, frente al parque infantil y el campo de fútbol, siempre que encuentres sitio.
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Si está lleno, tienes otra zona de aparcamiento a pocos metros.
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Dónde pernoctar
Si viajas en furgo o autocaravana y quieres aprovechar para descubrir otros rincones del Bisaura, tienes algunas opciones relativamente cercanas:
- Área de autocaravanas de Montesquiu: gratuita, aunque conviene consultar las reseñas recientes porque no son especialmente buenas.
- Área de autocaravanas de Ripoll: otra alternativa gratuita, ideal si quieres combinar la excursión con una visita al Ripollès.
La ruta al Salt del Mir
Un rincón al que siempre nos gusta volver
El Salt del Mir es uno de esos lugares que conocemos bien y al que hemos regresado en numerosas ocasiones.
Y es curioso cómo una misma ruta puede sorprenderte cada vez. Según la época del año, cambia el bosque, cambia el caudal de la cascada y cambia por completo el paisaje.
La ruta empieza en Santa Maria de Besora y sigue caminos señalizados entre campos, masías y zonas de bosque.
El primer tramo, para nuestro gusto, no es especialmente llamativo. Es una caminata agradable por el paisaje rural del Bisaura, pero lo mejor todavía está por llegar.
Un bosque precioso antes de llegar a la cascada
Conforme avanzamos, el entorno va ganando encanto.
El sendero se adentra en un bosque húmedo, con árboles altos y una alfombra de hojas que cubre prácticamente todo el suelo.
Es una de las partes que más nos gustan de la excursión.
Poco a poco, el camino desciende hacia la riera de la Foradada, donde se encuentra el Salt del Mir.
Durante el recorrido hay que cruzar un puente de madera que puede estar muy resbaladizo, especialmente a primera hora de la mañana, cuando todavía hay humedad.
Conviene cruzarlo con cuidado y comprobar si hay hielo antes de decidir si es seguro pasar. Cuando el caudal es muy bajo, también es posible cruzar por el agua, así que lo mejor es valorar cuál de las dos opciones ofrece un paso más seguro.
Y entonces aparece la cascada, escondida entre las paredes rocosas y la vegetación.
El Salt del Mir: cascada, cueva y antiguos molinos
Y por fin llegamos a uno de los rincones más espectaculares del Bisaura: el Salt del Mir, una impresionante cascada de aproximadamente 35 metros de altura que cae desde una gran pared rocosa.
Justo antes de llegar hay que bajar un pequeño tramo de escaleras que puede estar especialmente resbaladizo y embarrado si ha llovido. Estas escaleras conducen a un pequeño mirador desde el que ya se contempla perfectamente la cascada, sin necesidad de acercarse más.
Y aquí viene algo importante: antes de decidir si queremos bajar hasta los pies del salto, hay que valorar el caudal del agua y las condiciones del terreno.
Si la cascada lleva mucha agua, lo mejor es disfrutar del espectáculo desde el mirador. No merece la pena arriesgarse a bajar, porque el caudal puede aumentar de forma repentina y la fuerza del agua puede llegar a arrastrarnos.
En cambio, cuando lleva poca agua y el terreno está en buenas condiciones, podemos valorar acercarnos con precaución.
Hemos visitado el Salt del Mir en diferentes épocas del año y podemos asegurar que tiene su encanto tanto con mucha agua como con poca.
Cuando lleva mucho caudal, la cascada es espectacular por sí sola. Ver caer el agua desde esos 35 metros de altura, rodeada de bosque y paredes rocosas, es una auténtica maravilla.
Pero cuando lleva poca agua también nos ofrece algo muy especial: la posibilidad de adentrarnos en la cueva que se esconde detrás de la cascada y contemplarla desde dentro. Una perspectiva completamente diferente que nos encanta y que no siempre podemos disfrutar.
Eso sí, no hay que confiarse. Solo debemos plantearnos entrar en la cueva si cae muy poca agua, el acceso es seguro y no hay riesgo de desprendimientos ni de una crecida repentina. Si vamos con niños, siempre bajo la supervisión directa de un adulto, y ante cualquier duda, mejor quedarse en el mirador.
En una de nuestras visitas invernales encontramos incluso pequeñas placas de hielo que nos hacían patinar con facilidad, así que sabemos por experiencia lo importante que es prestar atención al terreno.
Además de la cascada y su curiosa cavidad rocosa, en este entorno también encontramos restos de antiguos molinos que aprovechaban la fuerza del agua, un pequeño testimonio de cómo se utilizaban antiguamente los recursos de la zona.
Después de disfrutar del paisaje, hacer unas cuantas fotografías y pasar un buen rato contemplando este rincón, emprendemos el camino de regreso hacia Santa Maria de Besora.
Cuándo visitar el Salt del Mir
Si quieres encontrar la cascada con bastante agua, la primavera y los períodos posteriores a las lluvias suelen ser los mejores momentos.
Nosotros la hemos visitado en diferentes épocas del año y cada una tiene su encanto.
En otoño, el bosque está precioso con los colores de las hojas. En invierno, el paisaje tiene un ambiente muy especial, aunque hay que extremar las precauciones por la posible presencia de hielo.
En verano, el caudal suele disminuir considerablemente dependiendo de las precipitaciones.
Lo importante es recordar que más agua no siempre significa mejores condiciones para hacer la excursión. Si ha llovido mucho, el terreno puede estar muy resbaladizo y acercarse al cauce puede resultar peligroso.
Track de la ruta en Wikiloc
Si quieres seguir nuestros pasos hasta el Salt del Mir, te dejamos el recorrido que grabamos en Wikiloc.
Te recomendamos descargar el recorrido antes de salir y comprobar siempre el estado de los senderos y la señalización.
Qué llevar
Aunque es una excursión relativamente sencilla, hay algunas cosas que conviene llevar:
- Calzado de montaña con buen agarre, especialmente importante en el tramo final.
- Agua y algo para picar, sobre todo si haces la ruta con niños.
- Ropa de abrigo, según la época del año. En invierno, el bosque puede ser bastante frío.
- Correa para el perro, para llevarlo controlado durante el recorrido y cerca de la cascada.
- Cámara o GoPro, porque el bosque, la cueva y el salto de agua ofrecen muchas posibilidades para fotografiar.
También puedes echar un vistazo al dome para GoPro que utilizamos en nuestras rutas de agua.
Qué ver cerca del Salt del Mir
El Bisaura tiene mucho más que ofrecer y merece la pena dedicarle una escapada de fin de semana.
Puedes acercarte a los restos del castillo de Besora, situados sobre una colina con bonitas vistas del entorno, o visitar el castillo de Montesquiu, rodeado de bosques y caminos.
También puedes aprovechar para conocer Ripoll y su monasterio de Santa Maria, uno de los conjuntos patrimoniales más destacados de la zona.
🌿 ¿Te has quedado con ganas de más cascadas?
Muy cerca de Santa Maria de Besora te espera otro rincón precioso del Bisaura:
descubre nuestra ruta al Salt del Molí de Vidrà,
una amplia cascada de 20 metros rodeada de bosque.
Preguntas frecuentes sobre el Salt del Mir
¿Cuánto mide el Salt del Mir?
La cascada tiene aproximadamente 35 metros de altura y se encuentra en la riera de la Foradada, en Santa Maria de Besora.
¿Es una ruta adecuada para hacer con niños?
Sí, siempre que estén acostumbrados a caminar. Nuestro recorrido fue de 7,55 km y la mayor parte del camino es sencilla, pero hay que extremar las precauciones en la bajada final, especialmente si está húmeda o helada.
¿Se puede llegar hasta los pies de la cascada?
Por el cauce del río, se puede acceder a la base, pero puede ser muy resbaladizo. Nosotros encontramos incluso pequeñas placas de hielo. Si el terreno no ofrece seguridad, es mejor disfrutar de la cascada desde el mirador.
¿Se puede hacer la ruta con perro?
Sí, preferiblemente atado, especialmente al pasar cerca de ganado y en los tramos estrechos o resbaladizos.
¿Cuál es la mejor época para visitar el Salt del Mir?
La primavera y los períodos posteriores a las lluvias suelen ofrecer más posibilidades de encontrar la cascada con un buen caudal. En invierno también tiene mucho encanto, pero hay que vigilar el hielo.

Disfruta de la naturaleza, pero cuídala
Hay lugares que visitas una vez y otros a los que siempre encuentras una excusa para regresar. El Salt del Mir pertenece, sin duda, a los segundos.
Lo conocimos en 2015 y, desde entonces, hemos vuelto una y otra vez. Y aunque el paisaje cambia con las estaciones y el caudal del agua, seguimos disfrutando de ese bosque, de la cueva y de la cascada como la primera vez.
Precisamente porque es un lugar al que nos gusta regresar, nos parece importante cuidarlo. Respeta los senderos, no alteres la cueva ni los restos de los antiguos molinos, mantén a tu perro controlado y llévate todos tus residuos.
Porque lo bonito de volver a un lugar que quieres es encontrarlo tan especial como lo recuerdas. 🌿
¿Conoces el Salt del Mir? ¿Lo has visto alguna vez con la cascada bajando a pleno caudal?