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Etiqueta: equipo

padre furgonetero porteando a su hijo en invierno

Porteo en la montaña ¿qué mochila elegir para senderismo?

Si estás pensando en salir a la naturaleza con tu bebé y no sabes cómo llevarlo, este artículo es para ti. No te voy a recomendar marcas — te voy a contar lo que aprendí después de años porteando en ruta, con un bebé que ahora ya tiene 13 años.

¿Por qué no cualquier mochila sirve para portear en montaña?

Cuando mi hijo era bebé, me lo ponía a la espalda y nos íbamos al monte. Sin más. Era la única forma que teníamos de salir, de movernos, de respirar los dos.

Y con el tiempo aprendí algo que ahora me parece evidente pero que entonces nadie me había dicho: el cómo importa tanto como el adónde.

Hay muchas mochilas en el mercado que prometen ser perfectas para el senderismo con bebés. Pero no todas son lo que parecen. De hecho, hay un tipo que en el mundillo del porteo tiene un apodo muy gráfico. Ya llegaremos a eso.

Qué es un portabebé ergonómico (y por qué es la única opción)

Portear es llevar a tu bebé en contacto contigo, usando un sistema que respeta su postura y la tuya. No es simplemente «meterle en algo y salir».

Una mochila de porteo ergonómica bien ajustada:

  • Mantiene las caderas del bebé en posición de rana (rodillas por encima del culo)
  • Sostiene su espalda en una curva natural, sin dejarla recta como una tabla
  • Distribuye el peso en tus caderas, no en los hombros ni en la zona lumbar
  • Mantiene la cara del bebé visible y la barbilla separada del pecho para que respire bien

Eso es porteo. Lo demás… ya os contaré.

¿Delante o detrás? Depende de la edad del bebé

Cuando el bebé es muy pequeño — antes de que tenga un control postural sólido, habitualmente hasta los 6 meses — va delante, mirando hacia ti.

Sí, hacia ti. No hacia el mundo.

Lo sé, lo sé. Todo el mundo quiere que el bebé mire hacia fuera, que vea cosas, que se divierta. Pero los bebés pequeños necesitan regulación, no estimulación. Demasiado input sensorial sin un cuerpo conocido cerca es agotador para ellos. Que te vea a ti es lo que les da seguridad para observar el mundo desde ahí.

Cuando ya tiene más fuerza en el cuello y el tronco — y puede aguantar un buen rato sentado — se puede pasar a la espalda del porteador. Aquí es donde el porteo en la montaña vuela: tienes las manos libres, el peso está bien repartido, el bebé va al calor de tu espalda mirando el mismo horizonte que tú.

Es una pasada.

padre porteando bebe en la montaña del pedraforca, catalunya

Las mochilas de montaña para bebés: el gran engaño (las «come-ramas»)

Y ahora viene lo que nadie dice en voz alta.

Existe un tipo de mochila que se vende específicamente para llevar bebés en senderismo. Son esas estructuras con armazón rígido, tipo mochila de trekking, donde el bebé va sentado en un asiento elevado con las piernas colgando.

En el mundillo del porteo las llamamos come-ramas.

Porque el bebé va tan alto por encima de la cabeza del porteador que este no controla lo que hay a esa altura. Ramas, marcos de puertas, techos bajos… el bebé se va comiendo todo lo que encuentra sin que el adulto lo vea venir.

Pero el problema no es solo ese:

  • No son ergonómicas para el bebé. Va sentado con las piernas colgando, sin apoyo en los muslos, con las caderas en una posición que no es la óptima para su desarrollo.
  • No son cómodas para el adulto. El armazón rígido no se adapta al cuerpo, el peso va a los hombros, y después de un par de horas la espalda lo acusa.
  • El bebé no va en contacto real contigo. Si se duerme, da tumbos sin poder apoyar la cabeza. En una mochila ergonómica, en cambio, la pega en tu espalda y descansa de verdad.

La alternativa existe y funciona mucho mejor: una mochila portabebé ergonómica bien ajustada te permite llevar al bebé en la espalda en posición correcta, con el peso repartido en tus caderas, con libertad de movimiento real.

Cómo elegir tu mochila de porteo para rutas: el único consejo que importa

No voy a recomendarte ninguna marca concreta, porque la elección correcta depende de tu cuerpo, del peso y la edad de tu bebé, y de si puedes ponerte y quitarte la mochila tú sola, en medio de una ruta, sin ayuda de nadie.

Ese último punto es fundamental. Tienes que poder hacerlo sola.

Mi consejo: ve a una tienda especializada en porteo. No a una tienda de bebés genérica, sino a una donde haya asesoras formadas. Te enseñarán a:

  • Colocar al bebé correctamente según su edad y peso
  • Ajustar la mochila a tu cuerpo específico
  • Ponerte y quitarte sin dramas en medio del campo

Vale la pena invertir esa hora. Marca la diferencia entre salir cómoda o salir sufriendo.

La estrategia que a nosotros nos funcionó: portear no es llevarlo todo el rato

No hay que portear todo el rato. De hecho, nuestro truco favorito era el contrario: invitar a andar.

Cuando el peque ya caminaba — con dos años, con tres — la clave no era llevarle en brazos hasta el final. Era motivarle para que llegara solo. Y ahí es donde entraban las cascadas.

«¿Escuchas el agua? Ya casi está. Vamos.»

La cascada era el aliciente. El pretexto. El premio al final del camino que le daba sentido a seguir poniendo un pie delante del otro. Y funcionaba. Llegaba cansado, pero llegaba. Y la cara que ponía al ver la poza… eso no tiene precio.

La estrategia era simple: invitar a andar → portear un rato cuando necesitaba → volver a invitar a andar. Sin dramatismo, sin presión.

Y los objetivos de los adultos se calibran. Se llega hasta donde se llega. A la siguiente, un poquito más. Así es como se construye un niño que ama el monte — no uno que lo odia porque cada salida era una odisea.

padre con mochila portabebes porteando a su hijo en el Camp Nou, Barcelona

Preguntas frecuentes sobre porteo en montaña

¿Desde qué edad puedo salir a la montaña con mi bebé porteado? Desde recién nacido, si usas una mochila ergonómica adecuada para esa edad y sigues las indicaciones de posición. Antes de los 6 meses, siempre delante y mirando hacia ti.

¿Puedo portear en la espalda desde el principio? No. La posición en espalda requiere que el bebé tenga un buen control del tronco y el cuello, algo que no ocurre antes de los 6 meses aproximadamente. Consulta con una asesora de porteo para valorar cada caso.

¿Las mochilas de senderismo para bebés (con armazón) son seguras? Son legales y se venden ampliamente, pero no son ergonómicas para el bebé ni las más cómodas para el porteador. En el mundo del porteo se las conoce como «come-ramas» por los motivos que explicamos arriba. Hay alternativas mucho mejores.

¿Qué pasa si el bebé se duerme en la mochila durante la ruta? En una mochila ergonómica, la cabeza del bebé cae apoyada en tu espalda o queda recogida por la capucha. Puede dormir plácidamente. En una mochila de armazón rígido, da tumbos sin soporte real para la cabeza.

¿Tienes dudas sobre porteo en ruta? Escríbeme — esta es exactamente la clase de preguntas que me encanta responder.

Niño con mochila haciendo senderismo en la montaña

Imprescindibles para la mochila en una excursión con niños

Hay dos tipos de familias en el monte. Las que llegan con una mochila enorme cargada de cosas que no van a usar, sudando ya desde el aparcamiento. Y las que llegan ligeras, con lo justo, y disfrutan del camino desde el primer paso.

Después de años haciendo senderismo con niños, esta es nuestra lista: lo que llevamos, lo que descartamos y por qué. Sin dramas, sin excesos.

El principio que rige cualquier mochila de senderismo con niños: menos es más

Antes de meter nada en la mochila, una regla: si no sabes exactamente para qué sirve, no lo metas.

Con niños, la mochila ya pesa de por sí. Cada cosa que añades es peso que llevas tú — porque ellos, seamos honestos, no van a cargar con nada durante mucho rato. Minimalismo no es ir sin nada. Es ir con lo necesario y nada más.

Lo que nunca falta en nuestra mochila

Agua — más de la que crees que necesitas Es lo único innegociable. Los niños se deshidratan rápido y no siempre avisan. Calcula más de lo que crees que vais a necesitar, especialmente en verano. Un termo va genial para llevar agua fresca en los meses de calor. 👉 En mi tienda de Amazon tenéis los que usamos nosotros.

Comida: fruta + frutos secos — el combo perfecto La fruta hidrata y es fácil de comer en marcha. Los frutos secos son pequeños, no pesan, duran todo el día y dan mucha energía para el tramo final cuando las piernas ya flojan. Un puñado en la mano y siguen caminando.

⚠️ Importante: los frutos secos enteros no son adecuados para bebés ni niños muy pequeños por riesgo de atragantamiento. Ajusta siempre a la edad de tu peque.

Ropa de abrigo — aunque salgas con sol En la montaña el tiempo cambia, las sombras del bosque enfrían y si se te hace tarde, la temperatura baja rápido. Siempre una capa extra para el niño, aunque salgas convencida de que no la vas a necesitar. Es la cosa que más veces te alegrarás de haber metido.

Familia haciendo senderismo en la nieve con ropa de abrigo

Móvil con batería cargada No para hacer fotos — para emergencias. Antes de salir, di siempre a alguien de confianza adónde vas y a qué hora calculas volver. Es un hábito tan simple como importante.

Un minibotiquín — sin dramatismos Para una excursión de un día con niños, con esto es más que suficiente:

  • Rollon de árnica — para golpes y caídas, que las habrá
  • Apósitos o tiritas — para rasguños, que también los habrá
  • Desinfectante tipo Cristalmina — para cualquier herida pequeña

Poco más. Vais al monte, no a una expedición al Himalaya.

Lo que parece un capricho y resulta imprescindible

Una lupa No ocupa nada, no pesa nada y da un juego brutal durante toda la excursión. Un bicho, una hoja, una piedra — con una lupa todo se convierte en una aventura. Es de esas cosas que metes pensando «a ver si la usan» y acaba siendo lo más importante de la mochila. 👉 En mi tienda de Amazon tenéis una opción perfecta para rutas.

Una hamaca ligera de viaje Esta es nuestra favorita. Cabe en el bolsillo, no pesa prácticamente nada y cuando encuentras dos árboles en el sitio adecuado… magia. Los peques se columpian, los adultos descansan, y las fotos que salen son las mejores del día. 👉 En mi tienda de Amazon tenéis la que llevamos nosotros.

Un trípode pequeño de viaje Si eres como yo — la que siempre hace las fotos y nunca sale en ninguna — esto cambia las reglas del juego. Un trípode compacto y ligero cabe en cualquier mochila y por fin tienes fotos de toda la familia juntos en la ruta. No de los niños solos con el paisaje de fondo mientras tú sostienes el móvil. 👉 En mi tienda de Amazon tenéis el modelo que usamos en ruta.

Poza de agua turquesa en ruta de senderismo en la naturaleza

¿Y si el niño empieza a cargar su propia mochila?

A partir de cierta edad — cuando ya caminan bien y con ganas — puedes empezar a invitarles a llevar su propia mochila pequeña. Nada exagerado: su cantimplora, algún snack, quizá una sudadera. Lo justo para que sientan que forman parte de la expedición de verdad.

Es un cambio pequeño que tiene un efecto enorme en su actitud durante la ruta. Van más orgullosos, se sienten más responsables y se quejan menos. No hay una edad exacta — depende del niño — pero cuando ves que caminan con soltura y sin agotarse, es el momento de proponérselo.

La mochila tiene que ser pequeña, ligera y cómoda — nada de cargarles con peso real. Y que sea suya de verdad: que la elijan, que la personalicen si quieren. Eso también ayuda.

Lo que la naturaleza ya te da gratis

Aquí está el secreto que nadie te cuenta: no necesitas entretener a los niños en el monte.

El monte ya lo hace por ti.

Un palo para caminar. Piedras para tirar al río. Un insecto raro debajo de una roca. El sonido del agua que se acerca. La naturaleza tiene más recursos para mantener a un niño enganchado que cualquier juguete que puedas meter en la mochila.

Tu trabajo no es llenar la mochila de estímulos. Es quitarte de en medio y dejar que el camino haga su trabajo.

adre e hijo sentados contemplando una cascada en ruta familiar

Lo que hemos aprendido a NO llevar

  • Juguetes de casa — innecesarios. El monte gana siempre.
  • Toalla — unos pantalones de trekking de secado rápido resuelven cualquier mojadura accidental sin añadir peso.
  • Demasiada comida — acabas cargando con todo de vuelta. Lo justo es lo justo.

Lista completa: qué llevar en la mochila para hacer senderismo con niños

✅ Agua (más de la que crees)
✅ Fruta + frutos secos (según edad)
✅ Capa de abrigo para el niño
✅ Móvil cargado
✅ Minibotiquín (árnica, desinfectante)
✅ Lupa
✅ Hamaca ligera de viaje
✅ Trípode compacto

Preguntas frecuentes sobre excursiones con niños

¿A partir de qué edad pueden hacer senderismo los niños? Desde que caminan pueden participar en rutas cortas y fáciles. La clave no es la edad exacta sino adaptar la distancia y el desnivel a sus posibilidades — y tener siempre un aliciente al final del camino. Una cascada, una poza, un río. Algo que les dé ganas de llegar.

¿Cuánta agua hay que llevar para una excursión con niños? Más de lo que crees. Como mínimo un litro por persona para rutas de menos de dos horas, y ajusta al alza según el calor y la duración. Los niños se deshidratan rápido y no siempre piden agua solos.

¿Qué comida es mejor para llevar en una ruta con niños? Fruta fresca para hidratación y frutos secos para energía sostenida. Fáciles de comer en marcha, poco volumen y mucho rendimiento. Recuerda que los frutos secos enteros no son adecuados para niños muy pequeños.

¿Hace falta llevar ropa de cambio para el niño? En nuestra experiencia, no. Unos pantalones de trekking de secado rápido resuelven cualquier mojadura sin necesidad de añadir peso a la mochila.

¿Cómo entretengo a los niños durante la ruta? No hace falta llevar nada especial. La naturaleza lo hace por ti — palos, piedras, bichos, el sonido del agua. Una lupa puede ser el único extra que marque la diferencia. Y un destino con recompensa visual al final: una cascada, una poza, un lago. Eso vale más que cualquier juguete.

¿Llevas algo que no está en esta lista y no puedes salir sin ello? Cuéntamelo en comentarios — me encanta descubrir trucos nuevos.

Persona volando drone DJI Mini al atardecer en la naturaleza con su perra

Equipo para fotografiar en la naturaleza: lo que usamos

Cuando la gente nos pregunta con qué hacemos las fotos, siempre nos sorprende un poco la pregunta. No porque tengamos un equipo profesional — sino porque con lo que llevamos en la mochila cualquiera puede hacer lo mismo.

Esta es la lista real. Lo que de verdad llevamos, para qué sirve cada cosa y cuándo lo usamos.

El móvil — el equipo que ya tienes

El 90% de nuestras fotos las hacemos con el móvil. Es lo más ligero, lo más rápido y lo que siempre está a mano cuando pasa algo que merece ser fotografiado.

Los móviles actuales tienen cámaras muy buenas — si tienes uno decente de los últimos años, ya tienes todo lo que necesitas para la mayoría de situaciones en ruta. Buena luz, paisaje amplio, momento espontáneo: el móvil gana.

Si vais a zonas con agua — pozas, ríos, cascadas — una funda estanca para el móvil es una inversión pequeña que evita un disgusto grande. Esta es la que usamos nosotros.

Lo que sí marca la diferencia es cómo lo usas. Pero eso es otro artículo.

El trípode de viaje — para salir por fin en las fotos

Si eres la que siempre hace las fotos, ya sabes el problema: nunca sales en ninguna. O sales en las que alguien más ha hecho, que no son las mismas.

Un trípode compacto de viaje lo cambia todo. Cabe en cualquier mochila, pesa poco y te permite hacer fotos de toda la familia sin depender de que haya alguien cerca dispuesto a ayudar.

Busca uno que tenga botón disparador integrado — así no tienes que correr los 10 segundos del temporizador para que te pille la foto antes de que te caiga encima. Nosotros los hemos usado y van genial.

El disparador — el truco que nadie usa y todos deberían

Si tu móvil tiene lápiz — como los Samsung — ya tienes un disparador en el bolsillo. Lo sacas, apuntas al trípode y disparas desde donde estés. Sin correr, sin poses forzadas, sin diez intentos hasta que salga una decente.

Si tu móvil no tiene lápiz, tienes dos opciones: un trípode con disparador integrado, que es la solución más práctica y la que mejor funciona en ruta — este es el que usamos nosotros. O si ya tienes trípode y solo quieres el disparador, también los venden sueltos — este funciona con cualquier móvil por Bluetooth.

El dome — fotos mitad agua, mitad mundo

El dome es ese accesorio de semiesfera transparente que permite hacer fotos con la mitad dentro del agua y la mitad fuera. El resultado es espectacular — y llama mucho la atención en Instagram.

Nosotros lo usamos siempre con la GoPro — es la combinación que mejor funciona y la que usamos en ruta. Y un poco de paciencia para encontrar el ángulo — no siempre sale a la primera.

oto con dome mostrando la cascada mitad bajo el agua y mitad sobre la superficie

La GoPro — para acción, gran angular y bajo el agua

La GoPro es pequeña, ligera y ocupa tan poco en la mochila que siempre la llevamos. Y hay momentos — en el agua, en acción, en movimiento — donde te da un resultado que el móvil simplemente no puede darte:

  • Fotos en acción — bajando una roca, cruzando un río, en movimiento
  • Gran angular extremo — cuando quieres meter mucho paisaje en un solo plano
  • Bajo el agua — pozas, ríos, cascadas — la GoPro aguanta sin funda adicional
  • Buena luz — con sol, las fotos de la GoPro son muy buenas. Con poca luz, el móvil le gana.

La nuestra es esta — si estáis pensando en dar el salto, no os vais a arrepentir.

GoPro fotografiando una cascada en ruta de senderismo con gran angular

El drone — para las fotos que cambian el punto de vista

El drone es el equipo que más impacto genera — y el que más responsabilidad requiere.

Antes de volar, hay que comprobar siempre si está permitido en la zona. Muchos espacios naturales protegidos, parques nacionales y zonas de montaña tienen restricciones o prohibición total de vuelo de drones. No es algo que se pueda improvisar — hay que mirarlo antes de salir de casa.

Si está permitido, las posibilidades son increíbles. Vistas aéreas, perspectivas imposibles desde el suelo, fotos de pozas y embalses desde arriba que no tienen comparación. Nosotros usamos el DJI Mini, compacto, ligero y con una calidad de imagen buenísima para su tamaño.

El resumen: qué llevamos según la salida

SalidaEquipo
Ruta normalMóvil + trípode + disparador
Ruta con agua o pozasMóvil + GoPro + dome
Salida con permiso de droneMóvil + DJI Mini
Todo juntoSolo cuando merece la pena cargar el peso

Preguntas frecuentes sobre equipo fotográfico para senderismo

¿Hace falta una cámara profesional para hacer buenas fotos en la naturaleza? No. La mayoría de nuestras fotos están hechas con el móvil. Lo que importa es la luz, el momento y el ángulo — no el equipo.

¿Dónde puedo volar el drone legalmente en España? Antes de cada salida consulta la app Enaire o la web de AESA — tienen mapas actualizados de zonas restringidas. En parques naturales y espacios protegidos suele estar prohibido o muy restringido.

¿Para qué sirve el dome? Para hacer fotos con la mitad de la cámara dentro del agua y la mitad fuera — el resultado muestra dos mundos a la vez en una sola imagen. Necesitas una cámara resistente al agua o una funda estanca para usarlo.

¿La GoPro vale la pena si ya tengo un buen móvil? Depende. Si haces actividades con agua, quieres gran angular extremo o fotos en acción, sí. Para el resto de situaciones, un buen móvil actual puede servirte.

¿Quieres ver todo el equipo que usamos? Lo tenéis en nuestra tienda de Amazon.


¿Llevas algún otro equipo que no está en esta lista? Cuéntamelo en comentarios — siempre estamos buscando nuevos trucos.