Bonita y solitaria excursión al Congosto de Entremon (Huesca)

Categorías Excursiones en Huesca

2h 43min

9’24 km

+492m

DESCRIPCIÓN

Cómo Llegar: La ruta al Congost Entremon está situada en la provincia de Huesca, se accede a la ruta a través de la A-2 / A-22, a la altura de Barbastro hay que coger la N-123 y continuar por la A-138 dirección Aínsa y, pasado Escanilla, hay que tomar la HU-V-6442, justo después del desvio de Liguerre de Cinca, hay que estar atentos porque el congosto queda a mano izquierda y el pequeño aparcamiento a mano derecha pasado el puente.

Dónde Pernoctar / Aparcar: El aparcamiento para dejar el vehículo y empezar la excursión es el parking habilitado en el inicio de la ruta (42°17’45.1″N 0°13’03.3″E). Para pernoctar, se puede bajar a la orilla del río por un caminito que sale des del mismo parking o, se puede seguir la carretera dirección Tierrantona y aparcar en alguna explanada cercana a la carretera prevaliendo la discreción.

Crónica: La ruta por el Congost Entremon es apta para todos los públicos aunque hay que poner especial atención en los tramos expuestos sobre todo con los peques; la mayoría de estos tramos están equipados con cable pasamanos para mayor seguridad. Nuestro hijo la ha realizado con 4 años sin ningún problema. 

Se trata de un congosto, situado entre dos embalses, El Mediano y El Grado. Es un recorrido de unos 10 km ida y vuelta por tramos excavados en la roca al más puro estilo Mont-Rebei o Carança. Aunque el agua de Entremon tiene un color muy especial y esto lo hace singular.

El viernes nos acercamos al deshabitado pueblo de Ligüerre de Cinca que se ha transformado en un marco ideal para eventos, la ubicación es espectacular y tiene todo tipo de detalles cuidados con esmero.

El sábado por la mañana, aparcamos la furgo en el mini parquing habilitado al inicio de la ruta y bien temprano, para no enganchar al sol en su punto más álgido, nos pusimos en marcha. El sendero transcurre mayoritariamente por zona sombría cosa que en esta época del año es de agradecer y, a diferencia de Mont Rebei, sólo nos cruzamos con una pareja en todo el recorrido, así que, se puede disfrutar de este magnífico entorno sin aglomeraciones.

Después de la ruta, cuando el sol ya apretaba demasiado, nos acercamos a Boltaña y nos pusimos en remojo en el rio Ara que contrastaba la temperatura ambiente con sus gélidas aguas.

 

Powered by Wikiloc

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.